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Clara Brugada

Nombre completo Clara Brugada
Nombre nativo Clara Brugada Molina
Descripción Economista y política mexicana
Fecha de nacimiento 12-08-1963
Lugar de nacimiento
Nacionalidad México
Ocupaciones político, funcionario, economista
Idiomas español
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Clara Marina Brugada Molina nació en la Ciudad de México el 12 de agosto de 1963 y ha construido una carrera que fusiona la economía con una vocación de servicio público orientada a las comunidades urbanas. Economista de formación, ha madurado en la política mexicana como miembro de Morena y ha ocupado puestos de alta responsabilidad en la capital. Desde octubre de 2024 encabeza el gobierno de la capital como jefa de Gobierno, asumiendo un liderazgo que ha buscado combinar desarrollo social y gobernanza profesional.

Clara Brugada — Imagen principal

Clara Marina Brugada Molina nació en la Ciudad de México el 12 de agosto de 1963 y ha construido una carrera que fusiona la economía con una vocación de servicio público orientada a las comunidades urbanas. Economista de formación, ha madurado en la política mexicana como miembro de Morena y ha ocupado puestos de alta responsabilidad en la capital. Desde octubre de 2024 encabeza el gobierno de la capital como jefa de Gobierno, asumiendo un liderazgo que ha buscado combinar desarrollo social y gobernanza profesional.

Biografía

Su origen y trayectoria educativa se sitúan en la capital del país, donde desarrolló desde joven un interés por la economía y las dinámicas urbanas. Estudió Economía en una de las instituciones más significativas de la Ciudad y, tras completar su licenciatura, dirigió su mirada hacia proyectos que conectaran teoría y práctica social. Con una actitud práctica, combinó la docencia con labores comunitarias, lo que le permitió comprender de cerca las necesidades de las zonas populares de la ciudad.

En sus primeros años, Brugada participó activamente en organizaciones vecinales y sociales que trabajaban por la vivienda y la mejora de las condiciones de vida en Iztapalapa, una de las zonas más densas y dinámicas del Distrito Federal. Su labor educativa se extendió a la adolescencia y la juventud de la comunidad, impartiendo clases en una escuela comunitaria por invitación de padres y vecinos que buscaban oportunidades para sus hijos.

Trayectoria política

El origen de su militancia ocurrió durante la década de los ochenta, cuando se sumó a la Unión de Colonos de San Miguel Teotongo, un movimiento urbano orientado a garantizar derechos básicos para las familias que habitaban en el oriente de la ciudad. En esa etapa también apoyó la creación de varios colectivos barriales y forjó alianzas en torno a objetivos como la vivienda, la seguridad y la participación ciudadana.

En 1995 ingresó al Partido de la Revolución Democrática, y ese mismo año fue elegida para integrarse en el primer Consejo Ciudadano de Iztapalapa, donde ejerció la presidencia de la Comisión de Usos de Suelo. Ese cargo le permitió intervenir en decisiones urbanas clave para la planificación y el desarrollo de la demarcación, sentando las bases de una visión más integral de la gestión local.

Trayectoria parlamentaria En 1997 asumió como diputada federal por un distrito de la Sierra de Santa Catarina, cargo que ejerció hasta el año 2000. Durante esa periodo, fue designada presidenta de la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados, desde donde promovió iniciativas que buscaban ampliar la cobertura y la efectividad de las políticas sociales. Entre sus iniciativas destacadas se encuentra una propuesta para articular esfuerzos interinstitucionales con el fin de mejorar el impacto de los programas sociales y medir su eficacia de manera más rigurosa.

Luego, en las elecciones locales de 2000, fue elegida para formar parte de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, cargo que ocupó hasta 2003. Posteriormente regresó al ámbito federal en 2003 para representar al mismo distrito en la Cámara de Diputados, extendiendo su labor legislativa hasta 2006. Durante este periodo, trabajó para consolidar una agenda de desarrollo social y crecimiento inclusivo.

