Vida Icónica VIDAICÓNICA

Vitus Bering

Nombre completo Vitus Jonassen Bering
Nombre nativo Vitus Jonassen Bering
Descripción Explorador danés
Fecha de nacimiento 05-08-1681
Lugar de nacimiento
Fecha de fallecimiento 08-12-1741
Nacionalidad Reino de Dinamarca, Imperio ruso
Ocupaciones explorador, hidrógrafo, oficial naval, marino
Idiomas danés, ruso
EsposasAnna Bering
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Vitus Jonassen Bering (a veces citado también como Behring) nació en Horsens, en la región central de Dinamarca, el 12 de agosto de 1681. Su infancia transcurrió entre circunstancias familiares complicadas y una educación básica que le permitió aprender a leer y escribir con facilidad. Desde joven mostró una fascinación natural por el océano y las rutas lejanas, y a los catorce años dio el salto a la marina de los Países Bajos para formarse como navegante. Este camino inicial sería la semilla de una labor que marcaría la exploración rusa en el Pacífico y más allá.

Vitus Bering — Imagen principal
Firma de Vitus Bering

Vitus Jonassen Bering (a veces citado también como Behring) nació en Horsens, en la región central de Dinamarca, el 12 de agosto de 1681. Su infancia transcurrió entre circunstancias familiares complicadas y una educación básica que le permitió aprender a leer y escribir con facilidad. Desde joven mostró una fascinación natural por el océano y las rutas lejanas, y a los catorce años dio el salto a la marina de los Países Bajos para formarse como navegante. Este camino inicial sería la semilla de una labor que marcaría la exploración rusa en el Pacífico y más allá.

Biografía

Procedía de una familia de funcionarios aduaneros con un estatus modesto pero con aspiraciones de progreso, y su juventud estuvo marcada por la disciplina y la ambición de moverse entre continentes. En Ámsterdam ingresó al cuerpo de cadetes en 1703, tras lo cual emprendió un breve periplo hacia las Indias para completar su formación práctica. Poco después ingresó a la Armada de Rusia con la jerarquía de segundo teniente, iniciando una trayectoria que lo llevaría de las aguas del Mar Báltico a las orillas lejanas de Kamchatka. En los años siguientes sirvió en la Flota Báltica durante el conflicto que marcó la Gran Guerra del Norte, y durante ese periodo adquirió experiencia que luego resultó decisiva para sus posteriores comandancias.

En la década de 1710, Bering se trasladó al Mar de Azov, con base en Taganrog, donde ascendió a teniente comandante y se hizo cargo de una vela de dos mástiles con velas cuadradas. Participó en operaciones militares durante la guerra ruso-turca de 1710 a 1713, y a lo largo de 1711 tomó el mando de una draga de cañones, además de dirigir una navegación que llevó una fragata desde Vorónezh hasta Azov. Estas experiencias fortalecieron su reputación de líder práctico y de navegante persistente.

Ya a partir de 1713, contrajo matrimonio en Vyborg con Anna Kristina Pyulze, hija de un comerciante local. El vínculo fue estable y, a lo largo de dieciocho años de convivencia, nacieron ocho hijos, aunque solamente una mitad sobrevivió a la infancia, entre ellos tres varones y una hija que llegó a casarse. Este episodio personal dejó una huella profunda en su vida familiar, y la pasión por la exploración con frecuencia se combinó con una responsabilidad paternal que marcó sus decisiones posteriores. En 1715, la última visita de Bering a su tierra natal fue breve y no volvió a regresar.

A lo largo de 1716 y 1717, Bering recibió ascensos que consolidaron su estatus dentro de la marina rusa: primero como capitán de cuarto rango, luego como capitán de tercer rango. En 1719 tomó las riendas del barco Селафаил (Selafail) y, en 1720, pasó a ser capitán de segundo rango, haciéndose cargo de varias fragatas y acorazados como el Марльбург (Malburg) y luego el Лесное (Bosque). En 1724 solicitó la licencia, pero poco después fue readmitido para comandar de nuevo el Селафаил, ascendiendo a capitán de primer rango. Estas idas y venidas reflejan un periodo de reacomodo institucional que preparó el terreno para sus futuras campañas de exploración.

