Indro Montanelli
| Nombre completo | Indro Montanelli |
|---|---|
| Nombre nativo | Indro Montanelli |
| Descripción | Periodista italiano |
| Fecha de nacimiento | 22-04-1909 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 22-07-2001 |
| Nacionalidad | Reino de Italia, Italia |
| Ocupaciones | periodista, escritor, guionista, director de cine, historiador, periodista de opinión |
| Grupos | Accademia della Crusca |
| Idiomas | italiano, inglés, francés |
| Esposas | Colette Rosselli |
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Indro Montanelli Doddoli nació en Fucecchio, junto a Florencia, el 22 de abril de 1909, y partió de este mundo en Milán el 22 de julio de 2001. Su trayectoria reunió periodismo, ensayo y crónica histórica, y dejó una marca indeleble en la cultura periodística de Italia y de Europa. En libros, columnas y editoriales, consolidó un estilo directo y un pensamiento independiente que provocó debates durante décadas. Su figura sigue siendo objeto de estudio y controversia entre lectores y críticos.
Indro Montanelli Doddoli nació en Fucecchio, junto a Florencia, el 22 de abril de 1909, y partió de este mundo en Milán el 22 de julio de 2001. Su trayectoria reunió periodismo, ensayo y crónica histórica, y dejó una marca indeleble en la cultura periodística de Italia y de Europa. En libros, columnas y editoriales, consolidó un estilo directo y un pensamiento independiente que provocó debates durante décadas. Su figura sigue siendo objeto de estudio y controversia entre lectores y críticos.
Semblanza general
Reconocido internacionalmente por su capacidad de transformar la crónica en un relato claro y contundente, Montanelli recibió distinciones fuera de las fronteras italianas que atestiguan la resonancia de su labor. En el ámbito periodístico, destacó por su ventana crítica hacia la historia de su país y por entrevistas a lideres mundiales que dejaron constancia de un periodista que no rehuía las preguntas difíciles. Su biografía se distingue por un itinerario que atraviesa el fascismo, el antifascismo, la emigración y la consolidación de una prensa de opinión.
Su oficio se nutrió de una visión que, desde joven, buscó simplificar la complejidad histórica para que cualquier lector pudiera entenderla. Esta vocación lo llevó a recorrer continentes en busca de testimonios y a convertir las crónicas en una máquina para comprender el pasado italiano. El resultado fue una obra que abarcó más de sesenta libros y una colección de ensayos y relatos que consolidaron su reputación como uno de los grandes cronistas de su tiempo.
Biografía
Sus estudios e inicios en el periodismo
Licenciado en Derecho por la Universidad de Florencia, Montanelli terminó la carrera un año antes de lo habitual y defendió una tesina sobre la reforma electoral del fascismo, argumentando que ese fenómeno era, en esencia, la supresión de las elecciones. Sus años de formación incluyeron una estancia en Grenoble para estudios políticos y sociales, que le aportaron una mirada amplia sobre la realidad europea. Su debut periodístico comenzó en una pequeña cabecera, Il Selvaggio, gracias a la influencia de Mino Maccari, y luego dio el salto a L'Universale, cuyo tiraje oscilaba entre los 1.500 ejemplares, antes de cruzar hacia proyectos de mayor alcance.
De las primeras colaboraciones, recibió elogios de Mussolini por un artículo que criticaba el racismo y fue invitado a colaborar en Il Popolo d'Italia tras el cierre de L'Universale, lo que marcó un tránsito crucial en su relación con el periodismo de la época y el régimen.
Del fascismo al antifascismo
En los años de formación, Montanelli trabajó como reportero de calle para Paris Soir, especializándose en crónicas policiales. Su actividad lo llevó a desempeñarse como corresponsal en Noruega y, posteriormente, en Canadá a través de United Press, manteniendo todavía vínculos con Paris Soir. En su recorrido internacional, entrevistó a figuras como Henry Ford, lo que le dejó retratos especialmente notables y personales. En un tramo posterior, aceptó trabajar como comandante de un batallón de Askari durante un periodo de entusiasmo por el fascismo, pero la desorganización bélica y la caducidad de las medallas lo condujeron a cuestionar el régimen.