En 2006 figuró como senadora suplente en la primera fórmula de Pablo Gómez para el periodo 2006-2012, y participó activamente en el movimiento de resistencia que acompañó a la llamada etapa poselectoral de Andrés Manuel López Obrador. En ese tramo histórico, sufrió hostigamientos por parte de elementos de las fuerzas de seguridad y se vio forzada a enfrentar obstáculos políticos que la empujaron a replantear su carrera dentro del servicio público. Pese a las presiones, siguió adelante con su aporte institucional y social.

En 2009 Brugada protagonizó un episodio de disputa interna en el PRD durante las elecciones internas, al verse derrotada por un rival; posteriormente, el Tribunal Electoral confirmó la anulación de su candidatura y dejó en el camino a su contendiente en ese proceso. Este episodio generó controversia y reacomodos políticos que repercutieron en su trayectoria. La controversia no desacreditó su trayectoria, sino que la llevó a continuar buscando espacios de participación y liderazgo en otras etapas políticas.

En esa misma época, el excandidato presidencial de 2006, Andrés Manuel López Obrador, impulsó a Rafael Acosta Ángeles para competir por la jefatura delegacional de Iztapalapa, con el compromiso de que, si ganaba, Clara Brugada ocuparía la sede de la administración local y, de inmediato, asumiría como encargada de despacho de la delegación. Este episodio marcó un giro en su carrera política y consolidó su cercanía con distintos actores de la izquierda mexicana. Así, Brugada fue asumiendo cargos de dirección y, en su momento, se convirtió en una pieza clave de movimientos y proyectos que buscaban fortalecer la estructura organizativa de la demarcación.

Con la fundación de Morena, Brugada participó activamente y, en el periodo 2012-2015, asumió la responsabilidad de secretaría de Bienestar del Comité Ejecutivo Nacional, un rol que le permitió canalizar políticas orientadas a la reducción de desigualdades y al fortalecimiento de programas sociales en el país. Más adelante, en 2016, fue elegida diputada en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México por la vía de representación proporcional, desde donde promovió una amplia agenda de derechos sociales y de fortalecimiento institucional para las alcaldías y para el acceso al agua.

Entre 2017 y 2018 ocupó un puesto destacado en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, ejerciendo funciones de dirección y participando en la redacción de normas que acompañaron la transformación institucional de la capital. En ese periodo, se consolidó como una figura relevante en la escena local, vinculando las preocupaciones de la población con las propuestas de política pública. Su labor de liderazgo en el órgano constituyente fue reconocida entre sus pares y por la ciudadanía.

Alcaldesa de Iztapalapa

El 1 de octubre de 2018, Brugada tomó protesta como alcaldesa de Iztapalapa para el periodo 2018-2021, asumiendo el reto de gobernar una demarcación de grandes dimensiones y complejas demandas. Durante sus años en la alcaldía, orientó su administración hacia proyectos de desarrollo social y urbano que buscaban equilibrar la inversión con la atención a las comunidades más vulnerables. En 2021, anunció su intención de buscar la reelección, y solicitó una licencia indefinida en abril del mismo año para facilitar su campaña. Con una alta participación ciudadana, obtuvo la reelección con un amplio respaldo electoral del 57.8% de los votos, según el Instituto Electoral local. Este resultado consolidó su presencia política en la capital.

Entre los logros de su administración se encuentran importantes intervenciones en infraestructura y movilidad. Se inauguró y rehabilitó la línea 2 del Cablebús y se desarrolló un sistema de transporte elevado complementario al servicio público. También se impulsaron proyectos de muralismo comunitario y la apertura de 12 centros culturales, denominados «utopías», que sirvieron de plataformas culturales y formativas para la ciudadanía. Además, se promovió la instalación de nuevas luminarias y la rehabilitación de aceras y áreas verdes para mejorar la convivencia vecinal.

