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Li Peng

Nombre completo Li Peng
Nombre nativo 李鹏
Descripción Ex Primer Ministro de la República Popular China
Fecha de nacimiento 20-10-1928
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 22-07-2019
Nacionalidad República de China, República Popular China
Ocupaciones político
Idiomas chino
EsposasZhu Lin
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Li Peng fue una de las figuras más influyentes del aparato político chino durante la segunda mitad del siglo XX. Su trayectoria, marcada por una adhesión férrea a la estabilidad social y a un modelo de reformas económicas contenidas, lo situó como primer ministro entre 1987 y 1998 y, posteriormente, como presidente de la Asamblea Popular Nacional entre 1998 y 2003. Su legado es objeto de debate: para unos simbolizó la continuación de un orden que permitió el crecimiento, y para otros representa la cara más dura de la represión política, especialmente por su papel durante la crisis de Tiananmén de 1989.

Li Peng — Imagen principal

Li Peng fue una de las figuras más influyentes del aparato político chino durante la segunda mitad del siglo XX. Su trayectoria, marcada por una adhesión férrea a la estabilidad social y a un modelo de reformas económicas contenidas, lo situó como primer ministro entre 1987 y 1998 y, posteriormente, como presidente de la Asamblea Popular Nacional entre 1998 y 2003. Su legado es objeto de debate: para unos simbolizó la continuación de un orden que permitió el crecimiento, y para otros representa la cara más dura de la represión política, especialmente por su papel durante la crisis de Tiananmén de 1989.

Infancia

El padre de Li Peng fue Li Shouxun, un escritor vinculado al Partido Comunista de China y considerado mártir por su militancia en la causa revolucionaria. Fue ejecutado por las autoridades de la República de China, lo que marcó de manera imborrable la memoria familiar. A los tres años, Li Peng fue adoptado por Zhou Enlai, uno de los pilares históricos del movimiento comunista. Con este lazo, el joven Li vivió rodeado de las primeras esencias del poder y de la militancia que definiría su generación. Fue integrándose al Partido Comunista de China en 1945, tal como señalaron sus primeros pasos en la vida pública.

Ascenso al poder

La formación técnica ocupó gran parte de su juventud. En 1941 inició estudios en el Instituto de Ciencias Naturales de Yan’an, una ciudad que albergaba la base de los comunistas en Shaanxi. Más adelante, en 1948, continuó su formación en Moscú, en el Instituto de Energía, especializándose en ingeniería hidroeléctrica. Durante ese periodo, encabezó la Asociación de Estudiantes Chinos en la Unión Soviética, una experiencia que fortaleció su visión internacional de la industrialización china. Tras el establecimiento de la República Popular China, Li Peng no fue arrinconado por las turbulencias de la Revolución Cultural: su camino se mantuvo enfocado en la esfera técnica y administrativa. En 1979 fue nombrado Viceministro de Industria Energética Estatal y, dos años después, asumió la titularidad de la cartera. Paralelamente, ocupó cargos relevantes dentro del Partido Comunista, consolidando su posición.

En el ámbito nacional, su ascenso continuó a lo largo de la década de 1980. En 1982 logró ser miembro del Comité Central, un año decisivo que abrió la puerta a responsabilidades ejecutivas más altas. En 1983 fue designado viceprimer ministro y, dos años más tarde, ingresó en el Buró Político del Comité Central. En 1987 alcanzó el escalón superior, formando parte del Comité Permanente del Buró Político, una posición que le dio un control directo sobre las decisiones de mayor peso dentro del Estado. Durante este periodo, Li Peng enfrentó los desafíos de una economía que se abría al mundo mientras el régimen buscaba mantener una cohesión social cada vez más compleja ante la urbanización acelerada y las presiones de la modernización.

Con el avance de las reformas económicas, Li Peng pasó de ser un tecnócrata a convertirse en un líder político que defendía una vía de estabilidad por encima de las liberalizaciones profundas. Su estilo se caracterizó por ser conservador y por subrayar la necesidad de mantener el control político para garantizar el crecimiento sostenido de la economía, una postura que ganaba y perdía apoyos según las circunstancias internas y externas del país.