Su involucramiento en la Guerra Civil Española le llevó a apoyar al bando republicano y a colaborar en la defensa de quienes huían hacia la frontera, como Valentín González, conocido como El Campesino, a quien acompañó en su fuga. Aquel episodio le valió la admiración de un oficial comunista que le entregó su carné del partido, documento que Montanelli guardaría para toda su vida.
La ruptura con el fascismo no tardó en hacerse patente: rechazó el carnet del partido y, para evitar represalias, recibió el respaldo de Giuseppe Bottai para obtener un puesto en la Universidad de Tartu y, luego, la dirección del Instituto Italiano de Cultura de Tallin. De vuelta en Italia, su ruptura quedó sellada en una manifestación, y el Corriere della Sera lo contrató con la promesa de una plaza para un periodista con experiencia y convicción.
En su ruta por Europa Montanelli cubrió grandes eventos, visitó Alemania para documentar encuentros con Hitler que luego relató en Il testimone, y quedó marcado por la invasión a Noruega y por relatos desde Finlandia que mostraban su particular preferencia por ese país. Su visión de la historia italiana creció a partir de lo vivido y de las crónicas que redactó desde distintos frentes, siempre con una mirada que buscaba entender las motivaciones profundas de los actores históricos.
El 8 de septiembre de 1943 vivió el colapso del Estado italiano y, en ese periodo, se integró a Giustizia e Libertà, agrupación clandestina que terminó por condenarlo a muerte cuando fue descubierto por las autoridades alemanas. Fue encarcelado y, desde esa experiencia, emergió una de sus obras narrativas más afamadas de los Incontri, que luego inspiraría una película de gran resonancia internacional.
La huida hacia la Europa libre lo llevó al exilio y le permitió escribir desde distintas capitales, afianzando su reputación como periodista que sabía convertir las experiencias personales en relatos de alcance colectivo. En cada crónica, Montanelli mostró un interés inquebrantable por la verdad histórica, incluso cuando aquello que contaba desafiaba las narrativas oficiales o las expectativas políticas de su tiempo.
Las revoluciones en los países comunistas
El siglo XX dejó para Montanelli escenarios decisivos en los que la prensa podía convertirse en taller de interpretación. En Hungría, durante la invasión de 1956, presenció la caída de un régimen que, para él, albergaba ilusiones democráticas y contrapesos a la autoridad soviética. Sus crónicas recogieron el pulso de una generación de jóvenes comunistas que buscaban una salida diferente al estalinismo y no se dejó encasillar por enfoques de la izquierda ortodoxa, lo que avivó debates entre lectores y críticos a ambos lados del Atlántico. Su cobertura de la Primavera de Praga en 1968 fue otro hito que demostró su interés por entender las dinámicas de las revoluciones desde una óptica que privilegiaba la libertad y la dignidad humana.
Entre movimientos culturales y políticos forjó amistades con destacados nombres de la cultura italiana, como Leo Longanesi y Dino Buzzati, cuyos intercambios enriquecerían su lectura del mundo. Su postura, declaradamente anticomunista y autodefinida como anarco-conservadora, le valió etiquetas polémicas en los años de la Guerra Fría y llevó a que las corrientes de izquierda lo tildaran de fascista, mientras que en los noventa recibió acusaciones desde distintos frentes por su postura crítica hacia los proyectos de la izquierda gobernante de la época.
La salida del Corriere
La inserción de Montanelli en el mundo de la opinión se dio en el marco de una etapa en la que consideraba que el Corriere della Sera había dejado de ser un vehículo libre para la opinión independiente. En un gesto que muchos interpretaron como definitivo, presentó su salida; pocos días después, el periódico aceptó su dimisión con resignación. En 1974 fundó su propio proyecto periodístico, Il Giornale nuovo, que sería seguido por numerosos colegas descontentos con la dirección de la cabecera que abandonaba.
La crítica a la línea oficial que caracterizó a Il Giornale nuevo dio lugar a un periodismo de opinión más contundente, donde Montanelli asumió el rol de analista político con una mirada que caminaba entre la rebeldía y la defensa de la libertad de prensa. Su visión, más allá de la mera crónica, buscaba abrir un marco de discusión sobre principios y valores que, a su juicio, deberían guiar a la derecha italiana hacia una ética pública más exigente.
