Vida Icónica VIDAICÓNICA

John Middleton Murry

Nombre completo John Middleton Murry
Nombre nativo John Murry
Descripción English writer (1889–1957)
Fecha de nacimiento 06-08-1889
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 12-03-1957
Nacionalidad Reino Unido
Ocupaciones periodista, crítico literario, escritor
Idiomas inglés
EsposasKatherine Mansfield
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En las cercanías de Londres, bajo el pulso de una era de cambios culturales y políticos, emergió una figura que encarnó la crítica literaria, la edición periodística y una inquietud ética que se extendió a lo social y lo espiritual. Su biografía reúne amores literarios, alianzas intelectuales y una trayectoria que atravesó guerras y debates about paradigm shift. John Middleton Murry fue ese nombre que dejó huella en la vida cultural británica, aun cuando su relación con la vanguardia le ocasionó enemistades y controversias duraderas.

John Middleton Murry — Imagen principal

En las cercanías de Londres, bajo el pulso de una era de cambios culturales y políticos, emergió una figura que encarnó la crítica literaria, la edición periodística y una inquietud ética que se extendió a lo social y lo espiritual. Su biografía reúne amores literarios, alianzas intelectuales y una trayectoria que atravesó guerras y debates about paradigm shift. John Middleton Murry fue ese nombre que dejó huella en la vida cultural británica, aun cuando su relación con la vanguardia le ocasionó enemistades y controversias duraderas.

Vida temprana

El nacimiento de John Middleton Murry se produjo el 6 de agosto de 1889 en el barrio de Peckham, en la gran ciudad que luego sería escenario de múltiples transformaciones sociales. Sus progenitores, John Murry y Emily Wheeler, desempeñaban oficios modestos: él trabajaba como empleado en la Oficina de Impuestos, y ella aportaba las bases de una casa donde la dedicación a la educación del menor se convirtió en prioridad. La figura paterna, forjada en la adversidad y la superación, insistía en que la memoria de la lectura y el aprendizaje debía guiar la vida de su hijo.

La infancia de Murry estuvo marcada por una educación en escuelas públicas, donde la disciplina y la curiosidad pronto forjaron una personalidad curiosa y perseverante. A los dos años ingresó a una escuela de barrio, y posteriormente siguió su formación en un centro que le permitió desarrollar un espíritu crítico desde la adolescencia. Su tía, poco tiempo después, lo describió como un muchacho de “pequeño viejecito” debido a su madurez prematura. Con el paso de los años, la familia se mudó a East Dulwich, llevando con ellos a la madre y a la hermana de su madre, lo que le proporcionó un entorno más amplio y diverso para la formación de su identidad.

La educación secundaria de Murry recibió un impulso importante gracias a una beca que le permitió ingresar en Christ’s Hospital, una institución reconocida por su exigencia académica y su tradición. Allí, junto a compañeros, colaboró en la compra de equipos para un periódico escolar del que terminó siendo editor de la revista estudiantil a la edad de 18 años; en ese mismo periodo recibió un reconocimiento significativo al ganar la medalla Charles Lamb por un ensayo titulado “Literature and Journalism”.

Más tarde continuó sus estudios en Brasenose College, Oxford, y en esos años forjó una amistad duradera con el escritor Joyce Cary. En el cierre de la década siguiente ya había sembrado las semillas de su vocación crítica y de su trayectoria como editor y analista literario.

Editor

En sus primeros años de madurez, Murry ocupó puestos claves en publicaciones de la escena literaria. Fue editor de la revista Rhythm entre 1911 y 1913, y después dirigió The Blue Review, mostrando ya una inclinación por proyectos que conectaban la crítica, la creación y la experiencia de la vida cultural. En 1913, la empresa editorial Stephen Swift Ltd sufrió un revés: su asociado Charles Granville fue hallado culpable de malversación y bigamia, y quedó inhabilitado. Algunas deudas se habían puesto a nombre de Murry, lo que afectó de manera notable sus finanzas durante años siguientes. Este episodio, aunque traumático, no frenó su ambición intelectual.

