Vida Icónica VIDAICÓNICA

Pietro Metastasio

Nombre completo Pietro Antonio Domenico Bonaventura Trapassi
Descripción Poeta italiano
Fecha de nacimiento 03-01-1698
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 12-04-1782
Ocupaciones poeta, libretista, dramaturgo, sacerdote católico, escritor, compositor de canciones
Grupos Accademia della Crusca, Academia de la Arcadia
Idiomas italiano
HermanosLeopoldo Metastasio
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Pietro Antonio Domenico Bonaventura Trapassi, conocido mundialmente como Metastasio, nació en la Roma de la época papal el 3 de enero de 1698 y cerró su vida en Viena el 12 de abril de 1782. Su siglo fue testigo de un giro decisivo en la lírica operística, y él se erigió como uno de los libretistas más influyentes de la música teatral italiana. En estas páginas se reconstruye, con voz propia, un itinerario de fecunda creatividad y de encuentros que definieron una época.

Pietro Metastasio — Imagen principal

Pietro Antonio Domenico Bonaventura Trapassi, conocido mundialmente como Metastasio, nació en la Roma de la época papal el 3 de enero de 1698 y cerró su vida en Viena el 12 de abril de 1782. Su siglo fue testigo de un giro decisivo en la lírica operística, y él se erigió como uno de los libretistas más influyentes de la música teatral italiana. En estas páginas se reconstruye, con voz propia, un itinerario de fecunda creatividad y de encuentros que definieron una época.

Biografía

Hijo de Felice Trapassi, natural de Asís, y Francesca Galasti, boloñesa de origen, su familia se instala en la capital del estado pontificio para buscar un porvenir. El joven Pietro mostró desde muy pequeño una facilidad notable para la poesía improvisada y para cantar, destellos que llamarían la atención de los círculos culturales locales. Su talento fue descubierto a temprana edad por dos figuras destacadas: un miembro de la Arcadia y un crítico influyente, quienes lo introdujeron en un mundo de lectura, clasicismo y reglas estéticas que moldearían su vocación futura.

La tutela de Gian Vincenzo Gravina marcó un punto de inflexión decisivo: Gravina adoptó al joven y le proporcionó una educación exhaustiva, transformando su apellido y orientando su desarrollo hacia una carrera literaria y jurídica. Bajo la influencia de su protector, Metastasio recibió una formación clásica rigurosa y una disciplina que incluía prácticas de composición al impulso de la imaginación, a veces llevando al extremo la capacidad creadora. Gravina aspiraba, además, a convertirlo en jurista, lo que llevó al joven a dominar el latín y a ejercitar la elocuencia verbal a ritmo sostenido.

La relación entre el joven y su tutor tuvo un momento de gran intensidad cuando Gravina, en un viaje por Nápoles y Calabria, confió su educación a un tutor distinto. Este cambio marcó un giro en la trayectoria de Trapassi, que pasó de ser un prodigio a ser un joven que buscaba un equilibrio entre la erudición y la salud física. Poco después, la muerte de Gregorio Caroprese, tutor posterior, dejó a Metastasio en la herencia de Gravina, y la sucesión de Gravina en la fortuna de la familia abrió para el poeta una autonomía económica que, sin embargo, no fue estable para siempre.

Transición a la vida jurídica y primeras obras En la época de su juventud, Metastasio inició su andadura como jurista en Nápoles, formando parte de la escena legal y cultural de la ciudad. En este periodo se gestaron las primeras pruebas literarias que anticiparon su vocación para la lírica dramática. En 1713 Gravina imprimió una tragedia titulada Giustino, aunque con el paso del tiempo el autor se distanciaría de esta obra y la experiencia de aquella época sería vista por él con una mezcla de orgullo y autocrítica.

El mecenazgo de la Romanina y la primera irrupción en la escena musical En un ambiente dominado por la aristocracia y la corte, Metastasio encontró a una consejera y protectora de gran calidez: Marianna Bulgarelli, apodada la Romanina. Su unión con las redes de la Romanina iría más allá de la tutela estética: ella lo introdujo en el círculo de autores y músicos que definirían la primera etapa de su carrera. Bajo su influencia, y con el apoyo de otros protectores, empezó a componerse para la ópera y a tejer una relación de mutua admiración entre poeta y compositor.

