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Matías de Gálvez y Gallardo

Nombre completo Matías de Gálvez y Gallardo
Descripción Cuadragésimo octavo virrey del Virreinato de Nueva España
Fecha de nacimiento 23-07-1717
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 03-11-1784
Nacionalidad España
Ocupaciones militar, político
Grupos Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife
Idiomas español
HermanosJosé de Gálvez y Gallardo, Miguel de Gálvez y Gallardo, Antonio de Gálvez y Gallardo
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Matías de Gálvez y Gallardo es un personaje clave de la España de finales del siglo XVIII, cuyo itinerario cruza el Atlántico y se planta en las fincas y capitales de la época. Nacido en 1717 en Macharaviaya y fallecido en la Ciudad de México en 1784, su vida transcurrió entre campañas militares, gestión administrativa y un impulso decisivo para la defensa y el desarrollo de territorios estratégicos del imperio. Tuvo la tutela de su hermano, José de Gálvez, y esa alianza familiar condicionó gran parte de su ascenso y de las responsabilidades que asumió a lo largo de su carrera.

Matías de Gálvez y Gallardo — Imagen principal

Matías de Gálvez y Gallardo es un personaje clave de la España de finales del siglo XVIII, cuyo itinerario cruza el Atlántico y se planta en las fincas y capitales de la época. Nacido en 1717 en Macharaviaya y fallecido en la Ciudad de México en 1784, su vida transcurrió entre campañas militares, gestión administrativa y un impulso decisivo para la defensa y el desarrollo de territorios estratégicos del imperio. Tuvo la tutela de su hermano, José de Gálvez, y esa alianza familiar condicionó gran parte de su ascenso y de las responsabilidades que asumió a lo largo de su carrera.

Orígenes y primeros años

En la familia Gálvez de Macharaviaya nació Matías como primogénito; sus padres fueron Antonio de Gálvez y García de Carvajal y Ana Gallardo y Cabrera. La vida familiar lo acompañó desde joven hacia la carrera militar, que fue su destino profesional. En 1745 contrajo matrimonio con María Josefa de Madrid, una pariente cercana, y de esa unión nacieron dos hijos: Bernardo y José, este último fallecido a temprana edad. Al morir su primera esposa en 1748, dio paso a un segundo enlace en 1750 con Ana de Zayas y Ramos, tras lo cual se trasladó a Madrid, donde la residencia de la corte le permitió consolidar su trayectoria. Aunque su vocación era estrictamente militar, nunca dejó de depender del apoyo de su hermano José de Gálvez para avanzar en el escalafón y ampliar su influencia en las instituciones coloniales.

Periodo canario

En 1757 Matías se trasladó a Tenerife para asumir la administración de la hacienda de Gorvorana, situada en el Realejo Alto, y llevó consigo a su hijo Bernardo, de entonces once años. Durante esa etapa, ejerció como gobernador de la fortaleza costera de Paso Alto y, desde 1775, ocupó la jefatura de teniente del rey, cargo de responsabilidad que le permitió ejercer funciones de comando en la zona. Sus responsabilidades en las islas incluyeron la gestión de recursos y la supervisión de la defensa ante posibles amenazas externas, además de preparar el terreno para su posterior incursión administrativa en la América meridional.

Capitán general de Guatemala

En 1778, por orden de su hermano José de Gálvez, entonces secretario de Estado del Despacho de Indias, abandonó Tenerife para convertirse en inspector general de las Tropas y Milicias de Guatemala. En la Capitanía General de Guatemala se ocupó de la administración militar y de la organización de cuerpos combatiendo las inquietudes de la región, especialmente entre Chiquimulilla y Santa Ana, además de estructurar las guarniciones de ciudades como Comayagua. Su prioridad fue fortalecer las defensas ante la amenaza británica y coordinar las capacidades defensivas de un territorio expuesto a las incursiones de la Royal Navy.