En 1914, Murry cruzó caminos con D. H. Lawrence y se convirtió en un protector y defensor de su obra. Un año después colaboró en la creación de la revista The Signature, un proyecto breve que mostró la capacidad de Murry para impulsar voces audaces. Esta etapa fue decisiva para su relación con otros grandes nombres de la época y para su papel como puente entre generaciones y tendencias literarias.

El año 1919 marcó un hito importante en su carrera cuando asumió la dirección de The Athenaeum, una revista recién adquirida por Arthur Rowntree. Bajo su gestión, la publicación recibió contribuciones de figuras tan influyentes como T. S. Eliot, Virginia Woolf y otros miembros de la generación de la vanguardia británica. Su gestión fue breve pero dejó constancia de su capacidad para enlazar literatura y pensamiento crítico con los debates culturales de la época.

En 1923, Murry se convirtió en el fundador-editor de The Adelphi (conocido en su primera época como The New Adelphi, 1927–1930), en colaboración con Jack Common y Max Plowman. Este proyecto tuvo una vida diversa y se transformó a lo largo del tiempo, manteniendo una fuerte conexión con las ideas de izquierda intelectual y con un compromiso que osciló entre el ensayo político, la crítica literaria y la experimentación estética. Su enfoque era tan dinámico que el propio periódico recibió la ayuda de críticos y escritores de distintas corrientes, consolidando una escena que buscaría combinar la teoría con la vida cotidiana.

En paralelo, la figura de Murry fue cobrando peso también como referente de debates críticos que se trasladaban del salón a la palestra pública. En esos años, la revista se convirtió en el escenario de un pulso entre distintos modos de entender la literatura: por un lado, una tradición romántica liberal y subjetiva; por otro, una visión clásica y religiosa que buscaba la contención de las formas. Este conflicto se convirtió en una de las señas de identidad de la escritura de Murry y de su influencia en la crítica literaria británica de la década siguiente. En el ámbito de la crítica, se destacó su labor frente a nuevas corrientes y su apoyo a autores que habían sido menospreciados por otros críticos dominantes de la época.

Crítico

Desde 1912, Murry colaboró como crítico en The Westminster Gazette y, posteriormente, en The Times Literary Supplement. En sus primeros años fue influido por la filosofía de Henri Bergson, una influencia que luego disintió y dejó de lado en 1913 para buscar su propia vía. Formó parte de un grupo de críticos de posguerra asociados con voces de la generación anterior, que incluía a Richard Aldington, Robert Graves, Aldous Huxley, Herbert Read y Edgell Rickword, entre otros. Su apuesta fue clara: estimular una crítica que enriqueciera el debate literario y que sirviera de puente entre la vida intelectual y la experiencia social.

Con su renovada visión, Murry propició la llegada de Aldous Huxley a un puesto editorial en The Athenaeum, generando un vínculo de influencia mutua que dejó huella en la dirección de la crítica británica. promovió la difusión de la obra de Fyodor Dostoyevsky, con una obra de 1916 que presentaba al novelista ruso como un pensador de alcance filosófico y de gran alcance humano. Esta labor de apertura y valoración de la literatura rusa señaló una de las líneas maestras de su labor crítica: elevar la profundidad filosófica y ética de la ficción y el pensamiento.

Murry además fue un crítico que defendió la necesidad de renovar los cánones de la poesía de su tiempo. Se enfrentó a la Georgian poetry con una crítica cuidadosamente articulada y participó en polémicas que lo pusieron frente a personalidades como J. C. Squire y The London Mercury, defendiendo una lectura de la poesía que buscaba una conexión más estrecha entre forma, contenido y vida social. En el terreno de la crítica interna, su papel como mentor para generaciones posteriores fue evidente cuando impulsó a jóvenes autores y dejó una estela de debates que trascendieron su época.