La consolidación de un universo literario para la ópera A partir de este seno, Metastasio pasó a convivir con figuras decisivas de la música de su tiempo: maestros como Nicola Porpora, Johann Adolf Hasse, Pergolesi, Alessandro Scarlatti, Leonardo Vinci, Leonardo Leo, Francesco Durante y Benedetto Marcello. En ese ámbito comenzó a forjar un estilo poético que se integraba de manera inseparable con la línea musical de cada compositor, de modo que los libretos que escribía parecían diseñados para practicar una ciencia del bel canto que hoy consideramos legendaria.

La influencia de la Arcadia y la revisión del modelo lírico Sus textos de ópera se enmarcaron en una estética arcádica que, sin abandonar la nobleza de la mitología y la historia, buscaba una naturalidad expresiva y un pulso poético que facilitaran la musicalización. Los libretos de Metastasio fueron llevados a escena por artistas de renombre y en escenarios de gran resonancia, y su nombre se convirtió en sinónimo de una forma de drama musical que valoraba la elegancia de la palabra paralelamente a la belleza de la melodía.

El salto definitivo a Viena En 1729 recibió la oferta de ser poeta oficial del teatro de Viena, una posición que implicaba un compromiso económico estable y una presencia duradera en una ciudad que vivía un auge operístico sin precedentes. El cambio significó abandonar la vida de la Romanina en la República de Roma y trasladarse con su entorno familiar; la propuesta llegó tras la renuncia de Zeno y fue aceptada de inmediato por Metastasio, que veía en aquel paso un camino para expandir su influencia y su producción literaria a una escena más amplia.

Una vida en compañía y un amor enamorado En la ciudad de los Habsburgo encontró refugio en la residencia de Nicolás Martínez, un vecino español del sur de Italia, y allí convivió con la música que rodeaba su círculo. Su relación más intensa en Viena fue con Marianne von Martínez, hija de Martínez, quien se convirtió en su última pasión de juventud y madurez. Este vínculo se convirtió en uno de los motores de su productividad en los años treinta y cuarenta y dio lugar a una serie de dramas líricos que permanecen entre lo más destacado de su producción.

Una etapa prolífica entre 1730 y 1740 Durante aquella década, Metastasio escribió una potente constelación de dramas líricos que florecieron con rapidez notable: Adriano, Demetrio, Issipile, Demofoonte, Olimpiade, Clemenza di Tito, Achille in Sciro, Temistocle y Attilio Regolo. Algunas obras se gestaron en tiempos récord, por ejemplo Achille en dieciocho días y Ipermestra en apenas nueve. En medio de un clima de trabajo acelerado, Metastasio ejercía una función directiva que abarcaba desde la concepción del libreto hasta la coordinación de los distintos oficios teatrales que participaban en su puesta en escena.

La vida de Viena y la relación con la corte imperial Aunque no se destacó por una vida social exuberante, su presencia en Viena encontró un equilibrio gracias a la amistad de la condesa Althann, una dama emparentada con la protectora de años anteriores y que había gozado de cercanía con la corte. Su cercanía fue tan estrecha que algunas voces insinuaron un enlace matrimonial secreto, lo que reflejaba la intensidad de las relaciones que rodeaban su existencia en la capital imperial.

El conflicto con la fortuna heredada y su legado familiar En el transcurso de las tensiones entre sus intereses y las aspiraciones de la protección, surgió un conflicto ligado a la herencia de la Romanina. Metastasio se convirtió en heredero de la fortuna de la protectora de su juventud, una decisión que complicó las relaciones familiares y dejó a su familia en Roma en una situación precaria. Al morir la Romanina, él optó por renunciar a esa herencia, un gesto que tuvo efectos directos sobre sus parientes y alteró la estabilidad de la vivienda de sus progenitores y hermanos.

El ocaso creativo y la última etapa de su vida A partir de 1745, la producción de Metastasio se redujo, aunque las obras que surgieron en ese periodo fueron de gran calidad y popularidad, entre ellas la breve canción Ecco quel fiero istante, dirigida a su amigo Farinelli. Con el tiempo, la presbicia y la fragilidad física fueron adquiririendo importancia, y su vida se fue cerrando en un marco de senilidad que, sin embargo, no apagó del todo su influencia. En 1782, al morir, dejó la mayor parte de su patrimonio a los cinco hijos de su íntimo Martínez, cerrando así un ciclo en el que la amistad y la creación compartida habían sido ejes centrales de su existencia.

