Xosé Ferreiro
| Nombre completo | Xosé Ferreiro |
|---|---|
| Descripción | Escultor español (1738-1830) |
| Fecha de nacimiento | 30-11-1737 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 30-11-1829 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | escultor, imaginero |
| Idiomas | español |
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José Antonio Mauro Ferreiro Suárez, nacido en Noya, La Coruña, el 14 de noviembre de 1738, y fallecido en Hermisende, Zamora, el 2 de enero de 1830, es reconocido como escultor español que condensa el neoclasicismo en Galicia durante la segunda mitad del siglo XVIII y las dos primeras décadas del XIX. Su producción abarca una abundante serie de imágenes religiosas que adornan, en gran medida, las iglesias de Santiago de Compostela, dejando una impronta de serenidad y grandeza formativa que perdura.
José Antonio Mauro Ferreiro Suárez, nacido en Noya, La Coruña, el 14 de noviembre de 1738, y fallecido en Hermisende, Zamora, el 2 de enero de 1830, es reconocido como escultor español que condensa el neoclasicismo en Galicia durante la segunda mitad del siglo XVIII y las dos primeras décadas del XIX. Su producción abarca una abundante serie de imágenes religiosas que adornan, en gran medida, las iglesias de Santiago de Compostela, dejando una impronta de serenidad y grandeza formativa que perdura.
Biografía
Huérfano de padre a temprana edad, su vida dio un giro decisivo cuando, con su madre, se trasladó a Santiago de Compostela para buscar un porvenir artístico. En esa ciudad inició su aprendizaje en el taller de José Gambino, donde se empapó del rococó que predominaba en la escuela del maestro. En 1758 contrajo matrimonio con Fermina, hija de Gambino, y formó una familia con dos hijas a su cargo. Junto a su suegro participó en proyectos relevantes: el retablo mayor del monasterio de Sobrado y el de San Mamede de Carnota, además del frontón escultórico de la fachada del Palacio Rajoy.
Con el paso de los años llegaron encargos para numerosos monasterios gallegos como San Martín Pinario, Santo Domingo de Bonaval y San Francisco en Santiago, entre otros. Su lenguaje, influido de forma notable por modelos italianos, fue ganando aceptación y copias en la región. En el monumental conjunto del Jueves Santo para San Martín Pinario se percibe la herencia clásica, con ecos de obras como Laocoonte o el Apolo del Belvedere, a los que se unen esculturas infantiles que aportan un matiz de delicadeza. Trabajó la madera con la intención de imitar el mármol, y para el frontón del ayuntamiento de Santiago utilizó el granito gallego blanqueado para lograr una presencia imponente. Sus crucifijos conservan un peso expresivo que transmite un dolor profundo, y la Santa Escolástica, cuyo torso parece sostenerse entre equilibrio y ligereza gracias al ángel que la abraza, se cuenta entre sus piezas más destacadas.
En un tránsito dinámico desde las resonancias rococó heredadas de su maestro, Ferreiro fue forjando una voz neoclásica muy personal. Sus estatuas de los santos fundadores gallegos, San Rosendo de Celanova y San Pedro de Mezonzo, evocan cierta solemnidad que recuerda orígenes vaticanos. Buena parte de su entorno artístico recibió la influencia de Manuel Álvarez, quien ejerció como director de la Academia; así lo describió Ramón Otero Túñez, para quien Ferreiro es un escultor barroco en la superficie, pero con alma neoclásica en su interior.
En 1803 llevó a cabo la creación de la Minerva para la Universidad de Santiago de Compostela, una obra de tres metros de altura que hoy se conserva en la Facultad de Química y es considerada la expresión mayor de la escultura civil neoclásica en la región.
Dos años después, una grave maladie amenazó su salud, obligándolo a suspender la actividad artística durante un periodo prolongado que se extendió hasta 1810. A partir de 1811 volvió a trabajar, inicialmente en Hermisende y, en 1812, en Padrenda. Tras la pérdida de su esposa, de una hija y de una nieta, regresa a Hermisende, donde firma con el párroco un pacto singular: Ferreiro se compromete a continuar creando obras a cambio de sustento y de un entierro cristiano para su propio fin. Este acuerdo revela las condiciones extremas de su tiempo y la dedicación que mantuvo a lo largo de su vida.
