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Rogelio Salmona

Nombre completo Rogelio Salmona
Descripción Arquitecto Colombiano (1929-2007)
Fecha de nacimiento 28-04-1929
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 03-10-2007
Nacionalidad Colombia
Ocupaciones arquitecto
Idiomas español
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Rogelio Salmona Mordols nació en la capital francesa, en un 28 de abril de 1927, y cerró su historia en Bogotá el 3 de octubre de 2007. Su identidad fue resultante de un cruce entre tradiciones europeas y una visión profundamente arraigada en el contexto latinoamericano, lo que le permitió forjar una voz única dentro de la arquitectura contemporánea. A lo largo de su vida, se convirtió en un referente que conectó la práctica con la crítica social y el urbanismo vivo de la región.

Rogelio Salmona — Imagen principal

Rogelio Salmona Mordols nació en la capital francesa, en un 28 de abril de 1927, y cerró su historia en Bogotá el 3 de octubre de 2007. Su identidad fue resultante de un cruce entre tradiciones europeas y una visión profundamente arraigada en el contexto latinoamericano, lo que le permitió forjar una voz única dentro de la arquitectura contemporánea. A lo largo de su vida, se convirtió en un referente que conectó la práctica con la crítica social y el urbanismo vivo de la región.

Vida

La procedencia de Salmona fue tan diversa como su lenguaje: su padre, de origen judío‑español y procedente de Tesalónica, y su madre, de origen francés, compartían un origen mediterráneo que marcaría su mirada. En 1931, la familia se trasladó a Bogotá, donde se estableció de forma definitiva y sembró las bases de una trayectoria dedicada a entender la ciudad desde lo construido. Bogotá se convirtió en el marco de su aprendizaje y de su posterior compromiso con el paisaje urbano.

Su formación formal inició en el Liceo Francés de Bogotá y, posteriormente, inició estudios de arquitectura en la Universidad Nacional de Colombia, de los cuales completó tres semestres antes de la interrupción causada por los acontecimientos del 9 de abril de 1948. Influido por la coyuntura de la época, emprendió un regreso a Francia para trabajar durante varios años en un estudio asociado a Le Corbusier, en el taller de la rue de Sèvres, donde absorbió prácticas modernas y un rigor técnico que quedaría en su eje de actuación.

En 1953 llevó su curiosidad más allá y viajó hacia España y el norte de África, profundizando en la historia de la construcción y la relación entre forma y contexto, guiado por la enseñanza de Pierre Francastel, entre otros maestros. Este periplo alimentó su interés por la memoria histórica de la arquitectura y por entender cómo las tradiciones se traducen en proyectos contemporáneos. En 1958 regresó a Colombia, encontrando en Bogotá el escenario principal de su obra.

Durante las décadas siguientes trabajó junto a otros arquitectos notables de su país, como Hernán Vieco y Guillermo Bermúdez, sumándose a una generación que buscaba puente entre la modernidad y una identidad local. Su paso por distintas corrientes modernas no borró un firme compromiso con la realidad latinoamericana, sino que lo canalizó hacia una interpretación propia de la materia, la escala y la relación entre edificio y ciudad.

Entre las experiencias que marcaron su carrera, destaca su relación con Le Corbusier como uno de los actores influyentes en su formación. Hacia principios del siglo XXI, Salmona recibió reconocimiento internacional por su impacto en la arquitectura regional, coronado por el Premio Alvar Aalto, una distinción que consolidó su reputación como un innovador de alcance continental.

Obra

La obra de Salmona se forjó en diálogo con las raíces culturales de América Latina y con un sentido urbano que se hace visible en el uso notable de materiales como el ladrillo y el hormigón visto. Su lenguaje tiende hacia expresiones brutalistas, pero con una lectura que prioriza la experiencia del lugar y la calidad de los recorridos. El agua aparece como un eje de cohesión, presente en canales, espejos de agua y estanques que articulan la circulación y la sensibilidad espacial.

Una de sus señas fue convertir el entorno en un recurso plástico: la textura de los muros, la relación entre interiores y exteriores y la intención de crear espacios colectivos que favorezcan la vida ciudadana. A partir de esto, sus proyectos emergen como piezas que exigen al usuario una interacción consciente con la ciudad, más allá de la función meramente formal de la construcción. La lectura del terreno, la topografía y la climática local quedan registradas en cada intervención.

Entre las obras que marcan la presencia de Salmona destacan estructuras que se han transformado en iconos de la capital y de otras ciudades del país. La secuencia de volúmenes, la continuidad de las plazas y la circulación peatonal se articulan para generar experiencias urbanas que trascienden la pura arquitectura para convertirse en entorno de convivencia, aprendizaje y encuentro.

