Thomas Reid
| Nombre completo | Thomas Reid |
|---|---|
| Nombre nativo | Thomas Reid |
| Descripción | Filósofo escocés |
| Fecha de nacimiento | 26-04-1710 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 07-10-1796 |
| Nacionalidad | Reino de Gran Bretaña |
| Ocupaciones | filósofo, bibliotecario, matemático, escritor, profesor universitario |
| Grupos | Sociedad Real de Edimburgo |
| Idiomas | inglés |
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Thomas Reid nació el 26 de abril de 1710 en Strachan, en Kincardineshire, Escocia, y falleció el 7 de octubre de 1796 en Glasgow. Su vida se inscribió en la corriente de la Ilustración escocesa, donde emergió como figura clave del movimiento conocido como la Escuela del Sentido Común y como un impulsor destacado de esa corriente intelectual que transformó la filosofía de su tiempo. Su legado reside en la defensa del realismo que emana del sentido común como base para la investigación y la vida cotidiana.
Thomas Reid nació el 26 de abril de 1710 en Strachan, en Kincardineshire, Escocia, y falleció el 7 de octubre de 1796 en Glasgow. Su vida se inscribió en la corriente de la Ilustración escocesa, donde emergió como figura clave del movimiento conocido como la Escuela del Sentido Común y como un impulsor destacado de esa corriente intelectual que transformó la filosofía de su tiempo. Su legado reside en la defensa del realismo que emana del sentido común como base para la investigación y la vida cotidiana.
Biografía
Inició sus estudios en la Universidad de Aberdeen en 1723 y obtuvo la licencia para predicar en la Iglesia de Escocia tras finalizar sus estudios en 1726. Su primer oficio fue como pastor presbiteriano, vocación que dejó de lado al recibir, en 1752, una cátedra en el venerable King’s College de la misma ciudad. Después de completar un doctorado, compuso una obra central que analizaba la mente humana a partir de principios del sentido común. Junto a otros pensadores, fundó la Sociedad Filosófica de Aberdeen, una agrupación dedicada a la investigación y al debate filosófico. Poco tiempo después, recibió una invitación para ocupar la cátedra de filosofía moral en la Universidad de Glasgow, donde sucedió a Adam Smith y, tras una etapa de reflexión, renunció a su cargo en 1781.
La trayectoria educativa y académica de Reid se caracterizó por un tránsito entre la práctica pastoral y la enseñanza superior, uniendo la vida intelectual con la experiencia de la Iglesia. Su llegada a la enseñanza universitaria superior le permitió desarrollar, con un equipo de colegas, la defensa de una epistemología centrada en el sentido común y en la experiencia cotidiana. En ese marco, su labor editorial y doctrinal fortaleció la legitimidad de una filosofía que pretendía reconciliar la certeza con la experiencia humana en la vida diaria y en el conocimiento. Este planteamiento fue decisivo para situar a la tradición escocesa de su siglo en la vanguardia de la Ilustración europea y para convertir a Glasgow en un polo de debate filosófico de primer orden.
Reid sostuvo que el sentido común –interpretado en un sentido filosófico y no meramente cotidiano– debía constituir la base de toda investigación y reflexión. Esta convicción lo colocó en áspera oposición a corrientes escépticas que cuestionaban la fiabilidad de nuestras percepciones y creencias, y lo enfrentó especialmente a críticos como Hume y Berkeley. Su visión era la de que la existencia de un mundo exterior y la creencia en la divinidad están ancladas en principios innatos y no requieren argumentos infinitos para justificarse, pero sí deben ser defendidas con una ética que nace de ese fundamento común.
Teoría del sentido común de Reid
La teoría de Reid acerca del conocimiento se origina en su ética práctica: la epistemología, para él, debe anteceder a la acción moral, ya que cuando la filosofía corrobora nuestras convicciones cotidianas, lo correcto es actuar conforme a esas convicciones. Esta postura se vincula con una tradición estoica y se alinea con la idea que Cicerón ya empleaba al mencionar el sensus communis, una noción que Reid adopta como eje de su pensamiento y que comparte con postulados cristianos, especialmente en la tradición tomista.
Se dieron a conocer seis axiomas que articulan el núcleo del razonamiento de Reid, todos derivados del mencionado sensus communis. En ellos se afirma que: nuestros pensamientos conscientes pertenecen a nuestra mente y persona; la realidad de los hechos vividos y recordados; la responsabilidad sobre nuestras acciones y la libertad de voluntad; la vida y la inteligencia presentes en los interlocutores con quienes dialogamos; el reconocimiento de la autoridad y la fiabilidad del testimonio humano; y, finalmente, la coherencia de los fenómenos naturales, que tienden a repetirse en circunstancias semejantes.
- La conciencia de uno mismo y la pertenencia de los pensamientos a mi mente y a mi persona.
- La verdad de los acontecimientos ocurridos y la certeza de su recuerdo, aun cuando se recuerde de forma no estrictamente idéntica.
- La responsabilidad personal en las acciones y la capacidad de decidir de manera autónoma.
- La vida mental y la inteligencia que se manifiesta en los interlocutores que con nosotros conversan.
- El testimonio humano y su debido peso, incluso en asuntos de opinión, que exigen consideración y respeto.
- La regularidad natural de los fenómenos del mundo, que tiende a repetirse en situaciones similares.
La herencia de Reid fue objeto de críticas por parte de Kant y Mill, quienes cuestionaron la validez del sentido común y la capacidad de la mente para sostener conocimientos básicos. Sin embargo, su influencia persiste en Estados Unidos y Europa, donde la tradición se mantuvo activa durante el siglo XIX y encontró seguidores notorios como el francés Victor Cousin. En el siglo XX, pensadores como Charles S. Peirce y, más tarde, George Edward Moore, revalorizaron su legado al promover una defensa pragmática del sentido común frente al escepticismo.
Reid dejó un conjunto de aportes que abarcan la filosofía del sentido común, la metodología empírica, la psicología moral, la crítica del escepticismo, las facultades de la mente y la teoría de la percepción directa. Estas áreas han servido como cimiento para debates posteriores sobre cómo se construye el conocimiento y qué relación guarda éste con la experiencia cotidiana de las personas.
Obras
- 1764. An Inquiry into the Human Mind on the Principles of Common Sense.
- 1785. Essays on the Intellectual Powers of Man.
- 1788. Essays on the Active Powers of the Human Mind.
- 1863. Inquiry y Essays, edición de William Hamilton, Edinburgh: Maclachlan and Stewart, sexta edición.
- 1983. Thomas Reid's Inquiry and Essays, edición de Ronald Beanblossom y Keith Lehrer, Indianapolis: Hackett.
Aportes Psicológicos
- Filosofía del Sentido Común
- Metodología Empírica
- Psicología Moral
- Crítica al Escepticismo
- Facultades de la Mente
- Teoría de la Percepción Directa
Ediciones al español
- Ensayos sobre los poderes activos de la mente humana. Tecnos, 2014. ISBN 978-84-309-6191-7.
- Investigación sobre la mente humana según los principios del sentido común. Trotta, 2004. ISBN 978-84-8164-669-6.
- Los principios de la acción. Universidad Complutense de Madrid, 1996. ISBN 978-84-88463-15-9.
- Los principios de la acción. Encuentro, 2014. ISBN 978-84-9055-046-5.
- Del poder. Encuentro, 2005. ISBN 978-84-7490-764-3.