Entre los aportes más discutidos se encuentra su interacción con la joven crítica Herbert Read, a quien inicialmente albergó dentro de la órbita de The Athenaeum; sin embargo, las dinámicas editoriales lo llevarían a tomar decisiones que generaron tensiones. Aunque en la etapa temprana Read encontró apoyo, la historia editorial de la época fue compleja y estuvo marcada por disputas y desafíos de gestión que reflejaban las tensiones entre novedad y tradición. En el plano más personal, F. R. Leavis admiró la influencia de Murry, aunque luego se distanció para convertir en una figura de referencia crítica de Scrutiny, el diario que fundó, y que lo convertiría en una voz influyente en la conversación sobre literatura y valores culturales.

Sobre el Romanticismo

La visión filosófica de Murry encontró su mayor síntesis en sus ensayos sobre Keats y Shakespeare, y en la vasta exploración de la idea romántica en su volumen ambicioso God: An Introduction to the Science of Metabiology. En este libro, que toma como marco la obra de Santayana, Murry describe el Proyecto del Romanticismo como una ruta hacia la exploración interior, en la que el conocimiento ético se manifiesta como una conciencia inmediata de lo que uno es y no debe hacer. La conciencia de soledad que caracteriza la experiencia humana se presenta como el umbral hacia un modo de vida espiritual superior, un tránsito que él recorre como ensayo y como experiencia vivida.

La narrativa de este camino interior se convierte en una experiencia de conversión espiritual, narrada con particular intensidad en su libro de 1929, GOD. Allí describe una etapa de “desolación” que da paso a una “iluminación” que acompaña el duelo por la pérdida de Katherine Mansfield y su posterior encuentro con imaginarios movimientos espirituales. Este episodio existencial dio forma a su visión de la relación entre arte, religión y ética, y condicionó gran parte de su obra posterior, que buscaría nuevos horizontes para la vida del espíritu en la modernidad.

The Adelphi

En 1930, la edición de aquel proyecto editorial se enriqueció con la llegada de Max Plowman y Sir Richard Rees, quienes se sumaron para consolidar The Adelphi como una revista mensualmente vinculada a un pensamiento socialista y, a la larga, pacifista. Murry había iniciado el proyecto en 1923 como una revista literaria, y la trayectoria siguiente lo llevó a coinear el esfuerzo con otras voluntades que buscaban un espacio de reflexión comprometido con la sociedad. El retorno al formato de ensayo crítico y de análisis político formó parte de una estrategia para mantener la revista en la vanguardia de las discusiones culturales de su tiempo.

La publicación se relacionó estrechamente con el Independent Labour Party, y entre sus colaboradores se encontró Jack Common, que trabajó en la distribución y en la edición. Este período posibilitó la presencia de Gerald B. Edwards como colaborador habitual, y permitió una voz más amplia para las temáticas del socialismo y del pacifismo. La revista dio lugar a un encuentro entre figuras diversas y absorbió influencias de la crítica y de la literatura que quedaría para las generaciones siguientes, marcando con ello la singularidad de la experiencia editorial de Murry.

En el transcurso de la década, Murry se apartó de su papel de editor para dedicar esfuerzos a una vida de residencia y proyectos de campo. Se trasladó a Norfolk, luego a South Acre, y finalmente a Larling, donde se recluyó en una vida más cercana a lo rural. En sus visitas y gestos, dejó claro que la vida y la literatura podían coexistir sin renunciar a un compromiso ético con el mundo. En esa misma época, surgió la idea de la Adelphi Centre, un proyecto que proponía una experiencia comunitaria para explorar la relación entre arte, política y vida cotidiana, y que culminó en la creación de una serie de iniciativas culturales y educativas de gran resonancia.

Con la dirección de Plowman a partir de 1930, y la colaboración de Common, la Adelphi se convirtió en una plataforma de pensamiento crítico que incluía una amplia gama de voces. Su impulso a través de la experiencia de una “comuna” en Langham, un refugio de experimentación social en el condado de Essex, fue un intento claro de materializar las ideas de Murry sobre la transformación social a través de la cultura. Allí, figuras como George Orwell formaron parte de un programa de conferencias que incluyó a otros pensadores de primer nivel y que marcó una etapa significativa en la vida intelectual británica. Sin embargo, para 1937, la experiencia de la comuna se disolvió y el inmueble pasó a acoger a un conjunto de niños refugiados de la región vasca, bajo el auspicio de la Peace Pledge Union, una experiencia que subrayaba la dimensión social y humanitaria de las inquietudes de Murry.

