Hojalatero
Ocupación hojalatero
El hojalatero es un profesional especializado en la chapa y la reparación de superficies metálicas, cuyo trabajo consiste en devolver la forma, la resistencia y el aspecto original a elementos de metal. Aunque a veces se utiliza el término de forma intercambiable con chapista, existen matices: el hojalatero suele centrarse en la carrocería y las planchas que componen estructuras, mientras que otros perfiles pueden dedicarse a la pintura o al acabado superficial. Sus clientes pueden ser particulares, talleres, aseguradoras o empresas de transporte. Su oficio combina precisión artesanal y conocimientos técnicos para reparar daños, deformaciones o corrosión.
Entre sus funciones se cuentan la evaluación de daños, el desmontaje de piezas, la reparación de abolladuras y la sustitución de paneles cuando es necesario. Realiza trabajos de corte y doblado de chapa, de soldadura y de lijado para lograr la forma deseada. Maneja una variedad de herramientas manuales y eléctricas, así como equipos de medición para garantizar tolerancias. En talleres, la labor suele requerir coordinación con pintores y montadores, para asegurar que la reparación sea homogénea y duradera.
En cuanto a la formación, la vía más habitual es la formación profesional de grado medio o superior orientada a la carrocería y la chapa. Los programas permiten adquirir técnicas de reparación, uso de herramientas específicas, soldadura y normas de seguridad. Muchas personas realizan un aprendizaje en taller mediante contrato o prácticas profesionales, y luego pueden ampliar su perfil con certificados en soldadura.
Los hojalateros trabajan en talleres de automoción, en concesionarios, en empresas de seguros y en servicios de reparación de vehículos. Su intervención mantiene la seguridad vial y favorece la durabilidad de elementos metálicos expuestos a la corrosión. Su labor tiene un claro impacto social al reducir residuos, fomentar la reutilización de piezas y ofrecer soluciones de reparación asequibles para comunidades y empresas.
En su evolución, el oficio ha pasado de depender principalmente de herramientas manuales a incorporar técnicas modernas de medición y soldadura de precisión, con integración a otros oficios. Las habilidades técnicas se complementan con la capacidad de leer planos, de trabajar en equipo y de mantener una actitud de seguridad. La profesión, con una larga tradición, ha sabido adaptarse a los cambios de la movilidad y de la industria, manteniendo su función esencial de conservar y reparar elementos metálicos para alargar la vida útil de objetos y estructuras.