Margarita Salas
| Nombre completo | Margarita Salas Falgueras |
|---|---|
| Nombre nativo | Margarita Salas |
| Descripción | Bioquímica española |
| Fecha de nacimiento | 30-11-1938 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 07-11-2019 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | bioquímico, genetista molecular, profesor universitario, biólogo molecular, genetista, científico |
| Grupos | Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, Academia Europea de Ciencias y Artes, Real Academia Española, Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Academia Europæa, Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias |
| Idiomas | español |
| Esposas | Eladio Viñuela Díaz |
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Margarita Salas Falgueras nació en Canero, un pequeño enclave asturiano, el 30 de noviembre de 1938, y murió en Madrid el 7 de noviembre de 2019. Su título de marquesa de Canero acompaña una trayectoria dedicada a la ciencia, en la que la bioquímica española emergió con fuerza gracias a su esfuerzo y a su capacidad para conectar investigación, docencia y mentoría. Su vida estuvo marcada por un compromiso inquebrantable con la biología molecular y por convertir la curiosidad en descubrimientos que impulsaron la investigación en España.
Margarita Salas Falgueras nació en Canero, un pequeño enclave asturiano, el 30 de noviembre de 1938, y murió en Madrid el 7 de noviembre de 2019. Su título de marquesa de Canero acompaña una trayectoria dedicada a la ciencia, en la que la bioquímica española emergió con fuerza gracias a su esfuerzo y a su capacidad para conectar investigación, docencia y mentoría. Su vida estuvo marcada por un compromiso inquebrantable con la biología molecular y por convertir la curiosidad en descubrimientos que impulsaron la investigación en España.
Biografía
Orígenes y formación
Procedía de una familia en la que la curiosidad por la mente humana se enseñoreaba sobre el entorno. Su padre, José Salas Martínez, ejercía como médico psiquiatra y neurólogo, mientras que su madre, Margarita Falgueras Gatell, se desempeñaba como maestra; ambos eran parte de un mundo que valoraba la educación y la ciencia. Sus hermanos, José Salas Falgueras y María Luisa “Marisa” Salas Falgueras, también se dedicaron a la investigación, lo que creó un ambiente estimulante para el conocimiento. El influjo de Severo Ochoa fue determinante para encaminar su vocación hacia las ciencias exactas. Sus primeros años transcurrieron en el Colegio de la Asunción, en Gijón, donde recibió educación básica y orientación para el futuro, hasta completar la educación secundaria y definir su itinerario académico.
Concluido el ciclo de enseñanza secundaria, tomó la decisión de trasladarse a la capital para enfrentarse a las pruebas de acceso a dos carreras muy demandadas: Química y Medicina. Su talento quedó claramente evidenciado al ingresar con satisfacción a la Facultad de Químicas, mientras que la experiencia universitaria se vio enriquecida por un encuentro decisivo durante el verano de 1958, cuando conoció a Severo Ochoa, una figura que ya estaba consolidando su propio legado en España y que marcaría un antes y un después en su vida profesional. Obtuvo la licenciatura en Ciencias Químicas en la Universidad Complutense de Madrid en 1960, con la calificación de sobresaliente. Su tesis doctoral, realizada bajo la tutela de Alberto Sols, se centró en la especificidad anomérica de la glucosa-6-fosfato isomerasa, y obtuvo el grado de doctora en Ciencias en 1963 en la Universidad Complutense. Más tarde, en el marco de su reconocimiento académico, recibió la distinción de doctora honoris causa por la UNED en 2011.
La vida académica de Margarita Salas estuvo marcada por la influencia de su maestro y por la decisión de emprender un camino de aprendizaje que la llevaría a cruzar fronteras para ampliar horizontes. En 1964, junto a su esposo, Eladio Viñuela, se trasladó a los Estados Unidos para integrarse temporalmente al Departamento Científico de una reconocida escuela de medicina. Apenas tres años más tarde regresaron a España con el impulso y la financiación necesarias para impulsar la biología molecular en un momento en el que el país necesitaba afianzar su presencia en esa disciplina.
Trayectoria científica
La vida profesional de Margarita Salas en España comenzó a forjarse en un entorno donde la biología molecular entraba en un territorio aún por explorar. En su primera etapa, trabajó como investigadora en un laboratorio de referencia, donde su proyecto de doctorado y su posterior desarrollo se orientaron hacia la comprensión de los procesos bioquímicos que rigen la célula. Su paso por Estados Unidos, junto a Eladio Viñuela y en compañía de Severo Ochoa, dejó una huella indeleble en su formación. Fue un período de intenso aprendizaje y de experiencias culturales que enriquecieron su visión científica y personal.
