Clorindo Testa
| Nombre completo | Clorindo Testa |
|---|---|
| Descripción | Arquitecto argentino |
| Fecha de nacimiento | 10-12-1923 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 11-04-2013 |
| Nacionalidad | Italia, Argentina, Reino de Italia |
| Ocupaciones | arquitecto, escultor, pintor |
| Grupos | Academia Nacional de Bellas Artes |
| Idiomas | español |
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Clorindo Testa nació en Nápoles y, tras sus primeros años junto a la familia, desarrolló su trayectoria en Buenos Aires, donde se convirtió en una de las voces más influyentes de la arquitectura latinoamericana del siglo XX. Nacionalizado argentino, Testa forjó un legado dual: fue pilar del brutalismo y, a la vez, un creador plástico cuyas exposiciones y premios atestiguaron su enorme presencia en museos y bienales. Sus obras emblemáticas, como el Banco de Londres y la Biblioteca Nacional, dialogan con una concepción monumental del hormigón y un lenguaje que desafiaba convenciones, al tiempo que cultivó una carrera de pintor reconocido internacionalmente.
Clorindo Testa nació en Nápoles y, tras sus primeros años junto a la familia, desarrolló su trayectoria en Buenos Aires, donde se convirtió en una de las voces más influyentes de la arquitectura latinoamericana del siglo XX. Nacionalizado argentino, Testa forjó un legado dual: fue pilar del brutalismo y, a la vez, un creador plástico cuyas exposiciones y premios atestiguaron su enorme presencia en museos y bienales. Sus obras emblemáticas, como el Banco de Londres y la Biblioteca Nacional, dialogan con una concepción monumental del hormigón y un lenguaje que desafiaba convenciones, al tiempo que cultivó una carrera de pintor reconocido internacionalmente.
Biografía
Infancia y estudios
El año de su nacimiento corresponde a 1923, en la ciudad portuaria de Nápoles, fruto de un padre de origen italiano y una madre argentina nacida en la región pampeana, Esther García. Poco tiempo después, la familia se trasladó a Buenos Aires, donde Clorindo viviría gran parte de su vida y desarrollaría su vocación. La formación inicial de Testa se orientó hacia la ingeniería electromecánica, con aspiraciones vinculadas a la Ingeniería Naval en la Universidad de La Plata; sin embargo, pernio el desenlace lo llevó a inscribirse en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. En 1948 se graduó como parte de la primera promoción de la nueva Facultad de Arquitectura y Urbanismo, un periodo crucial que coincidió con el cierre de la etapa racionalista en el país.
La influencia de grandes referentes modernos, y en particular de Le Corbusier, se hizo sentir de manera decisiva en su formación. En sus inicios trabajó como dibujante para el equipo Austral, encabezado por Ferrari Hardoy, Vivanco y Antonio Bonet, quienes lideraron el Plan Regulador de la Ciudad de Buenos Aires. La experiencia del equipo AUSTRAL le permitió enlazar la teoría con la práctica, sembrando las bases de una visión que combinaría arquitectura y urbanismo con una sensibilidad plástica.
Inicios
En 1949 recibió una beca de la Universidad de Buenos Aires para realizar un viaje de estudios por Europa, una experiencia que duró tres años y dejó una huella profunda en su concepción del espacio y la forma. A su regreso, obtuvo con名 premio nacional para la construcción del edificio de la Cámara Argentina de la Construcción, una obra que marcaría su transición hacia proyectos de relevancia cívica. En palabras del propio Testa, sostendría que mantenía una doble vocación: la pintura y la arquitectura, dos tareas que coexistían desde los años tempranos de su regreso de Italia, cuando Franz Van Riel le propuso una exposición y, junto a un compañero de la facultad, decidieron participar en un concurso que ganaron: ese fue el punto de partida de una trayectoria que no abandonaría ninguna de las dos latitudes.
