Cipriano Mera
| Nombre completo | Cipriano Mera |
|---|---|
| Descripción | Anarcosindicalista español (1897-1975) |
| Fecha de nacimiento | 04-11-1897 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 24-10-1975 |
| Nacionalidad | España |
| Ocupaciones | anarcosindicalista, sindicalista, militar |
| Grupos | Confederación Nacional del Trabajo |
| Idiomas | español |
Ayúdanos a mejorar VidaIcónica escribiéndonos desde la página de contacto.
Cipriano Mera Sanz emergió como una figura central dentro del movimiento anarquista español y una de sus voces más decisivas durante la guerra civil. Su historia mezcla orígenes humildes, militancia organizada, combates decisivos y un largo exilio que marcó varias generaciones. Nacido en la capital y criándose entre oficios de la construcción, su vida se convirtió en un testimonio de entrega a la causa libertaria, incluso frente a la derrota y el destierro.
Cipriano Mera Sanz emergió como una figura central dentro del movimiento anarquista español y una de sus voces más decisivas durante la guerra civil. Su historia mezcla orígenes humildes, militancia organizada, combates decisivos y un largo exilio que marcó varias generaciones. Nacido en la capital y criándose entre oficios de la construcción, su vida se convirtió en un testimonio de entrega a la causa libertaria, incluso frente a la derrota y el destierro.
Biografía
Orígenes y oficio Creció en Tetuán y nació dentro de una familia dedicada a la albañilería; desde muy joven, antes de terminar la niñez, se involucró en ese oficio y ya trabajaba a los once años. También figureó entre las personas que practicaban la caza furtiva y las labores de trapero en rutas y parajes cercanos a El Pardo. Su paso por estas experiencias le permitió aprender el ritmo de la vida obrera y el valor de la organización.
Compromiso sindical temprano Se sumó a la Confederación Nacional del Trabajo y, en Madrid, asumió la secretaría del sindicato de la construcción durante 1931, marcando su implicación directa con la lucha de los trabajadores de esa industria. Su acción no tardó en volverse visible a efectos de coordinación y acción colectiva. En diciembre de 1933, se integró al grupo que lideraba Buenaventura Durruti para establecer, en Zaragoza, un Comité Revolucionario que pretendía articular una respuesta directa a las condiciones de la época. Este movimiento le costó la detención y su ingreso en prisión en Burgos.
Un paso a la acción durante la interrupción del orden Al cabo de la primavera de 1936, la actividad de la construcción había llevado a una huelga masiva que superó las cien mil personas sin trabajo. A principios de julio, Mera fue nuevamente encarcelado junto a otros representantes del Comité de Huelga de la construcción, un periodo que coincidió con la abrupta escalada hacia la Guerra Civil que estallaría ese mismo mes.
Liberación y reconfiguración de milicias Al día siguiente quedó en libertad en la Cárcel Modelo de Madrid. Participó en la derrota de la sublevación en el Cuartel de la Montaña y, junto a David Antona, organizó una columna anarcosindical que se unió a la del teniente coronel republicano Ildefonso Puigdendolas. En esas jornadas, la columna cruzó a Alcalá de Henares el 21 de julio y, al día siguiente, se hizo dueña de Guadalajara. En ese momento, la unidad de Mera se desplazó hacia Sacedón y avanzó hacia la provincia de Cuenca, tomando la capital provincial. Sus hombres lo apodaron “El Viejo” por su edad de cuarenta años y su mando sobre una tropa mayoritariamente joven.
De la columna a la división Con la creación del Ejército Popular, la columna de Mera pasó a ser la 14.ª División, de la cual recibió la jefatura. Este cuerpo intervino con un papel decisivo en la defensa de Madrid durante noviembre de 1936 y en la batalla de Guadalajara, en marzo de 1937, una derrota que supuso la derrota de las fuerzas italianas del CTV. Bajo su mando, la división trabajó de forma coordinada para sostener una posición estratégica clave en el eje central de la lucha.
Comandante de un sector clave En la fase siguiente, tras su ascenso a teniente coronel, estableció su cuartel general en Alcohete, cerca de la villa de Horche, desde donde protegía el frente oriental de Guadalajara y aportaba capacidades de mando en operaciones que exigían movilidad y control de vastas rutas comarcales.
Confrontación y división interna En 1938, cuando ya era teniente coronel, Mera dio apoyo al esfuerzo bélico y participó en las decisiones que rodearon la compleja coyuntura militar. En ese marco, aceptó colaborar con el intento de reorganizar la defensa tras el golpe de Casado, el 5 de marzo de 1939, promoviendo un marco institucional de defensa que pretendía responder al debilitamiento del frente frente a las fuerzas sublevadas. En paralelo, el gobierno de Negrín abandonó la península, dejando al Consejo Nacional de Defensa en una situación extremadamente precaria en Madrid.
Defensa de la capital y el golpe final En los días 7, 8 y 9 de marzo, la capital enfrentó una presión extraordinaria por parte de los tres cuerpos del ejército que aún mantenían la línea de defensa. Fue en ese punto cuando Mera lanzó su IV Cuerpo de Ejército desde Guadalajara para sostener el último esfuerzo de la capital, logrando mantener viva la resistencia y permitiendo que el Consejo sobreviviera, al menos por unos instantes, a las maniobras de las fuerzas insurgentes. Después del episodio, Mera fue aislado por el círculo cercano a Casado, que buscaba concentrar el poder para negociar la entrega de Madrid a las tropas de Burgos.
Exilio y posguerra
Consecuencias del avance franquista Con la ocupación franquista de Madrid, Mera se trasladó a Valencia y, más tarde, se exilió en Orán, en Argelia, donde permaneció recluido en un campo de concentración antes de conseguir la libertad. Este itinerario forzado lo llevó a Marruecos, bajo protección del protectorado francés, donde encontró trabajo como peón en la construcción y continuó sosteniendo sus convicciones libertarias a pesar de la represión.
Entre Vichy y Porlier Con la caída de Francia ante las fuerzas nazis, las autoridades franquistas gestionaron la extradición de refugiados españoles. En febrero de 1942, Mera fue entregado por el régimen de Vichy y conducido a la Cárcel de Porlier, donde recibió condena a muerte en abril de 1943. Poco después, la pena fue conmutada por una larga condena de treinta años de prisión.
Retorno y vejez en el exilio Tras obtener un indulto, en 1946 escogió asentarse en Francia, ya que no tenía causas pendientes en España. Allí retomó la actividad anarquista y volvió a ejercer la albañilería como modo de vida, hasta su fallecimiento, que ocurrió menos de un mes antes que el inicio de la etapa final del régimen de Franco. Su muerte tuvo lugar en Saint-Cloud, en la Isla de Francia, el 24 de octubre de 1975. Su resto quedó enterrado en el Cementerio de Pierre Granier, en Boulogne-Billancourt, como testimonio de una vida marcada por la lucha y el silencio obligado del exilio.
Obra
- (1976). Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista. Ruedo Ibérico, París.