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Josep Clará i Ayats

Nombre completo Josep Clará i Ayats
Nombre nativo Josep Clarà i Ayats
Descripción Escultor catalàn
Fecha de nacimiento 16-12-1878
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 04-11-1958
Nacionalidad España
Ocupaciones escultor
Grupos Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
Idiomas catalán, español, francés
HermanosJuan Clara, Lluís Clarà i Ayats
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Josep Clarà i Ayats nació en Olot en 1878 y se convirtió en una de las voces más destacadas de la escultura española del siglo XX. Su trayectoria abarca una formación sólida y un itinerario que lo llevó a convivir con corrientes como el mediterraneísmo y el noucentismo en Cataluña. Su lenguaje, de carácter figurativo y de volúmenes contundentes, se fue consolidando a través de experiencias en diversas ciudades europeas, hasta fijar su estudio en Barcelona y dejar un legado apreciable a nivel nacional e internacional.

Josep Clará i Ayats — Imagen principal

Josep Clarà i Ayats nació en Olot en 1878 y se convirtió en una de las voces más destacadas de la escultura española del siglo XX. Su trayectoria abarca una formación sólida y un itinerario que lo llevó a convivir con corrientes como el mediterraneísmo y el noucentismo en Cataluña. Su lenguaje, de carácter figurativo y de volúmenes contundentes, se fue consolidando a través de experiencias en diversas ciudades europeas, hasta fijar su estudio en Barcelona y dejar un legado apreciable a nivel nacional e internacional.

Biografía

Formación temprana se gestó en la Escuela de Dibujo de Olot, donde Josep Berga i Boix orientó sus primeras exploraciones y donde el elogio de Joaquín Vayreda por un dibujo suyo marcó un recuerdo gratificante de la infancia. Este inicio se completó en 1897 con la entrada en la escuela de Bellas Artes de Toulouse, un paso fundamental para el desarrollo técnico y estético que vendría después.

Un giro decisivo hacia la escultura se produjo cuando, tras obtener una mención en un concurso, Clarà se trasladó a París en 1900. En la capital francesa entabló contacto con maestros y modelos que orientaron su vocación hacia la talla y la forma tridimensional. El encuentro más determinante fue con Auguste Rodin, una experiencia que terminó por encauzar su carrera hacia la escultura como medio de expresión autónomo.

El marco de maestros y amistades influyó notablemente en su evolución: en París entabló relaciones con Arístides Maillol, cuyo planteamiento estético resonaba en su propio afán de serenidad formal. En esa misma etapa, la obra de Turment (1907) mostraba ya la impronta de Rodin, a la vez que incorporaba su propia mirada. recibió la enseñanza de Louis-Ernest Barrias, lo que completó una formación de gran solidez académica.

Retratos y danza se integraron durante su juventud creativa, cuando llevó a cabo dibujos de la bailarina Isadora Duncan capturando el dinamismo de sus movimientos. Más adelante, Antonia Mercé «La Argentina» se convirtió en otra modelo que nutrió su producción gráfica, aportando una visión distinta del cuerpo en movimiento.

Formación internacional y reconocimiento expandió su mirada: viajes a Londres y, sobre todo, a Italia completaron su aprendizaje y le permitieron regresar a París con una voz más firme. Desde entonces, pasó a exhibir con regularidad en París, Londres, Berlín, Roma y, naturalmente, en Barcelona, donde su presencia se fue fortaleciendo y su lenguaje encontró una mayor coherencia.

Vínculos con Barcelona se consolidaron definitivamente en 1932, cuando fijó su actividad en la ciudad y continuó trabajando y presentando piezas hasta el final de su vida. La muerte le llegó el 4 de noviembre de 1958 en la propia ciudad, dejando tras de sí una trayectoria que unía la precisión clásica con una experiencia contemporánea muy marcada.

La etapa final de su obra estuvo vinculada a la creación de Estática, realizada entre 1954 y 1958, obra que sintetiza su compromiso con la quietud contenida y la nobleza de las formas. La mayor parte de su acervo permanece en el Museo Comarcal de La Garrocha en Olot y en el Museo Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) en Barcelona, custodios de una trayectoria que cruza etapas del siglo pasado.

Reconocimientos

  • 1910: recibió la medalla de oro en la Exposición de Bruselas y obtuvo la primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid.
  • 1912: fue galardonado con la medalla de oro en la Exposición Internacional de Ámsterdam.
  • 1925: fue nombrado Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ocupando la vacante de Ricardo Bellver.
  • 1929: por su obra Reposo obtuvo la medalla de honor en la Exposición Internacional de Barcelona.
  • 1934: asumió la presidencia del Círculo Artístico de Barcelona y fue admitido como académico de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona.
  • 1954: recibió el Gran Premio de la II Bienal Hispanoamericana de La Habana.
  • 1956: le fueron concedidas la Medalla de Plata de la Diputación Provincial de Barcelona y la Medalla de Oro del Círculo Artístico de la misma ciudad.
  • 1958: obtuvo el Premio de la Fundación Juan March.

Obras

  • Adolescencia (1907) — una exploración de la juventud en una composición that equilibra forma y movimiento.
  • El Crepúsculo (1907-1910) — una escena de transición que combina claridad estructural y sensualidad contenida.
  • La Diosa (1908-1910) — figura mitológica tratada con un peso plomizo que sugiere fortaleza y elegancia.
  • El Ritmo (1910) — composición que parece pulsar en el espacio a través de la tensión de sus volúmenes.
  • Venus saliendo del baño (1922) — interpretación contemporánea de un motivo clásico, marcado por líneas limpias.
  • Estática (1926) — preludio de la madurez formal; forma quieta y duradera.
  • Juventud (1928) — otra visión de la frescura juvenil, ejecutada con trazos firmes.
  • Meditación (1929-1930) — obra que invita a la contemplación a través de la sobriedad de la figura.
  • Juventud (1933-1935) — segunda entrega de este tema, con refinamiento de proporciones.
  • Pujanza (1936) — energía contenida que sugiere impulso interior.
  • José Rodríguez Fernández (1940) — retrato de un colega escultor, trabajado con atención al detalle.
  • San Benito (1946) — figura serena que transmite una idea de vigilancia y fe.
  • Maternidad (1947-1948) — interpretación tierna y robusta de la figura materna.

Obras en museos

  • Museo de la Garrocha, Olot (Gerona). España
  • Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), Barcelona. España
  • Museo Nacional de Arte Moderno, París. Francia
  • Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago de Chile. Chile
  • Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires. Argentina
  • Museo de los Agustinos, Toulouse. Francia
  • Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. España