Vida Icónica VIDAICÓNICA

Lisandro Alvarado

Nombre completo Lisandro Alvarado
Descripción Médico, naturalista, historiador, etnólogo y lingüista venezolano.
Fecha de nacimiento 19-09-1858
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 10-04-1929
Nacionalidad Venezuela
Ocupaciones médico, escritor, historiador
Grupos Academia Venezolana de la Lengua
Idiomas español
Sugerencias y correcciones ¿Hay algún error, actualización pendiente o falta alguna biografía?
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.

Aníbal Lisandro Alvarado Marchena, destacado pensador venezolano, abrazó múltiples saberes y supo entrelazar la medicina con la historia, la etnografía y la lingüística. Nacido en El Tocuyo el 19 de septiembre de 1858, su vida llevó sus pasos por diversas ciudades de Venezuela y, en ocasiones, por escenarios europeos, dejando un legado que alimenta la academia, la prensa y el estudio de las lenguas y las culturas regionales.

Lisandro Alvarado — Imagen principal

Aníbal Lisandro Alvarado Marchena, destacado pensador venezolano, abrazó múltiples saberes y supo entrelazar la medicina con la historia, la etnografía y la lingüística. Nacido en El Tocuyo el 19 de septiembre de 1858, su vida llevó sus pasos por diversas ciudades de Venezuela y, en ocasiones, por escenarios europeos, dejando un legado que alimenta la academia, la prensa y el estudio de las lenguas y las culturas regionales.

Biografía

Hijo de Rafael Alvarado y Gracia Benigna Marchena, Lisandro inició su formación en el colegio La Concordia de El Tocuyo, donde el pedagogo Egidio Montesinos le dejó bases en historia, álgebra, geométrica, aritmética, latín y filosofía. Estos primeros años sembraron un amplio abanico de saberes que marcarían su itinerario intelectual.

En 1871 se traslada a Trujillo para afrontar el Bachillerato en Filosofía en el Colegio Nacional de Trujillo, obteniendo la certificación antes de completar todas las pruebas por decisión unánime del jurado, un hecho que reflejó su talento precoz. La trayectoria académica de aquel entonces mostró ya su capacidad para sortear obstáculos con determinación.

Participó en el semanario Aura Juvenil junto a su compañero de estudios José Gil Fortoul, siendo parte del primer diario editado en El Tocuyo, que nació bajo la iniciativa de José Espíritu Santos Gil. Desde Barquisimeto llegó una imprenta, lo que permitió imprimir las primeras ediciones de aquel proyecto periodístico.

La estrechez económica de su familia lo obligó a abandonar temporalmente los estudios para trabajar como dependiente en una farmacia de Barquisimeto. En 1878 emprendió la vida académica hacia Caracas, con el propósito de iniciar estudios de medicina y, en ese periodo, se vinculó fuertemente con el ambiente político del momento, caracterizado por la influencia de Antonio Guzmán Blanco.

Durante su formación, conoció las corrientes del positivismo, que se difundían a través de maestros como Adolfo Ernst y Rafael Villavicencio. Este marco doctrinal choca con su visión previa y, a la vez, abre un cauce para que el positivismo modele sus investigaciones en etnografía, historia y lenguaje, sin perder de vista sus intereses por culturas antiguas y contemporáneas.

Tras completar la carrera de medicina, Lisandro se afincó en Ospino (en el estado Portuguesa) en 1885. En esa localidad contrajo matrimonio con Amalia Rosa Acosta Zúñiga, con quien procreó ocho hijos y ejerció la medicina de manera dedicada. En 1889 se traslada a Guanare, y entre 1890 y 1892 fue designado consul venezolano en Southampton, Inglaterra, nombrado por el presidente Raimundo Andueza Palacios.

En 1892 fue nombrado Cirujano Mayor del Ejército del Centro, periodo en el que tomó parte en operaciones guerrilleras y combinó su labor clínica con servicio en distintas medicaturas y hospitales, como las de San Fernando de Apure, Barinas y Zaraza. Regresa entonces a Guanare para retomar responsabilidades públicas y docentes, dejando ver su carácter inquieto y su deseo de compartir saberes.