Trayectoria profesional
Con la obtención de su título, inició su actividad profesional abriendo un estudio junto a Francisco Rossi, David Gaido y Boris Dabinovic, una etapa fundacional que se extendió hasta 1958 y que dejó un rastro decisivo en la configuración de su lenguaje. En 1955 emergió el primer gran reconocimiento: el premio en el concurso para el Centro Cívico de Santa Rosa, La Pampa, una obra que se extendió durante la siguiente década y encontró su realización en etapas entre 1962 y 1963, atravesando momentos de inestabilidad política y cambios de gobierno. Este conjunto de obras, que incluyeron terminales de autobuses, edificios de la gobernación y el parlamento provincial, anticipó la posibilidad de una arquitectura que dialogara con múltiples funciones y ritmos urbanos.
La década siguiente consolidó su trayectoria: en 1959 dejó su estudio para integrarse al equipo SEPRA, con quien afrontó el encargo del Banco de Londres y América del Sur (Casa Central), un trabajo que reconfiguró su perfil artístico y técnico. En esta obra, Testa articuló un tratamiento plástico de la fachada, la densidad de los espacios y la expresiva lógica del hormigón, que confirió al edificio una monumentalidad que resonó más allá de las fronteras de Argentina. Su elección por una solución que abría una plaza semicubierta en una zona densamente urbanizada de Buenos Aires marcó un hito en la historia de la arquitectura mundial de la década de 1960.
En 1962, junto a Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga, obtuvo el primer premio para la Biblioteca Nacional, un proyecto de doble lectura: una planta subterránea dedicada a la colección y un recinto elevado que se sostiene en cuatro columnas, con un volumen superior al que bautizó como el Gliptodonte. Esta obra no solo se convirtió en un emblema de la cultura argentina, sino que también planteó una nueva manera de entender la relación entre lo público y lo institucional en el paisaje urbano.
La obra de los años sesenta lo llevó a colaborar con SEPRA y a trabajar junto a Bullrich y Cazzaniga en otra serie de proyectos. En 1968 Di Tella lo convocó para la construcción de la casa del propio Guido Di Tella, un encargo que Testa llevó a cabo junto a Irene van der Poll y Luis Hevia Paul, con dos condiciones explícitas: un estudio privado con acceso independiente y un depósito para obras de arte, además de albergar una variada colección de piezas. El resultado fue una vivienda frontal de hormigón, con un interior organizado en patios y una clara vocación de metáfora de la casa chorizo, en clave brutalista, que desafiaba las convenciones estéticas de su época.
La década de los setenta llevó a Testa a profundizar su relación con SEPRA y, de forma paralela, a establecer una nueva alianza con Lacarra y Genoud a partir de 1969. En 1970, junto a Genoud y Lacarra, recibió el encargo de construir el Hospital Naval Central de Buenos Aires, una intervención que ocupó toda la manzana contigua al Parque Centenario y que, terminada en 1982, se inclina hacia una concepción plástica cercana al postmodernismo, con elementos náuticos y ventanales en forma de ojo de buey que aluden a la mirada de una sala de control, y tanques de agua trabajados para evocar la torre de mando de un buque.
En 1979, Testa, junto a Jacques Bedel y Luis Benedit, logró ganar el concurso para el Centro Cultural Recoleta, que implicaba la remodelación de un antiguo convento, cárcel y asilo. El resultado adoptó una actitud ecléctica de la construcción histórica, interpretada desde la óptica de un lenguaje contemporáneo que mezclaba capas de estilos, insinuando una dramaturgia de ruinas y modernidad. Este proyecto fue celebrado como un hito de la renovación de los instrumentos culturales de la ciudad.
A finales de los años ochenta, su actividad continuó con grandes proyectos: el Buenos Aires Design, concebido diez años después de la intervención en Recoleta, un centro comercial de diseño insertado en la terraza de un complejo cultural, con una estructura que aprovecha un muro de contención para abrir una arcada y una galería para los locales comerciales. En esa misma década, su remodelación del Balneario La Perla en Mar del Plata, en colaboración con Genoud y Rojas, mostró una lectura de la ciudad costera que elevaba plataformas y balcones para disfrutar del paisaje sin obstruir la visión desde la avenida costanera.