Primera expedición a Kamchatka (1725-1730)

Una de las iniciativas más ambiciosas del zar Pedro el Grande consistió en ampliar el conocimiento geográfico de su imperio y de territorios limítrofes mediante expediciones que combinaran medición, cartografía e exploración. En ese marco, la relación entre Ojotsk y la costa occidental de Kamchatka recibió una atención decisiva. En los años 1720-1721, una de las campañas lograba alcanzar la mitad de la sierra de las Kuriles sin tener aún contacto directo con el continente americano.

Justo antes de su fallecimiento, Pedro el Grande encargó a Bering una misión ultramarina que debía aclarar la vastedad del Extremo Oriente ruso. Las instrucciones secretas le asignaron construir dos embarcaciones, navegar paralelamente a la costa para localizar cualquier posible istmo o pasaje hacia América y, posteriormente, continuar la travesía por la costa norteamericana hacia el sur. Sus acompañantes desempeñaron un papel crucial en la organización y ejecución de tanto la Primera como la Segunda expedición de Kamchatka, destacándose la figura de Alekséi Chírikov y el danés Martin Spanberg.

La primera misión de 1725 llevó a la expedición a Ojotsk, atravesando el mar de Ojotsk y alcanzando la península de Kamchatka. Allí se erigió el barco Sviatoi Gavriil (San Gabriel), y en 1728, desde esa nave, emprendieron una travesía hacia el norte. El 10 de agosto de 1728, día de San Lorenzo, apareció ante ellos la Isla de San Lorenzo, el primer territorio de Alaska observado por exploradores occidentales. Poco después, el 16 de agosto, identificaron nuevamente las Islas Diomedes y las nombraron en honor al día litúrgico que celebraban.

El viaje continuó hacia el norte hasta el punto en que ya no divisaron tierra, lo que configuraba la prueba de que Asia y América se hallaban separadas por una extensión de agua. En el camino de regreso, la tripulación enfrentó periodos de niebla que impedían ver el contorno del continente; la crítica sobre la falta de avistamiento de tierras continuó rondando al capitán. Al año siguiente, la expedición buscó por el este la presencia de América, pero sin éxito; sin embargo lograron confirmar el hallazgo previo de la isla Ratmanov, la más occidental de las Islas Diomedes, ya descrita por Dezhnev siglos antes.

En julio de 1729, ambas naves regresaron a Ojotsk y quedaron amarradas junto al Vostok. Durante la travesía por Siberia, Bering enfermó gravemente; además, cinco de sus hijos fallecieron en ese periodo. El 28 de febrero de 1730 regresó a San Petersburgo. En diciembre de 1731 recibió un premio de 1000 rublos y fue promovido a capitán de fragata, un reconocimiento nobiliario que también compartieron Spanberg y Chirikov. Aunque la expedición aportó datos valiosos y mostró ciertos límites en las certezas geográficas de la época, no logró demostrar sin ambigüedades la separación entre Asia y América.

Segunda expedición a Kamchatka (1733-1743)

La emperatriz Anna de Rusia, tía y sucesora de Pedro, designó a Bering para liderar una nueva misión que ampliara las rutas marítimas y terrestres hacia las costas septentrionales y las costas de Norteamérica. Bajo su mandato, la empresa reunió a cientos de personas y se convirtió en una de las operaciones más ambiciosas de la época, con el objetivo de cartografiar Siberia, trazar rutas entre Ojotsk y la región norte del Pacífico y, en último término, perfilar las rutas hacia Japón y América. La época de inestabilidad política en el imperio obligó a enfrentar retrasos, pero no frenó el ascenso social de Bering ni la magnitud de la empresa.