Con una vida que fue de tránsito constante, recorrió el país de forma itinerante, trasladándose a lomo de burro, en canoas o a pie. Este recorrido le permitió vivir de primera mano la realidad venezolana: paisajes, flora y fauna, costumbres y tradiciones populares, además de escuchar y estudiar las lenguas de numerosos pueblos indígenas que encontró a lo largo de su ruta.

En 1900 asumió la rectoría del Colegio Federal de Barquisimeto, guiando la apertura de la primera promoción de médicos formados en el Hospital de Caridad. Ya establecido en Barquisimeto en 1911, fundó junto a su sobrino político Daniel Camejo Acosta una clínica y, desde la tribuna de un periódico local, dio vida a la columna “Martes científicos” en El Eco Industria, una vitrina educativa para la población.

Entre 1912 y 1913 ejerció como Superintendente de Instrucción Pública del estado Lara, un cargo que luego dejó para trasladarse a Caracas en 1920. En la capital ocupó la titularidad de Superintendente de Instrucción Pública, y más tarde trabajó en la Dirección de Política Comercial del Ministerio de Relaciones Exteriores, ampliando su labor hacia el ámbito gubernamental y la política educativa del país.

A los 68 años sufrió una hemiplejia, lo que motivó un viaje a París para recibir tratamiento. El diagnóstico no fue favorable y, regresando a Venezuela, se instaló en Valencia, donde falleció en 1929. Sus exequias se efectuaron a la vista de la estatua de la Plaza Bolívar de Valencia, en medio de la resistencia de la Iglesia local a velar a un hombre que, a lo largo de su vida, aceptó pertenecer a la francmasonería (alcanzó el grado 30). Sus restos fueron trasladados posteriormente al Panteón Nacional el 14 de mayo de 1980.

En reconocimiento a su amplia labor investigadora, fue incorporado como miembro numerario de la Academia Nacional de Medicina (1905), de la Academia Venezolana de la Lengua (1922) y de la Academia Nacional de la Historia (1923). En Caracas recibió distinciones como la Medalla de Instrucción Pública (otorgada por Francia, 1921), la Orden del Libertador (1921) y la Comendador de la Orden Isabel la Católica (España, 1922). Sus Obras completas se publicaron en ocho volúmenes a partir de 1958, y una colección de manuscritos permanece resguardada en la Academia Nacional de la Historia.

La vida de Alvarado no solo quedó en la praxis médica y la docencia; su tarea intelectual dejó un puente entre diversas áreas de la cultura venezolana, consolidando una obra que siguió influyendo en los estudios de medicina, historia, lengua y cultura popular durante generaciones.

Obras

Medicina

  • Origen y propagación del vómito prieto (1893)
  • Sobre la geofagia
  • Tratamiento de la fiebre biliar hematúrica
  • Enteropatías periódicas
  • Bronquitis epidémica
  • Contribución al estudio de la fiebre hematúrica
  • Un caso de beriberi (1901)
  • El régimen dietético en las fiebres amarilla y tifoidea (1908)

Historia

  • Neurosis de hombres célebres de Venezuela (1893)
  • Los delitos políticos en la historia de Venezuela (1894)
  • Sobre las guerras civiles del país (1894)
  • Historia de la Revolución Federal en Venezuela (1909)

Lingüística

  • Ideas sobre la evolución del español en Venezuela (1903)
  • Glosario de voces indígenas en Venezuela (1921)
  • La poesía lírica en Venezuela en el último tercio del siglo XIX (1922)
  • Alteraciones fonéticas del español en Venezuela (1922, reelaborada en 1929)
  • Glosario del bajo español en Venezuela (1929)

Antropología

  • Movimiento igualitario en Venezuela
  • Datos etnográficos de Venezuela
  • Noticias sobre los Caribes de los llanos de Barcelona

Traducciones

  • De la naturaleza de las cosas de Tito Lucrecio Caro
  • Viajes a las regiones equinocciales del nuevo mundo de Alejandro von Humboldt y Aimé Bonpland
  • Diversos poemas de Stéphane Mallarmé y Charles Baudelaire

Imágenes de Lisandro Alvarado