En 1985, el proyecto para el Balneario La Perla consiguió atención internacional. El año siguiente, la casa Capotesta en Pinamar, seguida de La Tumbona en Ostende (1986-1989), consolidaron su interés por la vivienda como escenario de enfrentamiento entre la forma y el contexto marítimo, con estructuras de hormigón y geometrías cúbicas que desafiaban la lectura lineal de la casa en el paisaje costero.
Ya entrados los años noventa, Testa trabajó en colaboración con Eduardo Bompadre y Juan Fontana, un vínculo que se fortaleció con el tiempo y que lo llevó a consolidar su pertenencia a la Academia Nacional de Bellas Artes. En Pinamar, surgió la galería Altera, integrada en un bosque que guarda relación con la playa y la cultura visual de la región. La esfera cultural se agrandó con la inauguración del Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA) en 1988, cuya intervención fue liderada por Testa, que transformó el subsuelo de la Librería española para alojar una librería Ibéroamericana, una sala de exposiciones, un auditorio y un área de información cultural, con estanterías móviles sobre rieles que recorrían techos y suelos para optimizar el espacio de exhibición.
La relación entre la arquitectura y la cultura siguió vigente en 2003, cuando Testa, Fontana y Oscar Lorenti se alzaron con el concurso para la Ciudad Cultural Konex, un plan que recuperó una fábrica de aceite abandonada para convertirla en un centro cultural con una plaza de acceso y una escalera metálica naranja que conecta la planta baja con el edificio histórico. En una composición de volúmenes y accesos, el proyecto respondió a la idea de un espacio público articulado con la ciudad, y el programa preveía, en un edificio cercano, un hotel para huéspedes y becarios, que finalmente no se llevó a cabo.
Hacia 2010, Testa continuó generando trabajos relevantes, entre los que destacó un complejo con cuatro niveles que albergaba auditorio, áreas de servicios, espacios abiertos y oficinas, articulados por rampas que permitían conectar el patio trasero con la biblioteca, el bar y la plaza. Este proyecto subrayó su interés por los flujos, la iluminación y las relaciones entre interiores y exteriores, una línea que atravesaría toda su producción tardía.
Premios y reconocimientos
A lo largo de su vida, Testa recibió galardones que reflejan su impacto tanto en la arquitectura como en las artes plásticas. Entre ellos figuran el primer premio en la Bienal Internacional de Punta del Este y un reconocimiento latioamericano significativo, así como el premio nacional del Instituto Torcuato Di Tella, con un jurado que reunió a figuras como Giulio Argan y Jorge Romero Brest, en 1961. También fue premiado en Zagreb por la UNESCO, y obtuvo el gran premio en la Bienal de San Pablo junto al Grupo de los Trece en 1977. En el ámbito de las artes visuales, recibió el Konex de Platino en dos ocasiones (1982 y 1992). La década de los 2000 le otorgó el Premio Década de Arquitectura, compartido con Oscar Tusquets, por el Auditorio de La Paz, y fue distinguido con el Premio Árbol de la Vida de la Comunidad Amijai y con menciones que reconocen su trayectoria. El reconocimiento académico incluyó el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires en 1992 y una distinción de la Universidad de Concepción del Uruguay; además, fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 2006.
Fallecimiento
Testa falleció el 11 de abril de 2013, a los 89 años. Su despedida fue en la Sociedad Central de Arquitectos, y sus restos descansaron en el cementerio de la Recoleta. En homenaje, la comunidad profesional impulsó un proyecto de ampliación del comedor comunitario Paz y Amor en la Villa 21-24, siguiendo el diseño original que Testa había donado con antelación y que fue impulsado por el grupo Hábitat Social de la SCA.
Fundación Clorindo Testa
Con el propósito de preservar y difundir su legado, nació la Fundación Clorindo Testa, dedicada a promover proyectos de investigación, exhibiciones y actividades educativas que pongan en valor su obra plástica, su arquitectura y su pensamiento profundamente humanista. En 2018, la Fundación presentó ante el Ministerio de Cultura de la Ciudad un proyecto para recuperar el estudio y taller del arquitecto, posteriormente declarado de interés público dentro del Régimen de Promoción Cultural de la Ciudad. La intervención se completó a fines de 2021 y ahora es posible visitar el Estudio con cita previa. El programa contempla tres salas temáticas que exploran el humanismo-coleccionista, la vertiente artística y la labor como arquitecto, junto con un Centro Documental para quienes deseen estudiar su obra con detalle, además de programaciones temporales y charlas para público, estudiantes y profesionales.