Estilo e influjo

Durante cuarenta años de labor creativa continua, Metastasio fue ascendiendo paso a paso en la estima de poetas, compositores y cantantes. Su obra gozó de una difusión extraordinaria, con numerosas ediciones de sus Obras completas y traducciones a varias lenguas, entre ellas el francés, el inglés, el alemán, el español y hasta un dialecto griego moderno. La música que llevó sus textos a la vida escénica se basó en un elenco de intérpretes y de compositores que le dieron una resonancia europea y duradera.

La afinidad con el bel canto y la figura del soprano dramático Los libretos de Metastasio estaban escritos para una filosofía vocal que buscaba la pureza de la afinación y la expresividad del canto. Su aporte literario se convirtió en una clave para entender la evolución del drama musical de su época, y su poesía parecía ajustarse de manera natural a las exigencias de una voz que exigía virtuosidad y sensibilidad poética al mismo tiempo. Años después, con la llegada de nuevos estilos y relecturas, se entendió que la calidad de sus textos no dependía de modas pasajeras, sino de una estructura interna que sostenía a la música de manera ejemplar.

La simbiosis con los grandes compositores Cada uno de sus libretos fue puesto en música por figuras de renombre, entre ellos grandes nombres de la música europea. Autores como Vivaldi, Haendel, Gluck, Meyerbeer, Traetta y Mozart se aproximaron a sus textos, dándoles una vida sonora que trascendía el papel. En cada escenario, la obra de Metastasio hallaba una especie de marco ideal para la difusión de una estética que tuvo su época dorada y que dejó una huella indeleble en la memoria musical.

La relación entre el poeta y el entorno musical En la Viena de su madurez, Metastasio se convirtió en un referente para cantantes y compositores que buscaban una línea lírica capaz de sostener ritmos complejos y exhibiciones de virtuosismo vocal. Su legado no solo residía en las tramas de sus libretos, sino en la manera en que concebía el balance entre lenguaje poético y estructura musical, un equilibrio que permitía que la emoción se expresara sin perder la claridad textual.

Una lectura crítica de su obra y su destino Con el paso del tiempo, la crítica ha apreciado a Metastasio por la extraordinaria calidad de su prosa lírica, así como por la atención que presta a la musicalidad de cada verso. Aunque sus argumentos dramáticos incorporan a veces intrigas y recursos habituales de la dramaturgia de su época, la riqueza de sus protagonistas, la musicalidad de sus líneas y la profundidad de sus pensamientos lo sitúan como una figura que superó las limitaciones de su entorno, consolidando un canon que trascendió su siglo.

Traducciones españolas

Las primeras versiones al castellano surgieron en el siglo XVIII, cuando varios escritores y traductores se acercaron a su legado para acercarlo al público de habla hispana. Entre los nombres que participaron de estas labores aparecen, en un repertorio de la época, traductores que trabajaron para divulgar obras como las de Aristides y Siroe, llevándolas a teatros y públicos de España y de América. Cada versión buscó conservar la cadencia y la musicalidad de los versos de Metastasio, a la vez que adaptaba los recursos expresivos a las convenciones locales.

El testimonio de los traductores y de la prensa de la época Gracias a investigaciones históricas y a la revisión de publicaciones periódicas, se sabe que al menos algunas obras, como ciertas versiones del Demofonte, encontraron circulación en la época colonial de la Nueva España y en otros territorios de la América hispana. Los textos de estos libros y periódicos muestran cómo se difundió el nombre y la poesía de Metastasio, y cómo algunos traductores intentaron conservar la fuerza poética original en un idioma con particularidades propias.

Una red de nombres que participan de la traducción castellana Entre los traductores que trabajaron sobre las obras de Metastasio figuran varios autores conocidos por su labor en la época, cada uno aportando una lectura particular de los versos y de las ideas que sostienen las tramas. Sus versiones facilitaron que el teatro español y sus audiencias conocieran un repertorio de dramas líricos que de otro modo hubiese permanecido ajeno a un público hispanohablante.

La recepción en la prensa y las ciudades americanas La difusión de estas traducciones en publicaciones especializadas y en mercados editoriales permitió que los dramas cantados de Metastasio transcendieran fronteras. En ciudades como la capital de la Nueva España se registran campañas editoriales y menciones en gacetas y catálogos que revelan un interés sostenido por las obras que, a través de la traducción, abrían una ventana al mundo sonoro de Viena y de la tradición lírica italiana.

