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Dmitri Manuilski

Nombre completo Dmitri Manuilski
Nombre nativo Дмитро Захарович Мануїльський
Descripción Soviet politician (1883–1959)
Fecha de nacimiento 21-09-1883
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 20-02-1959
Nacionalidad Unión Soviética
Ocupaciones diplomático, estadista, político
Grupos Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, Comité Ejecutivo Central de la Unión Soviética, All-Union Society of Old Bolsheviks
Idiomas ruso
HermanosMikhail Manuilsky
EsposasManujilska Mykolajivna
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Dmitri Zajárovich Manuilski, figura decisiva del movimiento obrero de la Rusia de principios del siglo XX, nació en Kiev el 3 de octubre de 1883 y murió en 1959. Su trayectoria abarcó desde las últimas etapas del zarismo hasta la consolidación de la Unión Soviética, y su influencia fue especialmente notable en la Internacional Comunista durante los años veinte y treinta, cuando orientó estrategias y alianzas que resonaron a escala mundial.

Índice de contenidos1. Biografía2. Fuentes
Dmitri Manuilski — Imagen principal

Dmitri Zajárovich Manuilski, figura decisiva del movimiento obrero de la Rusia de principios del siglo XX, nació en Kiev el 3 de octubre de 1883 y murió en 1959. Su trayectoria abarcó desde las últimas etapas del zarismo hasta la consolidación de la Unión Soviética, y su influencia fue especialmente notable en la Internacional Comunista durante los años veinte y treinta, cuando orientó estrategias y alianzas que resonaron a escala mundial.

Biografía

Primeros años y formación En sus inicios, Manuilski recibió educación de alto nivel en la Sorbona, experiencia que enriqueció su visión sobre la lucha de clases y la organización política. Ingresó al movimiento bolchevique entre 1905 y 1906, periodo en el que participó en acciones clandestinas contra el régimen zarista. Tras colaborar en la campaña obrera y pasar por distintos exilios, emprendió una estancia en Suiza destinada a tratar una tuberculosis que lo aquejaba, proceso que también le sirvió para cultivar redes entre revolucionarios y forjar su perfil internacional.

La Gran Guerra y la prensa internacional Durante la Primera Guerra Mundial, colaboró de forma estrecha con León Trotski y aportó desde la perspectiva internacionalista al semanario Nashe Slovo, bajo el seudónimo Bezrabotny, que significa «desempleado» en ruso. En estos años, su actividad periodística y su capacidad para articular ideas de la izquierda internacional lo convirtieron en un puente entre corrientes diversas, un rasgo que marcaría su trayectoria futura en la internacional revolucionaria.

Regreso a Petrogrado y consolidación partidaria En 1917, Manuilski regresó a Petrogrado y se integró al Comité Interdistrital de Trotski, en un momento de consolidación de la revolución en Rusia. Pronto se adhirió al Partido Bolchevique al mismo tiempo que Trotski, situándose en el eje de la nueva dirección socialista. Su primera misión fuera de Francia se llevó a cabo en 1919, señalando el inicio de una activa labor internacional que lo convertiría en un referente dentro de la nueva arquitectura soviética.

En Ucrania y una nueva agenda agraria En 1920 asumió la responsabilidad de comisario del pueblo de Agricultura en Ucrania, cargo clave en la reorganización de la economía rural. En colaboración con Christian Rakovsky, diseñó una propuesta agraria más acorde con las aspiraciones de los campesinos, tratando de corregir el rumbo de las medidas de la etapa previa. En la octava conferencia del partido soviético sobre la situación ucraniana, subrayó que la derrota en esa región respondía a una dinámica social más que a simples errores tácticos, destacando que el frente campesino había ejercido una presión decisiva sobre el desarrollo de la guerra civil durante aquel verano de 1919.

El papel en el Komintern y la labor internacional Manuilski destacó posteriormente en el Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista (Komintern en ruso), asumiendo principios y tareas que fortalecieron la influencia del partido francés entre sus compañeros de la misma corriente. Entre 1922 y 1931 realizó varias visitas a Francia para coordinar estrategias y apoyar la consolidación de las estructuras comunistas en Europa occidental. A partir de 1930, ocupó posiciones de liderazgo dentro del Komintern y mantuvo una presencia decisiva incluso cuando Georgi Dimitrov fue designado Secretario General en 1935, afianzando una línea que conectaba los lineamientos de Moscú con las formaciones comunistas de Occidente.

La línea de Stalin y la teoría del «socialfascismo» Desde mediados de la década de 1920, Manuilski defendió la política de Stalin frente a las disputas internas del movimiento y, en particular, promovió la idea del socialfascismo como marco analítico para entender las dificultades de alianza entre comunistas y demócratas socialistas. Esta postura, que buscaba aislar a las formaciones socialdemócratas que negociaban con los nazis, condicionó las decisiones de los Komintern y la orientación de las fracciones comunistas en varios países, especialmente en Alemania, donde la cohesión entre izquierdas era crucial para enfrentar la amenaza nazi.

La clausura de la Tercera Internacional y las etapas finales En 1943, Manuilski suscribió la disolución formal de la Tercera Internacional, un hito que marcó el cierre de una era de la confrontación ideológica internacional. En 1950 abandonó el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y, tras estos hechos, continuó participando de manera menos visible en los movimientos políticos de la época. Su trayectoria, ligada a la consolidación del sistema soviético y a la orientación de la internacional comunista, dejó una huella duradera en la historia del movimiento obrero mundial.

Últimos años y legado A lo largo de su vida, Manuilski mantuvo un papel de consulta para las altas esferas del comunismo internacional, adaptando estrategias a las cambiantes circunstancias políticas sin perder de vista las aspiraciones de la clase trabajadora. Su labor, especialmente en relación con la coordinación entre diferentes frentes occidentales y la defensa de enfoques que privilegiaban la cohesión del movimiento, dejó un marco de referencia para estudios posteriores sobre la Internacional Comunista y su influencia en las formaciones comunistas de Europa y Asia. Murió en 1959, y su nombre continúa asociado a la fase fundacional de una era de agitaciones y reorganizaciones políticas a escala global.

Fuentes

  • Philippe Robrieux, Histoire intérieure du parti communiste, tomos I y IV, Fayard.