Lodge Farm, Thelnetham

En octubre de 1942, Murry dio un nuevo paso hacia la experimentación comunitaria al establecer una granja-comunidad en Lodge Farm, Thelnetham, en Suffolk. Adquirió la granja y reclutó a otros objetores de conciencia para gestionar la iniciativa, que tuvo resultados mixtos y terminó por evolucionar hacia una organización más convencional dirigida por él mismo con fines comerciales. Más allá de la experiencia, dejó constancia de ese periodo en su libro Community Farm, publicado en 1953 y ilustrado por su hermano, el artista Richard Murry. En estas páginas, se observa el intento de transformar la vida rural en un laboratorio de prácticas sociales alternativas, y se aprecia la influencia de su experiencia en una reflexión más amplia sobre la economía, la ética y la creatividad.

Perspectivas políticas

Marxismo

Durante la primera fase de la década de 1930, Murry exploró un rumbo marcado por su lectura del marxismo, plasmando en su obra un planteamiento que él mismo denominó como una forma de “misticismo marxista”. Este enfoque acogía la idea de una economía crítica y una ética de la vida común, y en ese marco escribió The Necessity of Communism, una obra en la que impulsaba la necesidad de transformaciones radicales para enfrentar las desigualdades. Este giro ideológico también abrió puertas para nuevas relaciones dentro de la comunidad literaria, como la de Dylan Thomas, a quien el propio Murry presentó al poeta Bert Trick para facilitar su vinculación con la red de la Adelphi. El impacto de estas decisiones fortaleció la relación de Murry con la casa editorial que lo había visto crecer, reforzando su papel como puente entre la sensibilidad poética y la acción social.

La participación de Murry en la escena de los movimientos radicales también se vinculó a un apoyo sostenido al Independent Socialist Party, que emergió como una escisión regional de la Independent Labour Party y que buscaba estrategias concretas para traducir la crítica social en acción organizativa. Este periodo reveló una faceta de Murry que no se limitaba a la crítica teórica, sino que apuntaba a la organización de experiencias colectivas que articulaban producción cultural, vida comunitaria y una visión de justicia social.

Pacifismo

En el plano ético y religioso, Murry se presentó como un cristiano radical y un firme defensor del pacifismo. Su libro The Necessity of Pacifism (1937) sintetizaba esa posición, y su labor como editor de Peace News lo colocó en el centro de las discusiones sobre las vías de la paz en un mundo amenazado por el ascenso de regímenes totalitarios. fue Patrocinador de la Peace Pledge Union y dirigió su boletín semanal entre 1940 y 1946, consolidando su influencia en un movimiento que buscaba evitar la guerra mediante la movilización ética y social de la ciudadanía. Sus posturas, que en varios momentos irritaron a sectores de la izquierda, se dedicaron a sostener un debate acerca de las mejores vías para evitar la barbarie sin incurrir en la destrucción indiscriminada.

En ese mismo periodo, Murry generó controversia por su posición crítica frente a la política de las potencias europeas, defendiendo que, en condiciones determinadas, podría haber preferencia por evitar la guerra total como solución. Sus ideas, que luego serían sometidas a intensa revisión, provocaron la ruptura de alianzas con algunas corrientes de la izquierda que esperaban de él una postura más contundente frente alExpansionismo. Con el paso de los años, Murry acabaría apartándose de su inicial pacifismo en un giro que resultó decisivo para su trayectoria posterior, lo que generó un intenso debate entre críticos y seguidores de su obra.