La llegada de La Voce fue el resultado de un nuevo intento de sostener una voz independiente frente a la presión comercial y política. El proyecto reunió a un grupo de cuarenta periodistas que compartían la inquietud por una prensa de opinión que defendiera la libertad de expresión como bien común. Aunque la empresa tuvo un impacto limitado en ventas, su sección cultural logró captar la atención de una audiencia fiel y demostró la capacidad de Montanelli para innovar en formatos periodísticos.
Regreso al Corriere significó, en parte, un reencuentro con lectores leales y una renovación de su diálogo con la dirección editorial. En ese periodo, creó la sección Stanza di Montanelli, un espacio destiné a conversar con los lectores, adelantándose a las formas modernas de blogging y comentario que integrarían el periodismo de archivo y la interacción con el público.
Su rechazo a la política y a la religión
En 1991, Montanelli rechazó la oferta de convertirse en senador vitalicio, una decisión que justificó por la necesidad de conservar una total independencia periodística. En una misiva al presidente Francesco Cossiga, explicó que ese cargo comprometería su ideal de un periodismo totalmente autónomo. En materia espiritual, sostuvo una postura crítica respecto a la fe, manteniendo, en sus propias palabras, una visión que consideraba injusta la ausencia de creencia personal.
Los últimos años lo vieron mantener una actitud severa frente al poder político, incluso en el terreno de la crítica directa hacia figuras como Silvio Berlusconi. Frente a las elecciones generales de 2001, afirmó que la victoria de ciertas candidaturas podía ser tratada como una vacuna para la vida pública del país, una metáfora que encajaba con su estilo irónico y estructurado de entender la política.
Su muerte ocurrió en Milán, capital de la región donde también residía su larga amistad con Dino Buzzati, otro referente del periodismo italiano. Al día siguiente, el diario que había fundado y dirigido durante años publicó en portada una carta de despedida a sus lectores, escrita con la economía verbal que lo distinguía y con el agradecimiento de un periodista que durante décadas acompañó a su público en la lectura de la historia.
Sus últimas deseos se cumplieron cuando su cuerpo fue cremado y sus cenizas colocadas sobre la tumba de su madre, en la capilla familiar de la ciudad natal, Fucecchio, en un gesto de continuidad entre su vida pública y sus raíces personales.
Obra de Montanelli
Teatro
El teatro ocupó un lugar destacable en su trayectoria creativa, especialmente en la tradición de la revista y la escena milanesa, con colaboraciones y estrenos que recorrieron importantes teatros de Italia. Entre 1937 y 1965, montó una decena de obras que se representaron en ciudades como Milán, Roma y Turín, dejando constancia de una sensibilidad teatral que articulaba humor, política y reflexión histórica. A continuación, una enumeración de algunos títulos y años que formaron parte de ese periodo.
- 1937: El ídolo
- 1942: El espejo de las vanidades (estreno en el Teatro Carignano de Turín)
- 1949: El ilustre convecino (Milán, Teatro Excelsior, en coautoría con Mario Luciani)
- 1955: Resistir (Milán, Teatro Olimpia)
- 1956: Cesare y Silla (Milán, Teatro delle Maschere)
- 1960: Viva la dinamita (Milán, Teatro Sant'Erasmo)
- 1960: Los sueños mueren al alba
- 1961: Kibbutz
- 1964: El pecho y la pierna (Roma, Piccolo Teatro)
- 1965: El verdadero general Della Rovere (Milán, Teatro Sant'Erasmo, con Vincenzo Talarico)
Obra escrita
Su producción literaria abarcó ensayos históricos, relatos y novelas, constituyendo una vastísima bibliografía que trató sobre Roma, Grecia, la Edad Media y la Italia de los siglos en múltiples colaboraciones con otros autores. En esa constelación destacan historias de países, biografías de figuras notables y volúmenes que recorren la memoria nacional. A continuación se sintetizan algunos títulos representativos, sin buscar una relación exhaustiva, para entender su manejo del lenguaje y el enfoque histórico.
