Vida Icónica VIDAICÓNICA

Rafael Usón Lacal

Nombre completo Rafael Usón Lacal
Descripción Químico español (1926-2016)
Fecha de nacimiento 27-03-1926
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 11-01-2016
Nacionalidad España
Ocupaciones químico, profesor universitario
Grupos Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza
Idiomas español
Sugerencias y correcciones ¿Hay algún error, actualización pendiente o falta alguna biografía?
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.

Rafael Usón Lacal emergió en la historia de la química española como un renovador de la enseñanza y un referente de la investigación contemporánea. Nacido en la capital aragonesa, su trayectoria abrazó la docencia universitaria y la exploración científica con una visión que combinó rigor, curiosidad y un firme compromiso con la formación de nuevas generaciones. Su legado abarca lo que hoy se reconoce como la base de la Química Organometálica en España y más allá de sus fronteras.

Rafael Usón Lacal — Imagen principal

Rafael Usón Lacal emergió en la historia de la química española como un renovador de la enseñanza y un referente de la investigación contemporánea. Nacido en la capital aragonesa, su trayectoria abrazó la docencia universitaria y la exploración científica con una visión que combinó rigor, curiosidad y un firme compromiso con la formación de nuevas generaciones. Su legado abarca lo que hoy se reconoce como la base de la Química Organometálica en España y más allá de sus fronteras.

Infancia y juventud

Nació en un hogar de comerciantes de Zaragoza, donde sus padres dirigían una de las pescaderías top de la ciudad y él fue el mayor de cuatro hermanos. Ese entorno bullicioso, pleno de actividad productiva, forjó desde niño rasgos decisivos de su carácter: una inagotable laboriosidad, una concentración que parecía inquebrantable y una marcada inclinación pragmática para resolver problemas. Formó temprano una afición por la lectura y adquirió un valioso bagaje cultural que lo acompañó toda su vida. Estudió en centros locales de la capital y, desde los doce años, recibió sus primeras nociones de química; incluso montó un laboratorio doméstico para replicar experimentos de química recreativa que hallaba en libros de la disciplina.

Formación académica

A los dieciséis años ingresó en la Universidad de Zaragoza, donde cursó la Licenciatura en Ciencias Químicas entre 1942 y 1947. Paralelamente a sus estudios, cumplió el Servicio Militar como alférez de complemento de artillería, destinado en Huesca. Con el título de Licenciado en su haber, inició el doctorado guiado por Juan Martín Sauras, y obtuvo el doctorado en 1950 en la Universidad de Madrid. En ese mismo año recibió una beca del CSIC para una estancia posdoctoral de dos años en el laboratorio de Egon Wiberg en Múnich. A pesar de las limitaciones económicas, aquella etapa resultó enormemente fecunda tanto en lo científico como en lo personal; allí consolidó su formación teórica y adquirió una marcada experiencia experimental. En esa época conoció a su futura esposa, Sonja Finkenzeller.

Desarrollo profesional

Concluida la estancia posdoctoral, Usón Lacal retornó a Zaragoza en 1953 para desempeñar el cargo de Profesor Ayudante. Entre 1954 y 1960 combinó tareas docentes con investigación dentro del C.S.I.C., ocupando progresivamente plazas de Colaborador Científico e Investigador. En 1960 llegó su primer gran paso hacia la cumbre académica al obtener la Cátedra de Química Inorgánica en la Universidad de Oviedo, momento en el que formó su primer equipo de investigación propio. Ya en 1967, se trasladó de forma definitiva a la Universidad de Zaragoza, asumiendo la Cátedra de Química Inorgánica y desplegando una intensa labor en todos los frentes de la vida universitaria. En 1991 recibió el reconocimiento de Profesor Emérito y formó parte del Consejo Senatorial de la Facultad de Ciencias de la Universidad.

Docencia e investigación

Como docente, sus clases se distinguieron por su claridad, concisión y rigor, sin perder la amenidad y la inclusión continua de los avances más recientes de la investigación. Sus lecciones dejaron una impronta de método y curiosidad científica en generaciones de estudiantes. En el plano editorial, dejó como legado un texto de gran impacto entre los jóvenes químicos de España e Iberoamérica, que se convirtió en referente para la formación universitaria en la disciplina.

En investigación, Usón Lacal logró superar la escasez de recursos al inicio de su carrera y guiar a su grupo hacia hitos significativos. Sus primeras líneas de trabajo exploraron la química del carbón y otros combustibles, la química en disolventes no acuosos, y la química de coordinación de diversos iones metalicos, destacando especialmente los de titanio y manganeso. A la postre, la química organometálica se convirtió en el eje de sus contribuciones más notables, con un énfasis especial en el manejo de metales de la última transición de la tabla periódica.