  • Torres del Parque - una agrupación de torres que redefinen el paisaje urbano mediante la inserción de zonas libres, agua y continuidad de la calle.
  • Centro Cultural Gabriel García Márquez - obra crucial que sintetiza su compromiso con la cultura y la educación como motores de transformación social.
  • Archivo General de la Nación - sede que articula función pública y monumentalidad, integrando orden y circulación compleja.
  • Eje Ambiental - una intervención que vuelve al espacio público un corredor de vida y de sostenibilidad.
  • Edificio de Postgrados de Ciencias Humanas - un nodo universitario que favorece encuentros interdisciplinarios y divulgación del conocimiento.
  • Biblioteca Virgilio Barco - un hito en la ciudad que conjuga funcionalidad, lectura y arquitectura como experiencia sensorial.
  • Conjunto Nueva Santa Fe - pieza residencial que conjuga densidad y calidad de vida en un mismo tejido urbano.
  • Centro Cultural de Moravia - lugar de encuentro cultural y aprendizaje en Medellín, con una configuración que dialoga con el entorno.
  • Centro Cultural de Cali - muestra de su capacidad para diseñar equipamientos culturales cohesionados con la historia y el ritmo de la ciudad.
  • Casa de Huéspedes Ilustres - intervención en Cartagena que amalgama hospitalidad, historia y contemporaneidad.
  • Centro Cultural en Moravia - proyecto que continúa la idea de convertir la cultura en motor de transformación local.
  • Conjunto Residencial Jesús María Marulanda - férreo compromiso con la vivienda como derecho y experiencia cívica.

Una de las influencias más sólidas en su proceso creativo fue la tradición precolombina, especialmente las plazas de Teotihuacán, Uxmal y Chichén Itzá, de las que tomó elementos como alfarjes, cenefas y ventanales, para ampliar la comprensión del espacio y del recorrido. En paralelo, la arquitectura árabe de España dejó huellas en su manejo del agua y la relación entre interior y exterior, recordando simbólicamente a la Alhambra y al mudéjar. Estas raíces se fusionan en una lectura contemporánea que sitúa a Salmona como un puente entre pasado y presente.

Proyectos póstumos

Entre las iniciativas posmortem figura la ampliación prevista para el Museo de Arte Moderno de Bogotá, conocido como MAMBO, cuyo desarrollo podría convertirlo en un conjunto urbano junto al Parque de la Independencia, reconfigurado a partir de la geometría de las Torres del Parque. Este eje urbano, que se pensaba como una plataforma elevada sobre la avenida Eldorado, buscaría generar un corredor peatonal continuo al terminar la tercera fase de la red de TransMilenio que se proyectaba en la zona.

En Manizales, en tanto, se inauguró en 2018 la primera etapa del Centro Cultural Universitario de la Universidad de Caldas, un edificio que proyecta una biblioteca universitaria de gran magnitud, un teatro y un conservatorio de musicas diversas, complementados con salas de exposición, jardines y senderos que fortalecen el tejido cultural regional.

Premios y reconocimientos

La trayectoria de Salmona fue reconocida repetidamente a lo largo de su vida y después de ella. En 1986 recibió un galardón nacional que celebró su excelencia en la arquitectura; dos décadas después fue homenajeado con una distinción internacional que premió su aporte al campo de la cultura y el urbanismo. En 2000 compartió un premio iberoamericano de arquitectura y urbanismo con figuras como Niemeyer y Luna, un momento que subrayó su estatura continental.

En 2007 se supo de su reconocimiento más destacado en el país: una condecoración de alta jerarquía en el ámbito del diseño y el arte, junto a distinciones institucionales que reconocen su labor como maestro y referente. A lo largo de su carrera obtuvo además distinciones de diferentes universidades y asociaciones que avalaron su labor como innovador y pedagogo, y recibió el apodo de “El Transformador de Ciudades” por su capacidad para convertir barrios y zonas degradadas en escenarios de convivencia y uso público.

Fundación

Con el paso de los años surgió la Fundación Rogelio Salmona, creada para preservar el legado del arquitecto y custodiar el archivo de planos y bocetos que documentan su trayectoria. Esta institución se convirtió en un centro de memoria, investigación y divulgación, que promueve la conservación de su archivo y la difusión de su lenguaje arquitectónico.

Además, en 2014 nació un premio de ámbito regional que lleva su nombre: el Premio Latinoamericano de Arquitectura Rogelio Salmona. Su propósito es identificar y premiar obras que, dentro de contextos urbanos específicos en Colombia, Latinoamérica y el Caribe, demuestren una capacidad especial para generar espacios abiertos y colectivos que fortalezcan la convivencia comunitaria. Este galardón busca impulsar proyectos que armonicen función, paisaje y vida pública, tal como él lo imaginó en sus propias obras.

Imágenes de Rogelio Salmona