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Edgar Negret

Nombre completo Edgar Negret Dueñas
Descripción Escultor colombiano
Fecha de nacimiento 11-10-1920
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 11-10-2012
Nacionalidad Colombia
Ocupaciones escultor
Idiomas italiano
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Edgar Negret Dueñas fue una de las voces decisivas en la evolución de la escultura abstracta en Colombia. Nacido en Popayán el 11 de octubre de 1920 y fallecido en Bogotá el 11 de octubre de 2012, su trayectoria combinó una investigación formal rigurosa con una mentalidad constructiva que dialoga entre geometría y manufactura. Su aporte central radicó en transformar hierro y aluminio en estructuras escultóricas que privilegian la precisión y un lenguaje lógicamente contenido, dejando atrás la figuración para apostar por la abstracción geométrica en América Latina.

Edgar Negret — Imagen principal

Edgar Negret Dueñas fue una de las voces decisivas en la evolución de la escultura abstracta en Colombia. Nacido en Popayán el 11 de octubre de 1920 y fallecido en Bogotá el 11 de octubre de 2012, su trayectoria combinó una investigación formal rigurosa con una mentalidad constructiva que dialoga entre geometría y manufactura. Su aporte central radicó en transformar hierro y aluminio en estructuras escultóricas que privilegian la precisión y un lenguaje lógicamente contenido, dejando atrás la figuración para apostar por la abstracción geométrica en América Latina.

Biografía

Hijo de María Dueñas y del general Rafael Negret Vivas, creció en Cali y recibió su formación entre 1938 y 1943 en la Escuela de Bellas Artes de esa ciudad. En 1944, en su lugar de origen, entabló un encuentro decisivo con el escultor vasco Jorge Oteiza, quien le abrió las puertas a las corrientes de la escultura moderna. En aquellos años, junto a personalidades como Hugo Martínez González y Eduardo Ramírez Villamizar, participó de un movimiento emergente que situó la abstracción geométrica en el centro de la creación colombiana.

Entre 1944 y 1948, Negret atraviesa una etapa productiva centrada en yesos de notable calidad que anticipan su mundo de ideas. En estas piezas se reconoce una serie de cabezas que aluden a figuras literarias como Guillermo Valencia, Porfirio Barba-Jacob, Gabriela Mistral y Walt Whitman; también aparecen motivos religiosos y mitológicos, así como referencias a Tritón, Venus y a escenas como La muchacha en la ventana. A pesar de contener rasgos reconocibles, las obras se estructuran a partir de formas esenciales, orientadas hacia un dominio abstracto más que a la genealogía figurativa.

En 1949 convirtió Vaso con una flor en una pieza de metal que delimita el espacio y comunica su tema con claridad. Tras un breve retorno a Colombia, emprendió un periplo europeo que lo llevó a París, Barcelona, Madrid, Mallorca y Saint Germain-en-Laye entre 1950 y 1955. En este periodo, siguió trabajando con yesos, pero la influencia de la escena parisina y de maestros como Julio González lo llevó a explorar el hierro como soporte estructural, marcando un giro decisivo hacia la abstracción.

Durante su estancia en el Viejo Continente, la práctica escultórica de Negret se impregnó de una línea más contundente gracias a la influencia de Julio González, cuya retrospectiva en París en 1953 dejó una huella duradera. Después de ese encuentro, la materia del hierro se convirtió en el eje central de su quehacer, y las láminas, los alambres y las formas se articulan para construir volúmenes que privilegian la economía de recursos y la potencia visual.

Las obras realizadas en Palma de Mallorca, entre 1953 y 1954, ya anticipan máquinas y dispositivos, con una lectura que enfatiza la mecánica de la forma. A su retorno, en 1955, se instaló en Nueva York y desarrolló una nueva vertiente de su producción: Aparatos mágicos, una serie que adoptó el aluminio como material principal y que organizó sus piezas mediante uniones con tuercas y tornillos. Sus esculturas, definidas por la geometría y un cromatismo limitado (negro, blanco, rojo y azul), adoptaron una lectura más seca y ritual de la construcción.

A su llegada a Nueva York entre 1955 y 1963, Negret consolidó un itinerario que lo colocó en el centro de la escena internacional de la abstracción. En la etapa de Aparatos mágicos, el uso del aluminio se volvió definitivo y la articulación de las piezas dejó de ser meramente ensamblaje para convertirse en un lenguaje autónomo, con énfasis en la precisión de las superficies y la claridad de las formas. La serie se caracterizó por una rigidez estructural y un rigor formal que definieron su firma estética.

En 1962 presentó sus Eclipses en Espoleto, compartiendo proyección con los venezolanos Jesús Rafael Soto y Alejandro Otero. La muestra consolidó su presencia en el circuito europeo y afianzó su vínculo con la renovación de la escultura en la región. Ese año, además, empieza a dibujarse un diálogo más amplio entre su obra y las corrientes de la abstracción contemporánea, con una lectura que se orienta hacia lo monumental sin perder la claridad conceptual.

Con el regreso a Colombia en 1963 fijó su residencia en Bogotá, con un breve periodo en Cali entre 1968 y 1971. En el ámbito nacional, destacó por su participación en el XV Salón Nacional de Artistas de Colombia, donde obtuvo el primer premio en Escultura con Vigilante celeste. Cuatro años después, en el XIX Salón Nacional, volvió a alzarse con la primera distinción, esta vez por Cabo Kennedy, consolidando su posición entre los grandes de su generación.

Una década y media después, Negret fundó una galería en Bogotá en 2000, un proyecto orientado a mantener vivo su legado y a promover su obra entre curadores, críticos y coleccionistas. El espacio funcionó como un faro para el diálogo entre su trayectoria y las nuevas generaciones, facilitando la difusión de un lenguaje que, pese a su rigor, siguió evolucionando a lo largo de los años.

En junio de 2009 se llevó a cabo una retrospectiva que reunió piezas representativas de varias fases de su producción, ofrecendo una panorámica amplia de su desarrollo formal y técnico. Poco después, con motivo del nonagésimo aniversario de su nacimiento y de los 25 años de la Casa Museo en Popayán, recibió la Gran Orden Ministerio de Cultura, reconocimiento que subrayó la relevancia de su aporte para la memoria y el patrimonio culturales de Colombia.

El 9 de marzo de 2017 se inauguró Horizonte paisaje agustiniano, una pieza de hierro emplazada en la urbanización El Viñedo de Valencia, Estado Carabobo, Venezuela. La instalación, realizada por la alcaldía de Valencia en el paseo cultural Paco Cabrera, alcanza los 10 metros de altura y pesa 16 toneladas, constituyendo la obra de mayor envergadura creada por Negret y un testimonio de su capacidad para dialogar con espacios públicos de gran presencia.

Concluye la biografía de un artista que, desde sus primeros años en Cali hasta sus últimos encargos en América, convirtió el metal en un medio de pensamiento. La vida de Negret estuvo marcada por la experimentación con materiales y la búsqueda de estructuras que, a partir de un acotado conjunto de recursos, lograran expresar complejas ideas sobre forma, espacio y luz. Su legado continúa inspirando a quienes ven en la abstracción geométrica una vía para comprender el mundo y su historia.

Vídeo sobre Edgar Negret