Su proyección investigadora se consolidó en torno al uso y la comprensión de complejos que involucraban metales Rh, Ir, Ni, Pd, Pt, Ag y Au, abriendo horizontes en estructuras y reactividad poco exploradas y sentando bases para enfoques modernos en química organometálica.

Gestión universitaria y ética profesional

En la esfera administrativa, el académico ocupó posiciones de liderazgo dentro de su facultad y su casa de estudios. Desempeñó la Dirección del departamento de Química Inorgánica durante largos periodos y, entre 1978 y 1980, ejerció como Vicedecano y Decano ejerciente de la Facultad de Ciencias. Su gestión quedó marcada por un incidente con la normativa de concursos públicos para contratación, ya que sostuvo su preferencia por la contratación directa frente a la normativa vigente, lo que provocó su cese temporal por parte del rector de entonces. En otras responsabilidades institucionales, ejerció como Secretario General (1968-1970) y Vicerrector (1970-1971) de la Universidad, bajo el mandato del Rector Justiniano Casas Peláez.

Contribución a la formación de la próxima generación

La escuela de Usón Lacal no solo produjo hallazgos, sino que además atrajo y convvió a destacados estudiantes y jóvenes investigadores. Muchos de sus discípulos alcanzaron posiciones de prestigio en la academia y la industria, y hoy se reconocen como profesores y científicos de alto nivel. Entre ellos se cuentan personalidades como Víctor Riera, Pascual Royo, José Vicente, Juan Forniés, José Gimeno, Antonio Laguna, Miguel A. Ciriano, Mariano Laguna, Pablo Espinet, María Teresa Chicote, María Pilar García y Elena Lalinde, entre muchos otros. Su influencia se extendió más allá de las fronteras territoriales, dejando una huella en las generaciones formadas bajo su guía y en la cultura científica del país.

Publicaciones y reconocimiento

La producción científica de Usón Lacal se refleja en un cuantioso volumen de trabajos publicados en revistas internacionales y en la orientación de decenas de tesis doctorales. Su carrera estuvo galardonada con distinciones que subrayan su trayectoria: recibió en 1987 el Premio Nacional de Investigación Ramón y Cajal, y en 1994 la Medalla de Oro a la investigación concedida por la Real Sociedad Española de Química. Asimismo, fue reconocido como Aragonés de Mérito en Ciencias por la Federación de Comunidades Aragonesas en el Exterior, una muestra de su influencia tanto a nivel regional como internacional.

En el ámbito editorial, formó parte de consejos de revisión de importantes revistas científicas de alcance internacional, contribuyendo a guiar la difusión de avances en química inorgánica y organometálica. Entre estas publicaciones se cuentan revistas de alta relevancia en la comunidad científica, donde su experiencia y juicio fueron determinantes para la selección de trabajos de calidad y el impulso de nuevas líneas de investigación.

Trayectoria y legado científico

A lo largo de su carrera, Usón Lacal consolidó una trayectoria que combina una sólida formación teórica con una notable experiencia en experimentación y en la gestión educativa. Su labor dejó una distinción inequívoca: la consolidación de una línea de investigación que hoy se reconoce como una de las vías más fértiles de la química contemporánea en el país. Su enfoque integrador, que abarcó desde la docencia hasta la dirección de grupos de investigación, convirtió su figura en un referente para quienes se interesan por las complejas dinámicas de los metales de transición y sus compuestos organometálicos.

Vida personal y raíces de su vocación

Paralelamente a su faceta académica, fue padre de cuatro hijos y abuelo de siete nietos, lo que para él significó un motor adicional para cultivar una curiosidad constante y una ética de trabajo que trasladó a las aulas y a los laboratorios. Su vida familiar convivió con su dedicación a la enseñanza y a la investigación, formando un equilibrio que permeó su manera de entender la ciencia como una labor colectiva, hecha para compartir conocimiento y fomentar futuras generaciones.

Impacto y obras representativas

Entre sus contribuciones más destacadas figuran avances significativos en la química organometálica, con énfasis en la exploración de complejos que involucraban metales de la última serie de transición y su posible aplicación en reacciones y metodologías novedosas. Su legado se aprecia en numerosos trabajos que sentaron las bases de enfoques modernos en la disciplina, así como en la formación de estudiantes que continúan expandiendo estos conceptos. Sus investigaciones ofrecieron un marco sólido para entender la interacción entre metales y ligandos y para diseñar sistemas catalíticos y estructurales que inspiraron a quienes vinieron después.

Hoy se reconoce a Rafael Usón Lacal como un pilar de la ciencia española del siglo XX y principios del XXI, cuya influencia se extendió más allá de las aulas y los laboratorios. Su vida demuestra cómo la perseverancia ante las limitaciones, combinada con una visión clara de la necesidad de formar a nuevas generaciones, puede convertir a una comunidad académica en un motor de progreso. En su memoria queda la idea de que la curiosidad bien dirigida puede convertir simples elementos en puentes de conocimiento que atraviesan generaciones y fronteras.