Carlo Maratta
| Nombre completo | Carlo Maratta |
|---|---|
| Descripción | Pintor italiano barroco |
| Fecha de nacimiento | 18-05-1625 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 15-12-1713 |
| Ocupaciones | pintor, dibujante, artista gráfico, artista visual |
| Géneros | retrato |
| Grupos | Academia de la Arcadia |
| Idiomas | italiano |
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Carlo Maratta o Maratti emergió como una figura decisiva del arte romano de finales del Barroco tardío. Nacido en Camerano en 1625 y muerto en Roma en 1713, su itinerario lo enlaza con la tradición clásica y con la intensidad del barroco, produciendo obras de temple sobrio y una notable labor de restauración. Su carrera, mayormente ligada a la capital, marcó un puente entre maestros del siglo anterior y generaciones futuras.
Carlo Maratta o Maratti emergió como una figura decisiva del arte romano de finales del Barroco tardío. Nacido en Camerano en 1625 y muerto en Roma en 1713, su itinerario lo enlaza con la tradición clásica y con la intensidad del barroco, produciendo obras de temple sobrio y una notable labor de restauración. Su carrera, mayormente ligada a la capital, marcó un puente entre maestros del siglo anterior y generaciones futuras.
Biografía
Originario de Camerano, en las Marcas, desde niño mostró una notable facilidad para la forma pictórica. Con apenas once años emigró a Roma, donde ingresó como aprendiz en el taller de Andrea Sacchi y permaneció durante más de dos décadas, afianzando una relación que continuaría más allá del aprendizaje; prueba de ello es el retrato que dedicó a su maestro, conservado en el Museo del Prado.
Guiado por Sacchi, quien fuera discípulo de Francesco Albani, orientó su estudio hacia la síntesis clásica de la figura, fusionando la influencia de Rafael, Correggio y Annibale Carracci con la mirada de la escuela veneciana.
Tras un breve regreso a su tierra, Maratta volvió a Roma en 1650 y fue presentado por el gobernador de Ancona, el cardenal Albrizio, ante el Papa Alejandro VII, quien le encomendó pinturas para iglesias romanas y para la catedral de Siena. De la Huida a Egipto, se conserva una réplica de formato reducido en el Museo del Prado.
Con el apoyo de Giovanni Bellori, teórico de arte y amigo de Poussin, Maratta obtuvo su primera gran tarea decorativa: los frescos en la iglesia de Sant’Isidoro a Capo le Case en Roma, realizados en 1652.
En 1662 ingresó en la Accademia di San Luca de Roma. Sirvió a los papas Inocencio X y Clemente IX, a quien retrató (1669) copiando el esquema del retrato de Inocencio X pintado por Velázquez. También recibió la encomienda de la restauración de los frescos de las Estancias de Rafael.
En 1686 pintó la célebre Asunción de la Virgen para la Santa Maria del Popolo en Roma. Su labor de fresquista abarcó ciclos decorativos en la Villa Falconieri de Frascati y en el Palacio Altieri de la capital. Entre sus retratos destaca el de André Le Nôtre, diseñador de los jardines de Versalles. Aun así, la mayor parte de su producción fue de temática religiosa.
Con la desaparición de Bernini y de Pietro da Cortona, Maratta se convirtió en la figura dominante de la pintura romana. Entre sus obras figura la escena de Constantino destruyendo los ídolos para el Baptisterio de Letrán, una pieza que catapultó su prestigio ante la Santa Sede. En 1704 recibió el título de Caballero de la Orden de Cristo por Clemente XI y, ese mismo año, fue nombrado primer pintor del rey Luis XIV de Francia.
En su faceta de grabador, su actividad parece concentrarse en las décadas previas a 1660. Realizó ejemplares grabados de obras que admiraba, como la Expulsión de Heliodoro del templo de Rafael y la Flagelación de San Andrés de Domenichino, además de una serie de imágenes sobre La vida de la Virgen. También tuvo intereses en la arquitectura, proyectando diversas construcciones y incluso delineando su propia tumba dentro de un marco barroco exuberante.
Su temple pictórico se caracteriza por una calidad sólida, sobria y de nobleza, que contrasta con el barroco decorativo más efusivo. A veces se le critica por un gusto excesivo por lo accesorio y por cierta dificultad en el tratamiento de los paños.
Falleció en Roma el 15 de diciembre de 1713. Su acervo artístico fue heredado por su hija Faustina Maratta, quien en 1722 dispuso su venta. Una gran parte, alrededor de 124 pinturas de un inventario que superaba las 270 piezas, terminó en manos de Felipe V de España e Isabel de Farnesio. Entre las obras conservadas por estos coleccionistas se cuentan piezas de Giovanni Bellini, de los Carracci, de Guido Reni y de su maestro Sacchi.
Obras destacadas
- El Papa Clemente IX, 1669, Ermitage de San Petersburgo.
- Retrato de André Le Nôtre, ca. 1679, Palacio de Versalles.
- El pintor Andrea Sacchi, ca. 1661, Museo del Prado.
- La Asunción de la Virgen, 1686, Santa Maria del Popolo.
- La Visita al sepulcro con la Virgen y las tres Marías, colección privada.
- Rebeca y Eliezer junto al pozo, Indianapolis Museum of Art.