- Commiato dal tempo di pace, Roma, Il Selvaggio, 1935
- XX Battaglione Eritreo, Milano, Panorama, 1936
- Primo tempo, Milano, Panorama, 1936
- Guerra y paz en A. O., Firenze, Vallecchi, 1937
- Ambesà. Relato, Milano, Garzanti, 1939
- Albania, una y mil, Torino, Paravia, 1939
- Día de fiesta. Relato, Milano, Mondadori, 1939
- Albania vieja y nueva, Milano, Garzanti, 1939
- Los cien días de Finlandia, Milano, Garzanti, 1940
- Gente cualquiera, Milano, Bompiani, 1942
- Guerra en el fiordo, Milano, Mondadori, 1942
- La lección polaca, Milano, Mondadori, 1942
- Aquí no descansan. Novela, Milano, Tarantola, 1945; Milano, Mondadori, 1949
- El buen hombre Mussolini, Milano, Edizioni Riunite, 1947
- Vida equivocada de un exiliado, Milano, Longanesi, 1947
- El ilustre convecino, con Mario Luciani, Torino, Società Editrice Torinese, 1949
- Morir de pie. Revelaciones sobre Alemania secreta, Milano, Longanesi, 1949
- Padres de la Patria, Milano, Mondadori, 1949
- Encuentros
- Mio marito, Carlo Marx, Milano, Longanesi, 1954
- Andata e ritorno, Firenze, Vallecchi, 1955
- Cartas a Longanesi y otros enemigos, Milano, Longanesi, 1955
- Adiós, ¡Wanda! Informe Kensey sobre la situación italiana, Milano, Longanesi, 1956
- Historia de Roma. Narrada para jóvenes de nueve a noventa y nueve años, Milano, Longanesi, 1957; Milano, Rizzoli, 1959
- El general Della Rovere. Instrucción para un proceso, Milano, Rizzoli, 1959
- El general (guion de la película El general de la Rovere), Roma, Zebra film, 1959
- Historia de los griegos, Milano, Rizzoli, 1959
- Reporte sobre Israel, Milano, Editrice Derby, 1960
- Costuras sobre medida, Milano, Rizzoli, 1960
- Los encuentros, Milano, Rizzoli, 1961
- Vida equivocada de un exiliado, Nueva edición, Milano, Rizzoli, 1961
- Garibaldi, con Marco Nozza, Milano, Rizzoli, 1962
- Teatro, Milano, Rizzoli, 1962
- Gente cualquiera, Nueva edición ampliada, Milano, Rizzoli, 1963
- Giorno di festa e altri racconti (curado por Eva Timbaldi Abruzzese), Milano, Rizzoli, 1963
- Dante y su siglo, Milano, Rizzoli, 1964
- La Italia de los comuni, con Roberto Gervaso, Milano, Rizzoli, 1965
- La Italia de los siglos oscuros, con Roberto Gervaso, Milano, Rizzoli, 1965
- La Italia de los siglos de oro, con Roberto Gervaso, Milano, Rizzoli, 1967
- La Italia de la Contrarreforma, con Roberto Gervaso, Milano, Rizzoli, 1968
- La Italia del Seiscento, con Roberto Gervaso, Milano, Rizzoli, 1969
- Per Venezia, Venezia, Sodalizio del libro, 1970
- Rumor visto da Montanelli, Vicenza, Neri Pozza, 1970
- La Italia del Settecento, con Roberto Gervaso, Milano, Rizzoli, 1970
- La Italia giacobina y carbonaria (1789-1831), Milano, Rizzoli, 1973
- La Italia del Risorgimento (1831-1861), Milano, Rizzoli, 1974
- El fin de siglo. La Italia de los notables (1861-1900), 1975
- La Italia de fin de siglo, 1975
- La Italia de la belle époque, 1975
- Italia en camisa negra, 1978
- La Italia lictoria, con Mario Cervi, Milano, Rizzoli, 1982
- Indro Montanelli: memorias de un periodista, 2003 (con Tiziana Abate)
- La sublime locura de la revolución, 2015
Obra publicada en español
La traducción de su obra al castellano llevó sus relatos y ensayos a un público hispanohablante, expandiendo la influencia de su lectura histórica. A lo largo de las décadas se han difundido volúmenes que recuperan su mirada sobre Roma, Grecia e Italia, así como síntesis de sus enfoques críticos sobre el Risorgimento y la Edad Moderna. La producción en español refleja, en buena medida, la amplitud de su temática y su capacidad de síntesis.