El 4 de abril de 1779 recibió el rango de capitán general y presidente de la Real Audiencia de Guatemala, sustituyendo a Martín de Mayorga tras los reveses sufridos durante los desastres naturales y las batallas de la época. En ese periodo llevó a cabo la creación de la Nueva Guatemala de la Asunción, asentando sus bases en terrenos del valle de La Ermita y promoviendo la instalación de una ceca para consolidar la economía local. También supervisó el inicio de la construcción de la nueva Catedral Metropolitana, dejando el edificio apenas con las estructuras de piedra en pie cuando concluyó su gestión. En 1782, se colocó la primera piedra de la gran obra catedralicia, reflejo de su visión de modernizar la urbe y dejar un legado duradero. El tributo a su labor fue reconocido por el Ayuntamiento criollo, que lo elogió como “el primer padre de la Patria”, una distinción que traducía su impacto en la consolidación de una nueva identidad cívica en la capital guatemalteca.

Conflictos y defensa ante los británicos

En ese periodo, los británicos expandían su influencia en la región de Mosquitia, asegurando tres fortalezas estratégicas: San Felipe del Golfo Dulce, la Inmaculada Concepción en el río San Juan y San Fernando de Omoa, dotadas pero insuficientemente equipadas. Poco después de iniciar su presidencia, el fuerte de San Fernando cayó en manos enemigas, lo que marcó un tropiezo significativo para la defensa regional. A pesar de las promesas de refuerzo, la complacencia dejó a la plaza expuesta y dejó una mancha en su reputación. Sin embargo, Gálvez se reorganizó, reunió a las tropas dispersas en Amatitlán, Sacatepéquez, Olancho, Tegucigalpa, Santa Ana, Comayagua, San Salvador y otras zonas, y cercó el fuerte desde la costa norte de Honduras, logrando la reconquista de la fortaleza el 5 de enero de 1781. Posteriormente expulsó a los británicos del río San Juan (noviembre de 1779) y del lago Cocibolca, consolidando avances que fueron relevantes para la seguridad de la región. En 1782, recuperó Roatán y, tras completar la retirada de las fuerzas británicas, regresó a la ciudad de Guatemala para reanudar sus labores, recibiendo el ascenso a teniente general del Ejército como reconocimiento a sus victorias.

Virrey de la Nueva España

Terminada la etapa guatemalteca, a finales de 1782 fue nombrado virrey de la Nueva España en sustitución de Martín de Mayorga. Su toma de posesión se formalizó en 1783, después de una breve transición: dejó Guatemala en marzo y asumió el nuevo cargo a finales de abril, inicialmente de forma interina y, a partir de agosto, ya como titular. Su gestión en la Nueva España estuvo marcada por conflictos con la Real Audiencia, que en general se apartó de las decisiones de la Corona. No obstante, su administración tuvo acento en la mejora de la economía y, con ello, promovió una serie de obras públicas destinadas a re-inventar la infraestructura de la capital y a dinamizar el comercio en la medida de lo posible.

En el ámbito económico, Gálvez logró avanzar en la reconstrucción y optimización de las rutas y la red de comunicaciones que conectaba la Ciudad de México con las provincias, favoreciendo el flujo de bienes y bienes fiscales. También impulsó reformas urbanas y administrativas que cohesionaron el funcionamiento del virreinato y reforzaron la capacidad del gobierno para sostener las operaciones estatales. Su gestión dejó una impronta en la vida cívica y económica de la sede imperial, pese a las disputas con la Audiencia que persistieron durante su mandato.

Muerte y legado

La salud de Matías se vio afectada por un cuadro de gota que constató su frágil estado físico y le impidió firmar actos oficiales en varios momentos de su cargo. Ello llevó, de forma gradual, a delegar parte de sus responsabilidades en la Audiencia y a retirarse del servicio activo. Falleció la mañana del 3 de noviembre de 1784, y su fallecimiento abrió la etapa de la transición hacia la sucesión virreinal. Su hijo Bernardo de Gálvez y Madrid, que ya ejercía como gobernador de La Habana, asumió el virreinato tras la muerte de su padre. Fue enterrado en la iglesia de San Fernando de la Ciudad de México, donde descansan también otros troncos de la dinastía que dejó una estela de administración y obras públicas en el virreinato de Nueva España.

Imágenes de Matías de Gálvez y Gallardo