Secundino Zuazo
| Nombre completo | Secundino Zuazo Ugalde |
|---|---|
| Nombre nativo | Secundino Zuazo |
| Descripción | Arquitecto español (1887-1971) |
| Fecha de nacimiento | 21-05-1887 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 11-07-1970 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | arquitecto |
| Grupos | Instituto de Estudios Madrileños, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Asociación de Artistas Vascos |
| Idiomas | español |
| Hermanos | Severino Zuazo |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Secundino Zuazo Ugalde nació en Bilbao el 21 de mayo de 1887 y falleció en Madrid el 12 de julio de 1970. Su trayectoria combina una constante búsqueda entre tradición y modernidad, dejando una huella perceptible en la arquitectura y el urbanismo de España durante la primera mitad del siglo XX. Entre sus obras más significativas se cuentan la Casa de las Flores y la intervención que dio forma a los Nuevos Ministerios, emblemas de su época.
Secundino Zuazo Ugalde nació en Bilbao el 21 de mayo de 1887 y falleció en Madrid el 12 de julio de 1970. Su trayectoria combina una constante búsqueda entre tradición y modernidad, dejando una huella perceptible en la arquitectura y el urbanismo de España durante la primera mitad del siglo XX. Entre sus obras más significativas se cuentan la Casa de las Flores y la intervención que dio forma a los Nuevos Ministerios, emblemas de su época.
Biografía
El romanticismo historicista
Su trayectoria profesional se afianzó en Madrid, a la que se trasladó en 1912, y allí se inscribió dentro de un periodo caracterizado por un romanticismo historicista que envolvía las estructuras con volúmenes y ornamentos que evocaban lo regional.
Hereda la figura de Severino Zuazo, su hermano, quien destacó como futbolista en el Athletic Club a principios del siglo XX, señalando una familia vinculada a ámbitos distintos y relevantes de la vida cultural y deportiva de la época.
La arquitectura racional
Con un temperamento clásico y un enfoque metódico, Zuazo revisó la tradición española a la luz de una modernidad que emergía en Europa tras la segunda década del siglo. Su labor no renunció a la identidad nacional, sino que la integró con un lenguaje que buscaba claridad, proporciones y coherencia conceptual.
Entre sus hitos de la década de 1920 sobresalen proyectos de fuerte presencia ordenada: el Palacio de la Música en Madrid (1926) y el edificio de Correos en Bilbao (1927), obras que combinaron eficiencia estructural con una celebración de la forma y la materialidad.
En Madrid emergen también proyectos de menor escala que, pese a su sencillez aparente, apuntaban a una reducción de ornamentos y una mayor economía formal. En la Plaza de la Independencia, en la capital, concibió una vivienda de líneas clásicas y de proporciones armoniosas, fruto de su búsqueda de autonomía expresiva dentro de una arquitectura por entonces cada vez más exigente.
Su intervención en urbanismo lo llevó a participar en un concurso internacional convocado por el Ayuntamiento de Madrid en 1929 para ampliar la ciudad. El plan contemplaba extender la Castellana y presentar un anteproyecto de desarrollo regional; aunque no resultó premiado, varias ideas se reflejan años más tarde en la realidad urbana de la ciudad, como la prolongación de la avenida y un trazado ferroviario norte-sur conocido popularmente como el túnel de la risa.
Segunda República
En 1932 concibió un bloque de viviendas de una manzana completa en Argüelles, una propuesta que marcó un giro en la forma de pensar la convivencia entre patio, vivienda y luz natural. Esta obra, conocida como Casa de las Flores, integraba criterios de urbanidad avanzada con una lectura moderna, sin perder la calidez climática y cultural de la península.
Participó activamente en iniciativas políticas y culturales de la época, como la fundación de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética en 1933, creada en un contexto de tensiones ideológicas entre la derecha y las lecturas del socialismo en el ámbito de la URSS. En 1935 colaboró con Eduardo Torroja en el Frontón Recoletos, un proyecto que hoy es parte de la memoria histórica de la arquitectura deportiva.
Guerra Civil
Con el estallido del conflicto se truncó su ruta profesional, especialmente cuando trabajaba en la magnitud de los Nuevos Ministerios en Madrid. El curso de la guerra transformó la realización de aquella intervención y la conclusión de la obra se produjo de una manera distinta a la proyectada originalmente.
Posguerra
Al finalizar la contienda, Zuazo afrontó la realidad de la España franquista, y su libertad profesional quedó restringida por las autoridades. En la etapa inicial del régimen recibió un revés institucional que lo obligó a abandonar temporalmente la práctica, con un periodo de destierro en las islas Canarias que se extendió entre 1940 y 1943.
En 1946 fue incorporado como académico a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, reconocimiento que consolidó su estatus dentro de la élite cultural. Posteriormente, entre 1948 y 1949, llevó a cabo un conjunto de viviendas para empleados de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) situadas en la Castellana, así como la colonia San Cristóbal, también conocida popularmente como Las Ochocientas, expresión de su interés por el housing social y la adecuación al entorno urbano.
En la década de los años cincuenta realizó la Casa-Museo Victorio Macho en Toledo, encargada por el propio escultor, una obra que aprovecha el terreno y la topografía de la Judería para crear una convivencia entre arquitectura y paisaje en una posición elevada de la ciudad.
En 1953 participó como firma destacada en el Manifiesto de la Alhambra, documento que reunió a varias voces del ámbito artístico y técnico ante la coyuntura cultural de la época y que representó un gesto de defensa del patrimonio y de la autonomía de la profesión.
Vida personal
Se casó con María Luisa Bengoa Zaldua, y juntos procrearon tres hijos: Javier, también arquitecto y fallecido en 2014; Carmen, que falleció en 2019 a la edad de 95 años; e Isabel. Los restos de la familia descansan en un panteón diseñado por Zuazo en 1960, ubicado en el cementerio de San Isidro. A poca distancia se alza otro panteón suyo, erigido en 1949, dedicado a Encarnación López “La Argentinita”.