De regreso a España, la investigación en biología molecular recibió un impulso decisivo gracias a la colaboración entre instituciones públicas y centros de investigación de prestigio. En el seno del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, que funcionaba como un laboratorio mixto entre el CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid, continuará desarrollando su trabajo y consolidando sus líneas de investigación en el ámbito de la biotecnología y la biología molecular. Su presencia en este entorno transformó la manera de abordar los estudios de φ29, un bacteriófago que se convirtió en un eje central de sus investigaciones y que permitiría avances significativos en la amplificación de ADN.
Entre sus aportes más meditables se encuentra la caracterización de la ADN polimerasa del fago Φ29, una proteína que permite amplificar ADN con una eficiencia notable y que ha encontrado aplicaciones útiles en biotecnología. Este hallazgo se inscribe en un periodo de intensa exploración en el que también se analizaron procesos de regulación genética y la interacción de proteínas que modulan promotores en bacterias, así como la especificidad de ciertas enzimas en distintas rutas metabólicas. A lo largo de su trayectoria, Margarita Salas ejerció como profesora ad honorem en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, que integraba esfuerzos del CSIC y de la Universidad Autónoma de Madrid, y continuó trabajando con el fago Φ29, un virus que infecta Bacillus subtilis y que resultó crucial para comprender principios de biotecnología y genética. Durante la pandemia de 2020, la comunidad científica española vio en su legado un ejemplo para aplicar su conocimiento a problemas actuales, como la detección de virus, lo que dio lugar a iniciativas para adaptar la ADN polimerasa del fago Φ29 a métodos de diagnóstico de enfermedades emergentes.
En el entramado institucional, la labor de Margarita Salas se circunscribió a la actividad docente y de investigación dentro del CSIC y la UAM, donde siguió colaborando con proyectos que conectaban la biología molecular con la biotecnología y la producción de herramientas útiles para la ciencia moderna. Su compromiso con la investigación de vanguardia quedó reflejado en la promoción de proyectos que facilitaban la generación de productos biotecnológicos que podían emplearse en ámbitos académicos, industriales y médicos.
Actividad científica
El currículum de Margarita Salas se distingue por un volumen extraordinario de trabajos publicados en revistas y capítulos de libros de circulación internacional, así como por su incidencia en medios nacionales. Sus publicaciones, junto a patentes, reflejaron una visión orientada a generar conocimiento transferible y a ofrecer soluciones prácticas para la biotecnología y la medicina. Sus esfuerzos en conferencias y charlas también ampliaron la difusión de sus ideas entre comunidades científicas diversas y jóvenes investigadores, consolidando su estatus como referente en su campo.
Entre las contribuciones más destacadas se encuentran la comprobación de la orientación de la lectura del mensaje genético, que se realiza en dirección 5' a 3', y la identificación y caracterización de la ADN polimerasa del fago Φ29, cuyo rendimiento de amplificación ha encontrado múltiples aplicaciones tecnológicas. Su labor incluyó, además, la interacción entre proteínas que modulan la expresión génica en sistemas bacterianos y la demostración de mecanismos de terminación de polipéptidos en presencia de señales específicas, así como la detección de glucoquinasa sensible a insulina que regula la fosforilación de la glucosa en hígado de rata. Todo ello abrió rutas para comprender la regulación metabólica y el crecimiento celular.
En el marco de su trayectoria, Salas también consolidó su compromiso con la educación y la divulgación, impartiendo conferencias, asesorando proyectos de investigación y participando en redes que promovían la formación de jóvenes investigadoras. Su trabajo con el fago Φ29, en particular, se convirtió en un eje de referencia para procesos que requieren amplificación de ADN sin la necesidad de condiciones complejas, lo que ha transformado técnicas utilizadas en biotecnología y diagnóstico molecular.