Obra (selección)
Convento de San Martín Pinario
Entre sus aportaciones para este cenobio destaca una serie de piezas que combinan la madurez clásica con un lenguaje emocional contenido. En este conjunto se contemplan obras como Santa Escolástica coronada por un ángel y un crucifijo, además de representaciones de Rosendo de Celanova y Pedro de Mezonzo. También formó parte del Monumento del Jueves Santo y creó piezas como Cristo de la Paciencia, San Bernardo y Santa Gertrudis, así como el retablo de Santo Domingo.
- Santa Escolástica coronada por un ángel
- Un crucifijo
- Rosendo de Celanova y Pedro de Mezonzo
- Monumento del Jueves Santo
- Cristo de la Paciencia
- San Bernardo
- Santa Gertrudis
- Santo Domingo
Convento de San Francisco (Santiago)
En este escenario urbano dejó testimonios de su capacidad para modelar la figura litúrgica en el conjunto externo de la fachada y en interiores sagrados. Entre sus piezas conservadas para este templo se hallan un Cristo de la Buena Muerte y la representación de San Francisco de Asís, integrada en la composición de la fachada.
- Cristo da la Buena Muerte
- San Francisco de Asís de la fachada
Iglesia de Santa Eufemia (Orense)
La obra en esta sede revela su habilidad para traducir lo sagrado en imágenes de gran impacto visual. En este caso se conserva el Santo Cristo de la Esperanza, una pieza de marcada expresividad emocional.
- Santo Cristo de la Esperanza
Convento del Carmen de Arriba
En este conjunto monástico llevó a cabo obras devocionales de gran claridad iconográfica, destacando la Virgen del Carmen, la talla de Teresa de Ávila y la de San Juan de la Cruz, figuras que reflejan la devoción y el rigor formal del artista.
- La Virgen del Carmen
- Santa Teresa de Ávila
- San Juan de la Cruz
Iglesia de Santo Domingo de Bonaval
En este templo dejó constancia de su dominio de la escultura religiosa a través de obras como el Retablo del Rosario y la representación de los santos José y Joaquín, que dialogan con la arquitectura y la luz interior del edificio.
- Retablo del Rosario
- Los santos José y Joaquín
San Mamede de Carnota
Su obra mayor para Carnota es un retablo mayor que ocupa un lugar destacado en la memoria de los talleres gallegos de la época, combinando severidad clásica con un intimismo devocional.
- Retablo mayor
Iglesia parroquial de Samos
En este templo se documenta la existencia de un retablo mayor, una muestra más de su capacidad para componer estructuras escultóreas de gran impacto en el espacio sagrado.
- Retablo mayor
San Pedro de la Torre, Padrenda
La escena de Padrenda alberga un retablo mayor que continúa la línea de su producción religiosa, manteniendo un equilibrio entre serena geometría y una espiritualidad contenida.
- Retablo mayor
Iglesia Parroquial de Camariñas
Una nueva presencia barroca se articula aquí a través del retablo mayor, pieza que prolonga la tradición de la región y refuerza el diálogo entre el legado clásico y las elevadas búsquedas de su siglo.
- Retablo mayor
Santuario de la Ascensión de Prada del Bolo
Este santuario recibió también la intervención del escultor en su retablo mayor, una muestra de cómo su lenguaje encajaba con espacios de gran monumentalidad.
- Retablo mayor
Iglesia Parroquial de Loureda
En Loureda se completó otro retablo mayor, que se integra en la ruta de su obra más singular y representativa de la devoción gallega.
- Retablo mayor
Otras obras
Entre trabajos dispersos se señalan piezas de relieve en la fachada del Palacio Rajoy que conmemoran momentos históricos como la Batalla de Clavijo, y la escultura Minerva, actualmente en la universidad citada, que fue trasladada a la Facultad de Química. También se conserva la obra Santiago peregrino en Cangas de Morrazo, además de esculturas en Herbón, como San Francisco de Asís, y la Virgen del Rosario, colocada en Sigrás, Cambre, La Coruña.
- Batalla de Clavijo, bajo-relieve en la fachada del Palacio Rajoy
- Minerva, ahora en la Facultad de Química
- Santiago peregrino, en Cangas
- San Luis, Rey de Francia, en el Convento de San Antonio de Herbón
- San Francisco de Asís, en Herbón
- Virgen del Rosario, en Sigrás, Cambre, La Coruña