- Historia de Roma, 1959
- Historia de los griegos, 1959
- Dante y su siglo, 1964
- Historia de la Edad Media, 1966 (con Roberto Gervaso)
- Personajes, 1966
- Garibaldi, 1967 (con Marco Nozza)
- Gente cualquiera, 1967
- La Italia del año mil, 1968 (con Roberto Gervaso)
- La Italia de los siglos de Oro, 1969 (con Roberto Gervaso)
- El General de la Rovere: (y otros héroes), 1970
- La Italia de la Contrarreforma (con Roberto Gervaso)
- La Italia del siglo XVII, 1971 (con Roberto Gervaso)
- La Italia del siglo XVIII (con Roberto Gervaso)
- La Italia jacobina y carbonaria (1789-1831), 1973
- La Italia del Risorgimiento (1831-1861), 1974
- El fin de siglo. La Italia de los notables (1861-1900), 1975
- La Italia de fin de siglo
- La Italia de la belle époque
- Italia en camisa negra, 1978
- La Italia lictoria, 1982 (con Mario Cervi)
- Indro Montanelli: memorias de un periodista, 2003 (con Tiziana Abate)
- La sublime locura de la revolución, 2015
Filmografía
- 1947: Pian delle stelle, historia.
- 1947: Tombolo, paraíso negro, historia y guion.
- 1948: L'amant de marbre, historia, firmado con Jean George Auriol, publicada en una revista cinematográfica; proyecto no realizado.
- 1959: El general Della Rovere, historia y guion. Dirección de Roberto Rossellini.
- 1961: I sogni muoiono all'alba, dirección, historia y guion.
Obras fundamentales sobre Montanelli
Antes de 2001
La bibliografía crítica de Montanelli estuvo alimentada por especialistas que analizaron su figura desde la defensa de la libertad de prensa hasta la controversia de su línea ideológica. Ensayistas, biógrafos y periodísticos condujeron un debate intenso sobre el rol de un periodista que desafió a los poderes establecidos y que, al mismo tiempo, fue objeto de reticencias por sus posiciones heterodoxas. A modo de muestra, se citan trabajos que aportaron lectura contextual y crítica a su trayectoria.
- Montanelli: pro y contra, Alessandro Scurani, 1971
- Dossier Montanelli, Gennaro Cesaro, 1972
- Montanelli. El valor de dar la noticia, Gastone Geron, 1975
- El Giornale 1974-1980, Marcello Staglieno, 1980
- Un cierto Montanelli, Tommaso Giglio, 1981
- Montanelli, el hereje, Claudio Mauri, 1982
- Montanelli visto de cerca, Donato Mutarelli, 1992
- Cartas a Montanelli, Massimo Baistrocchi, 1993
- Indro Montanelli, Piero Malvolti, 1993
- Gian Galeazzo Biazzi Vergani. Los ventI años del Giornale de Montanelli, Mario Cervi y otros, 1994
- Il sabato y Arcore, Federico Orlando, 1995
- El siglo XX visto por Montanelli, Marcello Staglieno, 1998
Después de su muerte en 2001
La producción crítica posterior a 2001 proliferó en forma de biografías, entrevistas póstumas y estudios que situaron a Montanelli en el debate sobre la historia reciente italiana y el periodismo de opinión. Diversos autores exploraron su influencia en la construcción de una figura pública que, a la vez, fue objeto de elogios y de críticas por su estilo directo y su capacidad de polarizar a la audiencia. Estas obras han contribuido a un marco de lectura más amplio de su legado.
Premios y distinciones
Entre los galardones que recibió a lo largo de su vida destaca el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, otorgado en 1996 en reconocimiento a su contribución al periodismo y a la divulgación histórica. Este reconocimiento sitúo a Montanelli como una referencia de alcance internacional en el campo de la comunicación y la interpretación de la historia.
Reconocimientos cinematográficos acompasaron su relación con la obra literaria que inspiró a cineastas: la película El general de la Rovere recibió el León de Oro en el Festival de Venecia, y obtuvo una nominación a los Óscar por mejor guion adaptado, testimonio de la conexión entre su narrativa y la cinematografía de la época.
Otras distinciones que se le atribuyen en distintas fases de su trayectoria reflejan, en conjunto, la amplitud de su influencia: honores académicos, reconocimientos de prensa y menciones a su labor como intelectual público. Aunque la valoración de su figura es variada, la constancia de su presencia en la prensa italiana y su aporte a la discusión histórica siguen siendo puntos de referencia para lectores y profesionales.