Actividades institucionales y mentoría
Más allá de sus descubrimientos, Margarita Salas dejó una huella como mentora de científicos que luego se expandieron por diferentes instituciones y continentes. En su entorno profesional, mostró una voluntad constante de sentar a las futuras generaciones en el camino de la ciencia, compartiendo experiencias, recursos y enfoques metodológicos. Su labor de orientación se orientó a permitir que jóvenes investigadoras destacaran, superaran obstáculos y desarrollaran carreras en contextos académicos y tecnológicos cada vez más exigentes. Entre quienes recibieron su guía figuran destacadas científicas y equipos de investigación que hoy continúan su legado.
Papel como mujer en la ciencia
Al regresar a España en los años sesenta, Margarita Salas no era reconocida simplemente como una investigadora de alto nivel, sino que su identidad publicitaria a menudo estaba asociada a la figura de su pareja, el también científico Eladio Viñuela. En aquella época, la visibilidad de las científicas españolas no era habitual y el reconocimiento de su trabajo estaba condicionado por sesgos culturales. Salas, sin embargo, desafió esas percepciones y demostró que la excelencia podía brillar por encima de los estereotipos. Su humildad ante los logros de otros no impidió que consolidara un estatus independiente como investigadora líder.
Su paso por la ciencia no solo sirvió para avanzar en la disciplina, sino también para abrir caminos a mujeres que buscaban integrarse en un mundo tradicionalmente dominado por hombres. En este sentido, su trayectoria se convirtió en un ejemplo de perseverancia y de cómo la dedicación a la investigación puede trascender las limitaciones de época. A la luz de su obra, muchas jóvenes aprendieron que el género no era un obstáculo para alcanzar metas de alto impacto científico, y su legado permanece como inspiración para las nuevas generaciones.
Reconocimientos
La trayectoria de Margarita Salas fue reconocida por múltiples instituciones y sociedades científicas, tanto a nivel nacional como internacional. A lo largo de su vida recibió distinciones que reflejaron no sólo su talento, sino también su capacidad para promover la ciencia entre comunidades diversas. En el plano internacional, figuró entre las primeras mujeres españolas en ingresar a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y en aceptar cargos en academias y foros globales de prestigio. Su nominación para ocupar cargos de dirección y su presencia en consejos editoriales subrayaron su papel decisivo como voz de la investigación de alto nivel.
Entre sus distinciones más relevantes destacan su reconocimiento como Investigadora Europea en 1999 por organismos internacionales, así como la recepción del Premio Rey Jaime I de Investigación en 1994, que consolidó su estatura entre los científicos que han contribuido de manera marcante al saber humano. En años siguientes, recibió la Medalla de Plata del Principado de Asturias y su Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal, entre otros galardones que subrayan la importancia de su labor. También formó parte de la lista de premiadas por L’Oréal-UNESCO a Mujeres en Ciencia y fue distinguida con la mayor condecoración de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
La trayectoria de Salas recibió también distinciones regionales y nacionales, como la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, y un conjunto de reconocimientos a la excelencia académica y profesional que atestiguan su influencia en ámbitos tan variados como la educación, la investigación y la gestión institucional. Su nombre pasó a adornar calles, institutos y centros de investigación, lo que testimonia una presencia que trasciende su propia vida científica.
Legado institucional y académico
La huella de Margarita Salas se ve en instituciones que decidieron reconocerla dedicándole su nombre y su figura. Un instituto de educación secundaria en Majadahonda llevó su nombre en 1992, mientras que otros centros educativos en Seseña y Fuenlabrada también fueron bautizados para glosar su trayectoria. En el plano científico, el CSIC optó por convertir su legado en un centro que lleva su nombre, como una manera de honrar una labor que dejó una marca indeleble en la biología molecular y en la forma de entender la interacción entre ciencia y sociedad.
Además, la comunidad científica internacional la reconoció como un referente al ser admitida en compose academies y academias de renombre, consolidando un estatus que superó fronteras. Se le concedieron doctorados honoris causa por varias universidades, incluyendo la Universidad Autónoma de Barcelona en 2018, y otras entidades de prestigio a lo largo de los años. Su labor de enseñanza y mentorización quedó reflejada en la formación de generaciones de investigadores que hoy continúan trabajando en los campos de la biología, la bioquímica y la biotecnología.
Reconocimientos posteriores y celebraciones
En los años recientes se constituyeron proyectos y reconocimientos que celebran su memoria y su impacto. Se consolidaron iniciativas para investigar y enseñar en torno a la biología molecular, con experiencias y prácticas que invitan a la continuidad de su labor. La Milla del Conocimiento Margarita Salas, promovida por el Ayuntamiento de Gijón, reúne equipamientos culturales, educativos, científicos y empresariales para fomentar una cultura de innovación en la ciudad. Asimismo, instituciones han renombrado centros y recursos para que su nombre sirva de guía a las nuevas generaciones de científicos.