Cristianismo

Durante este periodo, Murry era visto con frecuencia como un intelectual cristiano, cuya reflexión le llevó a contemplar la posibilidad de una ordenación en la Iglesia Anglicana. Sin embargo, tras un diagnóstico de Buerger’s disease en 1938 y las dudas surgidas sobre su vida personal —en especial sobre la estabilidad de su tercer matrimonio— abandonó la idea de la ordenación. Este cambio de rumbo supuso un giro importante en su identidad pública y en la dirección de su obra, que empezó a explorar con mayor intensidad la relación entre fe, cultura y ética social, manteniendo siempre un tono controvertido que desafiaba las posturas dominantes de su tiempo.

Elitismo

En su visión intelectual, Murry se movió hacia una idea de elitismo basada en una clericía cultural, en sintonía con ciertos planteamientos de Eliot y la tradición de la crítica clásica. Consideraba que el liderazgo espiritual y cultural debía estar sostenido por una minoría preparada que, sin borrar la vida cotidiana, guiara a la sociedad por vías que integraran la ética y la belleza. En su obra Christianity and Culture, Eliot amplía parte de ese razonamiento, si bien detuvo el paso antes de abrazar por completo las formulaciones de Arnold. Cuando Murry falleció, Eliot le manifestó por carta que existía entre ambos una relación de afecto intenso, evidenciando una convergencia profunda de ideas y afectos en torno a la responsabilidad cultural.

Familia

La vida personal de Murry pasó por varias uniones matrimoniales. Su primer matrimonio fue con Katherine Mansfield en 1918; tras la muerte de Mansfield en 1923, Murry organizó la edición y la republicación de sus obras. En 1924 contrajo matrimonio con Violet Le Maistre, y a su lado procreó dos hijos: una hija, Katherine Violet Middleton Murry, que más tarde se desempeñó como escritora y publicó una biografía crítica sobre su padre; y un hijo, John Middleton Murry Jr., que ejerció como escritor bajo seudónimos como Colin Murry y Richard Cowper. En 1932 se unió en matrimonio con Ada Elizabeth Cockbaine, y en 1954 contrajo segundas promesas con Mary Gamble. En total, fueron tres matrimonios que dejaron una estela de trabajos y memorias asociadas a la vida de sus parejas y a las experiencias que compartieron.

Depictions

En ficción

La personalidad de Murry dio lugar a varias representaciones en la literatura. A través de su retrato, Aldous Huxley lo denominó “Denis Burlap” en la novela Point Counter Point, de 1928, una caracterización que, aunque satírica, señalaba la notoriedad de su figura en los círculos críticos. Greene llevó a Murry a la ficción en la novela It’s a Battlefield, presentándolo como el modelo del personaje Philip Surrogate, incluso cuando Greene no llegó a conocerlo personalmente. Con el paso del tiempo, otros autores se inspiraron en su relación con Mansfield y Lawrence para crear personajes y tramas que contextualizaban la complejidad de las dinámicas literarias de su generación.

Representaciones dramáticas

En la escena teatral, Murry aparece como personaje en producciones dedicadas a la figura de D. H. Lawrence. Por ejemplo, en la obra biográfica D. H. Lawrence de Amy Rosenthal y en representaciones de la década de 2000, su figura ha sido interpretada por actores de renombre. En la obra de Hampstead Theatre de 2008, el papel de Murry recayó sobre Nick Caldecott y contó con la interpretación de Ed Stoppard para Lawrence, con una encarnación que destacaba el vínculo entre Mansfield y Murry. Estas representaciones llevaron a la audiencia a revisar la compleja relación entre una creadora y su editor, así como las tensiones entre biografía y ficción en la cultura contemporánea.

Obras

Ficción

  • Still Life (1916).
  • The Things We Are (1922).
  • The Voyage (1924).

Poesía

  • Poems: 1917–18 (1918).
  • The Critic in Judgement (1919).
  • Cinnamon & Angelica (1920).
  • Poems: 1916–1920 (1921).

