Simón de Colonia
| Nombre completo | Simón de Colonia |
|---|---|
| Nombre nativo | Simón de Colonia |
| Descripción | Arquitecto y escultor español |
| Fecha de nacimiento | 30-11-1449 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 01-01-1511 |
| Nacionalidad | España, Alemania |
| Ocupaciones | arquitecto, escultor |
| Idiomas | español |
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Simón de Colonia nació en Burgos hacia la mitad del siglo XV y recibió la enseñanza de un oficio transmitido por su padre. Reconocido arquitecto y escultor español, formó a su propio linaje artístico y dejó su firma en la catedral de Burgos así como en otros edificios relevantes de la época. Fue padre de Francisco de Colonia y heredó una tradición que fusionó tradición gótica con rasgos de su tiempo.
Simón de Colonia nació en Burgos hacia la mitad del siglo XV y recibió la enseñanza de un oficio transmitido por su padre. Reconocido arquitecto y escultor español, formó a su propio linaje artístico y dejó su firma en la catedral de Burgos así como en otros edificios relevantes de la época. Fue padre de Francisco de Colonia y heredó una tradición que fusionó tradición gótica con rasgos de su tiempo.
Biografía
La fecha de nacimiento de Simón de Colonia permanece envuelta en incertidumbre; las crónicas suelen ubicarla hacia 1450, apoyándose en la constancia de que el matrimonio de sus progenitores aparece citado en 1454. Sobre su muerte, la hipótesis más aceptada sitúa el año 1511, al final de la década que acuñó la vida de la ciudad, ya que su hijo Francisco es mencionado como maestro de la catedral en 1511, víspera de un cambio generacional en la casa de los Colonia.
Procedía de la unión entre el maestro Juan de Colonia y la burgalesa María Fernández, y fue el mayor de varios hermanos, entre ellos Diego, quien también asumió roles relevantes en la arquitectura de la época. Su origen familiar marcó el horizonte profesional de una generación que heredó la rigurosa formación de taller y la exigencia técnica que definía la obra sacra de la Corona de Castilla.
En 1481 ya figura como maestro de la catedral de Burgos, asumiendo la dirección técnica y artística de la sede catedralicia y reemplazando a su progenitor en esa responsabilidad decisiva para las intervenciones religiosas y urbanas de la ciudad. Este cargo consolidó su influencia y le permitió coordinar proyectos de gran envergadura que configuraron el paisaje monumental de Burgos para generaciones futuras.
Casó, primero, con María Sánchez, y de esa unión nacieron siete hijos, entre ellos Francisco, que heredó el oficio y continuó la trayectoria de su padre y su abuelo. En su segunda unión contrajo matrimoniio con Mencía de San Martín, pero del vínculo no dejó descendencia registrada. Ya a finales del siglo XV, el cantero residía en la plaza de la Coronería, hoy conocida como la calle de Fernán González, refugio de su taller y de las redes de trabajo que sustentaban sus encargos.
Labor arquitectónica
La presencia más destacada de su carrera es la capilla del Condestable dentro de la catedral de Burgos, un templo que resume en su interior y exterior una voluntad monumental evidente, con un catálogo enriquecido de blasones y esculturas que refuerzan el sentido ceremonial del edificio. Esta intervención es hoy vista como el extremo ejemplo de su capacidad para integrar la lectura decorativa con la estructura arquitectónica.
Además de este encargo señero, Simón intervino en obras importantes fuera de Burgos: la Cartuja de Miraflores —iniciada por su padre—, la capilla de la Concepción de la misma catedral y la ampliación de la iglesia de San Juan de Ortega, otro de los ejes de su intervención religiosa. También participó en la reforma de la iglesia del Monasterio de San Pedro de Arlanza y en las intervenciones de la iglesia de Santa María en Aranda de Duero, junto con la adaptación del coro alto de la iglesia de San Esteban de Burgos y del claustro del Monasterio de San Salvador de Oña, configurando un repertorio que abarca múltiples centros monásticos y parroquiales de la región.
Fuera de la órbita de Burgos también dejó rastro de su oficio: en 1496 participó en las labores de San Juan de los Reyes en Toledo, y entre 1497 y 1502 trabajó en la Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla, demostrando un alcance geográfico que ampliaba el alcance de su reputación profesional y la aceptación de su estilo entre las elites religiosas de Castilla y Andalucía.
Existe la hipótesis de que los planos del Convento de La Merced de Burgos pudieron ser obra suya o, tal vez, de su hijo Francisco, lo que revela la continuidad de la dinástica profesional en la familia y la persistencia de los encargos para la generación siguiente, que siguió gestionando proyectos de gran envergadura en la ciudad tras la muerte de su padre.
Labor escultórica
Según el crítico y historiador Bango Torviso, la naturaleza de la habilidad escultórica de Simón no ha sido descrita con precisión ni de forma convincente; la documentación de la época presenta a su persona más bien como maestro de obras o cantero, lo que refleja la práctica común de la época cuando la escultura acompañaba a la arquitectura sacra y requería la colaboración de otros artesanos dentro del taller.
Sin embargo, la obra de su taller exhibe una clara intención monumental y un gusto por la decoración que se asocia a influencias germánicas, un rasgo perceptible en la lectura de las estructuras y las superficies. En particular, la capilla del Condestable de Burgos se distingue por la profusión de elementos heráldicos, estatuaria y un conjunto decorativo que envuelve el cuerpo arquitectónico con un lenguaje de señorío y devoción que define la experiencia del visitante.
Dentro de la propia catedral de Burgos se le atribuyen, además, dos sepulcros de personajes relevantes: el de Pedro Fernández de Villegas y el de Gonzalo Alonso, piezas que señalan su participación en el campo de la escultura funeraria y su compromiso con la memoria de la nobleza castellana a través de la piedra.
En Valladolid dejó huella en la portada principal del convento dominico de San Pablo, a la vez que asumió la ejecución de las portadas del Colegio de San Gregorio y de la capilla nueva del Crucifijo, en ese mismo recinto. A día de hoy se aprecia la ausencia de ciertos elementos que, en su época, hubiesen elevado aún más el conjunto; no se conservan el sepulcro de fray Alonso de Burgos ni el retablo mayor de la iglesia, lo que deja una imagen fragmentaria de su potencial decorativo.
Reconocimientos
En la actualidad, la ciudad de Burgos rinde homenaje a la figura de Simón de Colonia a través de una institución educativa que lleva su nombre: el CIFP Simón de Colonia. Este centro, dedicado a la formación profesional, preserva el legado de uno de los maestros vinculados a la arquitectura sacra castellana y continúa difundiendo criterios técnicos y artísticos que estuvieron en el origen de su oficio.