Un patrimonio traducido que acompaña su legado En conjunto, las versiones castellanas de sus libretos consolidaron una presencia en el imaginario hispano. No se trató de simples transferencias lingüísticas, sino de reinterpretaciones que, manteniendo la música de la época, conectaron con las sensibilidades del público de lengua española. Este proceso de traducción ayudó a que Metastasio fuera conocido fuera de su Italia natal y a que su influencia se extendiera a nuevas audiencias.

Obra

Ediciones metastasianas

  • Versión incompleta de un drama de Sarti y Metastasio, Antigono: Dramma Per Musica, publicada en Verona por Dionigi Ramanzini en fechas no especificadas.
  • La clemenza di Tito: Dramma Per Musica, colaboración de Hasse y Metastasio, publicada en Verona en el siglo XVIII.
  • Siface: Dramma Per Musica, edición de Maggiore y Metastasio en Bologna durante el siglo XVIII.
  • Artaserse: Dramma Per Musica, colaboración de Leonardo Vinci en Roma con la participación de Metastasio, publicada en Roma en fecha no precisa.
  • Il Demetrio: Dramma Per Musica, trabajo conjunto de Antonio Caldara, Nicola Matteis y Metastasio, impreso en Viena.
  • Adriano in Siria: Dramma Per Musica, de Caldara y Matteis con texto de Metastasio, edición en Viena.
  • Alessandro nell'Indie: Dramma Per Musica, otro ejemplo de su labor como libretista, impreso en Viena.
  • Semiramide riconosciuta, Siroe, Artaserse, todos cantos por maestros destacados, con edición en varias ciudades europeas a lo largo del siglo XVIII.
  • Didone abbandonata, tragedia de Artino Corasio con texto de Metastasio, edición de 1724 para la representación en distintos teatros.
  • Demetrio, Dramma Per Musica, de Traetta y Metastasio, edición veronésa de 173?.
  • Olimpiade, Dramma Per Musica, edición veneciana de Fenzo en 1756.
  • Attilio Regolo, Dramma Per Musica, edición de la corte imperial en el siglo XVIII.
  • Achille in Sciro, Dramma Per Musica, edición de 1730s considerada entre las más destacadas de su época.
  • Demetrio, Dramma Per Musica, edición napolitana de Morelli, 1769.
  • Il Catone in Utica, Dramma Per Musica, edición de Napoli de 1747 y varias reimpresiones en distintas ciudades.
  • La Nitteti, Dramma per musica, edición veneciana de 1758, atribuida a Hasse y Metastasio.
  • Artaserse, dramma per musica, edición de Bergamo en 1737 y reediciones posteriores.
  • La clemenza di Tito, Dramma per musica, edición monacense y veronesa en el siglo XVIII.
  • Demetrio, Dramma Per Musica, edición de Treviso en 1753.
  • Catone in Utica, Dramma Per Musica, varias ediciones en Roma, Venecia y Nápoles durante el siglo XVIII.
  • IlDemetrio, Dramma Per Musica, edición veneziana de 1740 y otras reediciones en Italia.
  • Adriano in Siria y otros títulos de Porpora, Hasse, Cavalli y Metastasio, con ediciones en Viena, Verona y otras ciudades del continente.
  • La Passione di Gesù Cristo, composiciones sacras con texto de Metastasio, publicadas en Venezia y otras ciudades en la segunda mitad del siglo XVIII.
  • Didone abbandonata en múltiples versiones operísticas, con ediciones en Florencia, Napoli y otras plazas, a lo largo de las décadas de 1700.
  • Siroe: Dramma Per Musica, edición de Napoli y otras ciudades, con el texto de Metastasio impreso junto a la música de Vinci y otros compositores.
  • Prácticas editoriales de la época que muestran una amplia difusión de sus libretos en casas editoras de Verona, Roma, Venecia y Viena, con variaciones en la tipografía y el formato.

Ensayos

  • Bozzi, Carlo Luigi, Una carta inédita de Metastasio al conde Sigismondo D'Attems de Gorizia. Gorizia, 1932.
  • Maeder, Costantino, Metastasio, la Olimpiade y la ópera del Settecento. Bologna, Il Mulino, 1993.

Imágenes de Pietro Metastasio