En diciembre de 2019, el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC pasó a llamarse Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, un gesto simbólico que preserva su memoria dentro del entramado institucional que sostiene la ciencia en España. En 2020, una nueva especie de gasterópodo de Canarias recibió su nombre, como homenaje a su contribución al conocimiento y a la ciencia en el ámbito de la biotecnología y la biología molecular. En 2021, Correos de España dedicó un sello dentro de la serie Mujer(es) en la Ciencia, como parte de un esfuerzo por recordar su trayectoria y su influencia en la cultura científica nacional. Por último, en 2023 la naviera Balearia anunció que un nuevo catamarán llevaría su nombre, ampliando la presencia de su figura en diferentes sectores de la sociedad.
Premios y galardones
- 1994: Premio Rey Jaime I de Investigación Básica, un reconocimiento que consolidó su estatura entre los científicos hispanos.
- 1997: Medalla de Plata del Principado de Asturias, una distinción regional que acompañó su trayectoria.
- 1999: Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal, señal de excelencia en investigación en España.
- 2000: Premios L’Oréal-UNESCO a Mujeres en Ciencia, que situaron su labor en el panorama internacional de género y ciencia.
- 2001: Elegida entre las 100 Mujeres del siglo XX que abrieron camino hacia la igualdad en el siglo XXI, según el Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid.
- 2002: Premio Isabel Ferrer de la Generalitat Valenciana.
- 2002: Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid.
- 2003: Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
- 2004: Premio Internacional de Ciencia e Investigación de la Fundación Cristóbal Gabarrón.
- 2005: Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y Medalla de Honor de la Universidad Complutense de Madrid.
- 2006: Premio a la Excelencia de FEDEPE, reconocimiento a la labor de mujeres directivas y profesionales.
- 2008: Premio Lección Conmemorativa Jiménez Díaz de la Fundación Conchita Rábago de Jiménez Díaz.
- 2009: Embajadora Honoraria de la Marca España, en el ámbito de Ciencias e Innovación.
- 2009: Premio Mujer Líder, otorgado por la Fundación Rafael del Pino, Aliter y Merck.
- 2009: Premio Toda una vida profesional de la Fundación Mapfre.
- 2011: Premio Mujeres Progresistas, concedido por la Federación de Mujeres Progresistas.
- 2014: Premio a la Excelencia Química, otorgado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España.
- 2015: Premio internacional Madrid Woman´s Week Mujer y Ciencia, de la Fundación Woman´s Week.
- 2016: Medalla Echegaray de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
- 2017: I Premio al Talento Sin Género y Sin Generación de la Asociación Española de Ejecutiv@s y Consejer@s (EJE&CON), con Mención de Honor a Margarita Salas.
- 2018: III Premio Manchaarte.
- 2019: Premio al Inventor Europeo en la categoría Lifetime Achievement y Popular Prize.
- 2019: Medalla al Mérito en la Investigación y en la Educación Universitaria, en su versión de Oro.
recibió doctorados honoris causa de numerosas instituciones, nutrido por un reconocimiento que trascendió fronteras y que subrayó su papel de líder moral y científico. Entre estas distinciones destacan la Universidad Autónoma de Barcelona (2018), y otras universidades de renombre que la distinguen por su labor pedagógica y su impacto en la formación de generaciones enteras de investigadores.
Durante su trayectoria, Margarita Salas fue invitada a integrarse en varias academias y sociedades científicas internacionales, formando parte de la élite que define los estándares de la investigación moderna. Su compromiso con la educación y la divulgación científica se manifestó a través de la presidencia de instituciones y de la dirección de programas educativos que promovían la investigación entre estudiantes y jóvenes investigadores en distintos puntos del mundo.
La vida de Margarita Salas dejó una estela de inspiración que continúa alimentando proyectos educativos y científicos en España y fuera de sus fronteras. Su ejemplo, forjado en una época de retos y cambios, invita a las nuevas generaciones a persistir en la búsqueda del conocimiento y a entender que la ciencia es una labor colectiva, como una tradición que se escribe día a día con esfuerzo, rigor y curiosidad.