Rafael Farga
| Nombre completo | Rafael Farga |
|---|---|
| Descripción | Periodista español |
| Fecha de nacimiento | 12-08-1844 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 14-08-1890 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | periodista, sindicalista, tipógrafo, dibujante |
| Grupos | Primera Internacional, Dirección Central de Sociedades Obreras de Barcelona, Alianza Internacional de la Democracia Socialista, Federación Regional Española, Federación de Trabajadores de la Región Española |
| Idiomas | catalán, español |
| Esposas | Petronila Pellicer |
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Rafael Farga y Pellicer, conocido también como Justo Pastor de Pellico, constituye una figura polifacética de la Barcelona de finales del siglo XIX. Su trayectoria abarcó la tipografía, la ilustración y la pintura, al tiempo que cultivó una activa participación en el sindicalismo, el anarquismo y el periodismo. Su vida se vinculó estrechamente con el movimiento obrero y con networks culturales que dejaron una marca duradera en el ámbito libertario ibérico.
Rafael Farga y Pellicer, conocido también como Justo Pastor de Pellico, constituye una figura polifacética de la Barcelona de finales del siglo XIX. Su trayectoria abarcó la tipografía, la ilustración y la pintura, al tiempo que cultivó una activa participación en el sindicalismo, el anarquismo y el periodismo. Su vida se vinculó estrechamente con el movimiento obrero y con networks culturales que dejaron una marca duradera en el ámbito libertario ibérico.
Biografía
Durante su infancia y juventud, farga creció en un ambiente familiar cercano a la esfera republicana; era primo de un destacado republicano federal y pariente directo de otro referente de la misma generación, Antoni Pellicer, ambos ligados de distintas maneras a las coordinaciones obreras de la época. En su oficio, se destacó como tipógrafo de notable pericia, y desde 1879 asumió la gestión de la imprenta La Academia, que funcionaba bajo la responsabilidad de Evaristo Ullastres en Barcelona, convirtiéndose en un foco de impresión de propaganda para las ideas anarquistas de la ciudad durante el periodo de la Internacional.
Además de su dominio en la tipografía, poseía talento musical y, en algún tramo, ejerció como bibliotecario. A partir de los veinte años ya militaba en el republicanismo federal y formó parte del Ateneo Obrero de la Clase Obrera, un espacio que promovía actividades culturales y orientación política entre la clase trabajadora. En octubre de 1868 cofundó la Dirección Central de las Sociedades Obreras de Barcelona y ejerció como su secretario, situándose en el corazón de las estructuras organizativas de la ciudad.
En diciembre de ese mismo año participó en la organización del congreso obrero de Barcelona, que dio impulso a la defensa de una república federal y del modelo cooperativista. Durante ese periodo tuvo el primer encuentro notorio con Giuseppe Fanelli, que dejó una impronta en su visión de la acción obrera. Su labor en la prensa libertaria fue constante, especialmente desde la dirección de La Federación, publicación que apoyó desde su fundación en 1869 y que amplificó su influencia intelectual y política.
Al iniciar septiembre de 1869, Farga asistió al cuarto congreso de la Primera Internacional celebrado en Basilea, representando al Centro Federal de Sociedades Obreras de Barcelona junto al médico Gaspar Sentiñón. En Basilea entabló afinidad con Mijail Bakunin, con quien compartía aficiones musicales y una visión de la acción libertaria. Su participación se extendió a comisiones sobre herencias y resistencia, y, en febrero de 1870, durante un mitin en Reus, defendió ideas apolíticas y colectivistas desde las páginas de La Federación, un medio que había dirigido desde su fundación un año antes.
En 1870 desempeñó un papel central en la organización del congreso obrero de Barcelona que dio forma a la Federación Regional Española de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). Su labor como redactor de las actas y su intervención en debates clave fortalecieron la presencia de la federación en la región. En 1871 participó como delegado de Barcelona en Valencia y, al año siguiente, intervinó en el congreso de Córdoba y en las asambleas de La Haya, manteniendo una postura crítica respecto a las tensiones entre Bakunin y Guillaume.
La experiencia de Saint Imier, celebrada el 15 de septiembre de 1872, consolidó la línea bakuninista en la Península y le permitió conocer a Errico Malatesta; allí fue elegido corresponsal en España del Boletín que se acordó editar. En diciembre de 1872 tomó parte en el Congreso de Córdoba representando a Barcelona, y en el Congreso Antiautoritario de Ginebra de 1873 presentó un plan de organización obrera por oficios que ya había sido aprobado en Córdoba. También dirigió la Revista Social entre 1872 y 1877 y, bajo el seudónimo de J. Gómez, participó en el congreso de la AIT celebrado en Bruselas en 1874.
Según lo describió James Guillaume, su trayectoria se inscribe en un periodo de fuerte dinamismo para el anarquismo en la península. Tras la disolución de la FRE-AIT, Farga impulsó la creación de la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE) junto a Josep Llunas y Anselmo Lorenzo, apostando por una federación abierta y legalista frente a la orientación insurreccionista que representaba Lorenzo. En ese marco, y junto a otros, se le atribuye el impulso definitivo hacia la vía reformista dentro del movimiento.
Entre 1886 y 1888 alimentó su labor editorial con la publicación de la revista Acracia (un término que él mismo acuñó), y participó en la fundación del periódico El Productor, colaborando además en La Federación y en Natura. Su correspondencia con figuras como Bakunin, César de Paepe, Fanelli, Benoît Malon, Paul Brousse y James Guillaume dejó constancia de su influencia en el intercambio de ideas entre distintas corrientes libertarias. Su vida también estuvo ligada a la masonería, institución que formó parte de su experiencia personal y pública.
En conjunto, la trayectoria de Rafael Farga y Pellicer –y su seudónimo Justo Pastor de Pellico– se inscribe en una época de intensos debates sobre organización obrera, acción directa y vías de progreso social. Su papel como mediador entre la cultura y la acción política lo sitúa como un eslabón clave en la transición entre movimientos clandestinos y proyectos de acción pública, sin perder de vista su interés por la educación, la prensa y la difusión de ideas libertarias.
Obras
- Garibaldi. Historia Liberal del Siglo XIX. Ideas, Movimientos y Hombres Importantes. Estudios Filosófico-originales de escritores italianos, franceses y españoles. Bajo la direccion de Justo Pastor de Pellico Barcelona: Imp. La Academia de Vda. e hijos de Evaristo Ullastres, 1882, 2 vols. en cuarto, Vol. I con 1308 páginas y Vol. II con 1309-2336 páginas, colección con láminas en color; la edición subsiguiente se amplió notablemente y, en 1889, recibió un nuevo título: Garibaldi. Historia liberal del siglo XIX. Ideas, movimientos e hombres importantes de 1789 a 1889 (Barcelona, Tip. La Academia, 1889, 2 vols.).
- Prolegómenos de la composición tipográfica. Barcelona: La Academia, años aproximadamente 1880s.
- Biografía de Miguel Bakunin y, en edición anónima, Miguel Bakunin sus ideales y tácticas y Bakunin, Miguel A., La escuela en el porvenir. La Coruña: Biblioteca Aurora, circa 1916.
- Con VV. AA., Cuestión de la Alianza (Barcelona, La Federación Imp. de J. Oliveres, 1872).
- Con Josep Llunas, trabajos como La familia; Datos de estadística universal, ¿Qué es anarquía? y La cuestión política, incluidos en Estudios filosófico-sociales. Barcelona, Tip. La Academia de Evaristo Ullastres, 1882.