Ensayo y no ficción

  • Fyodor Dostoevsky: A Critical Study (1916).
  • The Evolution of an Intellectual (1920).
  • Aspects of Literature (1920), edición revisada 1945.
  • Countries of the Mind: Essays in Literary Criticism (1922).
  • Pencillings (1922).
  • The Problem of Style (1922).
  • Wrap Me Up in My Aubusson Carpet (1924).
  • Discoveries (1924).
  • To the Unknown God (1925).
  • Keats and Shakespeare (1925).
  • The Life of Jesus (1926).
  • Things to Come (1928).
  • God: An Introduction to the Science of Metabiology (1929).
  • D. H. Lawrence (1930).
  • Son of Woman: The Story of D. H. Lawrence (1931).
  • Studies in Keats (1931).
  • Countries of the Mind: Essays in Literary Criticism. Second Series (1931).
  • The Necessity of Communism (1932).
  • Reminiscences of D.H. Lawrence (1933).
  • William Blake (1933).
  • The Biography of Katherine Mansfield (1933) with Ruth E. Mantz
  • Between Two Worlds (1935) (autobiografía)
  • Marxism (1935).
  • Shakespeare (1936).
  • The Necessity of Pacifism (1937).
  • Heaven and Earth (1938).
  • Heroes of Thought (1938).
  • The Pledge of Peace (1938).
  • The Defence of Democracy (1939).
  • The Price of Leadership (1939).
  • Europe in Travail (1940).
  • The Betrayal of Christ by the Churches (1940).
  • Christocracy (1942).
  • Adam and Eve (1944).
  • The Free Society (1948).
  • Looking Before and After: A Collection of Essays (1948).
  • The Challenge of Schweitzer (1948).
  • Katherine Mansfield and Other Literary Portraits (1949).
  • The Mystery of Keats (1949).
  • John Clare and other Studies (1950).
  • The Conquest of Death (1951).
  • Community Farm (1952).
  • Jonathan Swift (1955).
  • Unprofessional Essays (1956).
  • Love, Freedom and Society (1957).
  • Not as the Scribes (1959).
  • John Middleton Murry: Selected Criticism 1916–1957 (1960) editorial de Richard Rees

Ficción

  • Still Life (1916).
  • The Things We Are (1922).
  • The Voyage (1924).

Verso

  • Poems: 1917–18 (1918).
  • The Critic in Judgement (1919).
  • Cinnamon & Angelica (1920).
  • Poems: 1916–1920 (1921).

Como editor

  • Journal of Katherine Mansfield (1927).
  • The Letters of Katherine Mansfield (1928).

La obra de John Middleton Murry se sostiene sobre una mezcla de ensayo, biografía, crítica y reflexiones de vida que no solo describen el mundo literario, sino que buscan convertirlo en un espejo de la ética cívica. Sus volúmenes no sólo documentan ideas, sino que también intentan impulsar debates sobre la responsabilidad del escritor, la función de la crítica y el papel de la cultura en la construcción de un futuro más justo. Su legado, por tanto, es doble: una extensa biblioteca y una trayectoria que invita a cuestionar cómo la literatura puede influir en la sociedad.

Notas y referencias

La vida y la obra de Murry han sido objeto de estudios biográficos y críticos que han analizado sus influencias, sus conflictos con otros intelectuales y el impacto de su labor editorial en la cultura británica del siglo XX. A lo largo de las décadas, diferentes autores han destacado su papel como interlocutor entre generaciones y su capacidad para sostener un proyecto cultural de larga duración, a pesar de las controversias que rodearon su figura.

Impacto y memoria

La influencia de Murry se observa en la forma en que la crítica literaria de su tiempo encaró la relación entre la literatura y la vida social. Su voluntad de crear revistas que combinaran pensamiento, arte y compromiso político dejó una estela que se aprecia tanto en la trayectoria de sus contemporáneos como en las generaciones que le siguieron. En ese sentido, su memoria se mantiene viva en la forma en que se discuten las tensiones entre tradición y innovación, entre elitismo y democratización de la cultura, y entre la búsqueda de sentido y la realidad histórica que marcó las primeras décadas del siglo XX.