Con la aprobación de la nueva visión geográfica, Bering regresó a Kamchatka en 1735 y, con la ayuda de artesanos locales, como Makar Rogachev y Andrey Kozmin, erigió dos buques: el Sviatoi Piotr (San Pedro) y el Sviatoi Pavel (San Pablo). Partieron en 1740 y establecieron Petropavlovsk en Kamchatka, desde donde dirigieron una expedición hacia Norteamérica en 1741. La naturaleza de la ruta obligó a dividir las naves: una arribó a la costa sur de Alaska, cerca de la isla Kayak, mientras la otra, al mando de Alekséi Chírikov, desembarcó en el archipiélago Alexander, en la Alaska oriental. Estas gestas forman parte central de lo que se conoce como la Gran Expedición del Noreste.

Las condiciones adversas del entorno obligaron a Bering a regresar a casa, y en el trayecto descubrió parte del archipiélago de las Islas Aleutianas, llamándolas Islas Shumagin en memoria de un marinero que había muerto en la travesía. A medida que el viaje avanzaba, Bering cayó enfermo y, incapaz de gobernar el navío, buscó refugio en las Islas del Comandante, al suroeste del mar de Bering. El 19 de diciembre de 1741 murió de escorbuto en la isla que lleva su nombre, lugar donde también perdieron la vida 28 de sus hombres.

Un naufragio golpeó al Piotr Sviatoi, pero solo uno de los carpinteros —S. Starodubtsev— logró sobrevivir y, con la ayuda de la tripulación, construyó un pequeño bergantín a partir de los restos recuperados. El nuevo buque, con apenas 12,2 metros de eslora, recibió el mismo nombre de Sviatoi Piotr y navegó durante otros doce años, conectando Kamchatka con Ojotsk hasta 1755. Starodubtsev regresó a su tierra natal con honores y continuó construyendo embarcaciones en el futuro.

Entre los logros tangibles de la misión se cuentan el trazado detallado de la costa norte y noreste de Rusia, la refutación de mitos sobre pueblos legendarios del Pacífico Norte y un valioso estudio etnográfico, histórico y biológico de Siberia y Kamchatka. la expedición terminó por desactivar la noción de un Paso Nordeste capaz de unir Asia y América de forma directa.

La segunda Kamchatka, con miles de participantes directos e indirectos, figura entre las más grandes empresas de su tiempo. El costo total se estimó en alrededor de 1,5 millones de rublos, una cifra que representaba una porción sustancial de los ingresos estatales de Rusia en aquel periodo.

Reconocimiento de sus expediciones

Durante mucho tiempo, la importancia de las investigaciones de Bering no recibió reconocimiento inmediato, hasta que el navegante James Cook, en su tercer viaje por la región (1776-1779), confirmó la exactitud de varias de sus observaciones. Numerosas entidades geográficas de la zona llevan ahora su nombre, entre ellas el Estrecho de Bering, la isla que hoy lleva su nombre y el Mar de Bering. El concepto geográfico de Beringia, conjunto de Alaska, el extremo oriental de Siberia y las aguas que los rodean, también debe parte de su denominación a su legado.

No obstante, la magnitud de sus logros se percibió con retraso en el ámbito ruso: ni fue el primero en ver América del Norte, ni el primer ruso en cruzar el paso que hoy lo recuerda. Las crónicas de su segunda expedición se mantuvieron conservadas durante mucho tiempo en archivos oficiales, lo que pospuso la plena difusión de su historia. Aun así, la valoración de Bering como explorador y como líder de la Gran Expedición del Noreste ha sido ampliamente aceptada en la historiografía. En consecuencia, su nombre quedó ligado a puntos cartografiados y a conceptos geográficos que perduran en la memoria de la exploración mundial.

En agosto de 1991, los restos de Bering y cinco de sus tripulantes fueron hallados durante una operación de traslado marítimo entre Rusia y Dinamarca. Los cuerpos fueron trasladados a Moscú para una reconstrucción física de su aspecto y, a partir de las pruebas disponibles, se estimó que la muerte no se produjo por escorbuto, sino por una enfermedad no especificada. Al año siguiente fueron reenterrados en la isla de Bering, donde descansan junto a otros exploradores que compartieron aquella empresa histórica.

Imágenes de Vitus Bering