Etapa como primer ministro

La llegada de Li Peng al primer rango ejecutivo coincidió con la salida de Hu Yaobang, cuya renuncia, impulsada por las crecientes presiones reformistas dentro del Partido, provocó cambios sustanciales en la dirección política. Zhao Ziyang, heredero de ese bloque reformista, asumió la secretaría general del PCCh y dejó el puesto de primer ministro a Li Peng. En ese marco, Li Peng se convirtió en una figura que, si bien aspiraba a conservar las reformas económicas, defendía que estas debían desarrollarse dentro de una base de estabilidad social y política.

El escenario político de finales de los ochenta estuvo marcado por tensiones entre un sector que promovía liberalización y otro que abogaba por mantener el control del Estado. La liberalización de precios y la creciente disidencia bajo un sistema que buscaba abrirse al exterior generaron un debate intenso dentro del Partido. Li Peng, consciente de la necesidad de preservar la cohesión social, se posicionó a favor de una salida que no comprometa la seguridad del régimen y, por ende, la continuidad de las reformas económicas; sin embargo, sus defensores y detractores coincidían en que su visión era menos flexible que la de otros líderes reformistas.

Las protestas que culminaron en la Revolución de Tiananmén en 1989 cambiaron radicalmente el panorama. A la muerte de Hu Yaobang, la demanda de reformas políticas se intensificó y la Plaza de Tiananmén se convirtió en el epicentro de la protesta ciudadana. Li Peng defendió la intervención enérgica para reprimir el movimiento, argumentando que la estabilidad era un requisito previo para cualquier avance económico. Su postura encontró respaldo en Deng Xiaoping, lo que dio al grupo conservador mayor legitimidad para actuar. En mayo de 1989, se declaró el estado de excepción en Pekín, y en junio el Ejército Popular de Liberación desalojó a los manifestantes, un episodio que dejó un saldo de víctimas y que afectó la reputación internacional de Li Peng.»

Tras la crisis, Li Peng fue reelegido para el máximo órgano de poder, el Comité Permanente del Buró Político, durante la Asamblea Plenaria en el marco del XV Comité Central. Su influencia siguió siendo determinante, incluso cuando se intentó frenar la marcha de ciertas reformas. Aunque buscó mantener una versión controlada del proceso de apertura, la resistencia de los gobernadores provinciales y la propia posición de Deng Xiaoping limitó cualquier intento de revertir por completo las políticas liberalizadoras. El que sería uno de los momentos decisivos de la década fue, para Li Peng, una oportunidad para justificar la continuidad de un modelo basado en el equilibrio entre crecimiento y control.

Presidencia de la Asamblea Popular Nacional

En 1998, cuando el límite constitucional impedía un tercer mandato como primer ministro, Li Peng cedió la jefatura del Consejo de Estado y fue elegido presidente de la Asamblea Popular Nacional, cargo que ejerció hasta 2003. Desde esa posición, su influencia siguió siendo notable, ya que la APN representaba un canal fundamental para la ratificación de decisiones políticas y legales de alto nivel. Su presencia como titular de la APN consolidó su papel como una referencia estable en la estructura de liderazgo del país, capaz de orientar la agenda legislativa y de servir como puente entre el Ejecutivo y el Partido.

Valorizaciones

Aun fuera del foco directo de la ejecución gubernamental, Li Peng dejó una huella que continuó influyendo en la élite gobernante. Dentro del círculo de poder, Luo Gan fue percibido como su protegido, lo que señalaba la confianza que existía entre ambos para proteger determinadas líneas de actuación de la seguridad del régimen. En el discurso público, Li Peng siguió siendo una figura controvertida: para un bloque de votantes y observadores, simbolizó la defensa de la seguridad del Estado y de la economía planificada-moderna; para otro, era la encarnación de la mano más dura de la represión de 1989. Esta dicotomía isoló su figura entre admiradores y detractores, pero no dejó de ser central para entender la dinámica de poder en los años noventa.

El paso de los años dejó claro que el marco económico de China había cambiado de forma irreversible, y los analistas discuten hasta qué punto Li Peng participó de ese cambio o si más bien optimizó un marco ya trazado por Deng Xiaoping y otros líderes. La crisis de Tiananmén se convirtió en la memoria más persistente de su figura, y, a la vez, en un mosaico que ha acompañado la interpretación de su legado. La realidad es que, en el plano económico, el ajuste y la modernización continuaron avanzando, y los arquitectos de ese proceso buscaron que la estabilidad social fuese la condición para que el crecimiento no se desbordara. En ese sentido, algunos sostienen que su papel, aunque polémico, coincidió con una visión de país que veía en el crecimiento económico una necesidad ineludible para la prosperidad nacional, incluso si eso requería decisiones difíciles.