La gestión también enfrentó desafíos críticos, como la demanda constante de agua para las comunidades y la interrupción temporal del servicio en la línea 12 del Metro en la zona cercana a Tláhuac, situación que afectó a miles de personas en Iztapalapa y distritos aledaños. A pesar de estos retos, Brugada logró mantener niveles de aprobación relativamente altos y consolidar su liderazgo entre los alcaldes de la Ciudad de México. Esa aceptación se reflejó en su decisión de aspirar a la jefatura de Gobierno de la ciudad para el siguiente periodo.

Candidatura a jefatura de Gobierno

En noviembre de 2023 fue designada como coordinadora de la defensa de la transformación de la ciudad en el proceso interno del movimiento morenista, una responsabilidad que consolidó su perfil dentro del partido y su capacidad de articular estrategias políticas para la capital. Posteriormente, en febrero de 2024, se formalizó su registro como candidata a la jefatura de Gobierno por Morena y la coalición Sigamos Haciendo Historia, una paso decisivo en su carrera hacia la administración central de la Ciudad de México.

El escrutinio público dio frutos a mediados de 2024, cuando el Instituto Electoral de la Ciudad de México reportó un rango de ganancia cercano a la mitad más uno de los sufragios, ubicando a Brugada como la aspirante con mayores probabilidades de convertirse en la próxima jefa de Gobierno. Con los cómputos distritales concluidos, la candidata obtuvo la mayoría y se aseguró la licencia para asumir el cargo una vez culminaran los procesos electorales formales. El ambiente político se perfiló a su favor gracias a un respaldo sólido entre sectores sociales y organizaciones ciudadanas.

Jefa de Gobierno

Al asumir la dirección de la ciudad, Brugada centró sus esfuerzos en la construcción de un marco de cuidados para las comunidades, promoviendo políticas públicas que fortalecieran la seguridad social y la inclusión. Sus prioridades incluyeron iniciativas como las Utopías y las Casas de las Siemprevivas, así como la creación de Defensorías que protejen derechos y brindan apoyo institucional. En paralelo, impulsó programas como Desde la Cuna, orientado a la primera infancia, y el Ingreso Ciudadano Universal, dirigido a grupos etarios específicos y a ciertos sectores laborales. También reforzó apoyos para estudiantes y la formación de capacidades para jóvenes.

En lo urbano y de infraestructura, durante los dos primeros años de gestión se llevaron a cabo proyectos de gran magnitud para la ciudad. Se consolidó la construcción y rehabilitación de canchas y espacios multifuncionales para la práctica deportiva, en previsión de la celebración de eventos deportivos de alcance internacional. Se emprendió la renovación del Mercado de Huipulco y la modernización del CETRAM Huipulco, acompañada de mejoras en la conectividad vial y peatonal, así como de un plan de biciestacionamiento y mantenimiento continuo de banquetas y zonas verdes. La visión integrada incluyó la instalación de miles de luminarias para mejorar la seguridad nocturna alrededor de lugares de gran afluencia, como el aforo cercano a infraestructuras deportivas emblemáticas.

En materia hídrica, su administración dio prioridad a la optimización de la distribución del agua, con obras que modernizaron sistemas de regulación y captación, y la mejora de pozos y plantas de tratamiento para garantizar un suministro más estable. A la par, se reforzó la red de videovigilancia, con miles de cámaras conectadas al sistema de seguridad municipal para mejorar la vigilancia y la respuesta ante incidentes. Este conjunto de acciones pretendía equilibrar el crecimiento urbano con la seguridad y la calidad de vida de los habitantes.

Evaluaciones y proyección futura muestran que su gestión ha recibido aceptación en distintos segmentos demográficos, particularmente por la combinación de proyectos de alto impacto social y la atención a problemáticas estructurales de la ciudad. En el contexto de su liderazgo, Brugada ha planteado una agenda de continuidad y ampliación de las políticas de bienestar, al tiempo que ha enfrentado con seriedad los desafíos propios de una metrópoli compleja. La ciudadanía observa la evolución de estas políticas con atención a resultados tangibles y a la capacidad de sostener inversiones a largo plazo.