Legado y muerte

Con el retiro activo de la vida pública, Li Peng conservó influencia dentro de las estructuras del poder. En el periodo posterior, su figura fue objeto de debates sobre corrupción y la eventual influencia que mantenía sobre las decisiones de la cúpula. Además de la memoria de Tiananmén, su figura se asoció, para muchos analistas, a la consolidación de una era de reformas económicas que, a pesar de su dureza, creó las condiciones para el crecimiento acelerado de la economía china en las décadas siguientes. Su nombre quedó ligado a una visión de estabilidad que muchos consideraron imprescindible para sostener el desarrollo, aun cuando ese enfoque fuera criticado por limitar la libertad política y por su papel en la represión de manifestaciones populares.

En el terreno industrial, Li Peng dejó una marca indeleble al promover y gestionar un monopolio energético que agrupó grandes capacidades de generación bajo una unidad de control estatal. En su momento, esa concentración contribuyó a sostener un sistema energético en expansión, pero también se le atribuyó una confusa concentración de poder en manos de un círculo cercano al líder. Con el tiempo, la estructura de ese control fue desmembrada cuando el Estado emprendió una reorganización de las empresas energéticas, dando paso a un reparto más descentralizado y a una mayor competencia en el sector. Este movimiento fue interpretado por analistas como una señal de adaptación a un mercado cada vez más global y competitivo.

En 2010, salió a la luz su autobiografía, The Critical Moment - Li Peng Diaries, publicada por una editorial internacional. El libro ofreció una visión de las tácticas y decisiones de Li Peng durante las etapas más tensas de las protestas de Tiananmén, y generó un debate entre lectores y comentaristas sobre la responsabilidad personal y la responsabilidad histórica. Algunos críticos consideraron que el texto minimizaba su papel en la represión, mientras que otros sostuvieron que ofrecía un retrato matizado de las complejidades de gobernar un país en transformación. Li Peng hizo su última aparición relevante en el escenario del Partido en su 19º Congreso, celebrado el 18 de octubre de 2017. Murió el 22 de julio de 2019, en Beijing, a la edad de 90 años, mientras recibía tratamiento médico en un hospital de la capital.

Familia

Li Peng contrajo matrimonio con Zhu Lin, una profesional que estuvo vinculada a la gestión de una gran firma en el sur de China. Juntos formaron una familia con tres hijos: Li Xiaopeng, Li Xiaolin y Li Xiaoyong. Li Xiaopeng siguió una trayectoria pública notable, mientras que Li Xiaolin se destacó en la dirección de China Power International Development y luego ocupó puestos ejecutivos en distintas instituciones vinculadas al sector energético. Li Xiaoyong, por su parte, se encuentra casado con Ye Xiaoyan, hija de Ye Tings, y vinculada a la segunda generación de una familia con raíces en el movimiento revolucionario de su tiempo. Estas relaciones familiares jugaron un papel notable en el entramado de influencias que rodeó la vida del ex primer ministro.

La acumulación de riqueza y de posiciones institucionales entre los hijos de Li Peng fue objeto de análisis en la década de los noventa y más allá, cuando ciertos críticos cuestionaron la posibilidad de que la influencia política se tradujera en un monopolio de influencia económica para la familia. Li Xiaopeng ingresó a la vida política en la provincia de Shanxi, alcanzando la gobernación en 2012 y, más tarde, el cargo de ministro de Transporte en 2016. Li Xiaolin, por su parte, ocupó la cúspide de China Power International Development antes de asumir roles ejecutivos de menor nivel en la misma compañía. La historia familiar de Li Peng, así, se convirtió en un emblema de la conversación sobre la relación entre poder político y poder económico en la China contemporánea.

  • Li Xiaopeng — Gobernador de Shanxi (2012), Ministro de Transporte (2016).
  • Li Xiaolin — Ejecutiva en China Power International Development.
  • Li Xiaoyong — Casado con Ye Xiaoyan, vinculada a Ye Shengming a través de Ye Tings.

Imágenes de Li Peng