Pintura
Inicios
La trayectoria pictórica de Testa surgió en paralelo a su labor como arquitecto. En sus propias palabras, su primer cuadro auténtico marcó un antes y un después: se trató de una obra realizada durante un viaje a Italia, en un entorno de Sevilla, que mostró una intención interior más allá de la representación figurativa y que lo llevó a reconocer que la pintura era una experiencia autónoma, no solo un complemento de su arquitectura. La fusión entre dibujo y composición plástica fue parte de una constante en su vida creativa, que ya desde 1952 se manifestó en una vasta necesidad de exponer sus obras en galerías y museos.
La doble labor de Testa—arquitecto y pintor—fue fuente de admiración para críticos y colegas. Su enfoque ambiguo, que desbordaba las fronteras entre dos mundos creativos, fue descrito por Fernando Diez como una excepcionalidad en un periodo de especialización creciente: Testa, decía, anteponía la curiosidad y la pasión creativa a la obediencia de los límites disciplinares. De ese modo, su práctica artística se convirtió en una continuidad de su búsqueda, un continuo que no cedía ante la tentación de abandonar una de las dos facetas.
Formulario dentro del Grupo Siete Pintores Abstractos, su pintura fue reconocida por críticos que la describían como una exploración de la distancia y la ausencia, con una voz que parecía mantenerse al margen de la producción convencional, una misa de cuerpo ausente que invitaba a una lectura interior. Esta valoración insistía en la singularidad de una trayectoria que se forjó a partir de una visión íntimamente ligada a la experiencia del mundo que lo rodeaba.
Pinturas
La producción plástica de Testa comenzó con obras de un lenguaje primitivista, centradas en herramientas, bicicletas, puentes y maquinarias, primero en trazos de naturaleza “informalista” y luego en composiciones en blanco y negro, cada vez más cercanas a la abstracción. A lo largo de las décadas, su quehacer evoluciona a través de distintos periodos, con exposiciones que cubren más de una década y una exploración constante de la materialidad y la estructura pictórica. En su repertorio se registran series con títulos que remiten a espacios y objetos cotidianos, revelando una lectura que se mantiene profundamente personal y, a la vez, abierta a una lectura colectiva.
1950–1959
- Doce obras de pequeño formato que retratan puentes, excavadoras, andenes ferroviarios y grúas, con una mirada que se mantiene en la geometría y la mecánica de la industria.
- Exposiciones individuales que introducen temas inéditos como bicicletas, botes, máquinas de coser y ventiladores, ampliando la paleta de motivos y la experimentación formal.
- Trabajos abstractos en blanco y negro que apuntalan el tránsito hacia el informalismo y la exploración de la textura y la forma.
- Una muestra titulada Materiales, Nuevas Técnicas, Nuevas expresiones que incluyó la pieza Apuntalamiento para un museo, entre otras propuestas.
1970–1979
- Una etapa de 107 dibujos con series como Habitar, Circular y Trabajar, que articulan un vocabulario de movimiento y ocupación del espacio.
- Obras como La peste en Ceppaloni, una referencia a episodios históricos que conectan su lenguaje con la memoria y la crítica social.
- Series que sugieren la permanencia de un rastro concreto, una poética de la memoria articulada en la imagen.
1980–1989
- Producen colecciones como Anotadores y Retratos de Adán y Eva, además de una serie llamada Las Pirámides, que despliega una geometría sólida y simbólica.
- Exploraciones hacia la última Edad de la historia mediterránea y europea, con autorretratos que ahondan en su propia imagen.
- Publicaciones y exhibiciones presentan la serie Patagonia con obras como Gliptodonte, desarrollando una lectura del paisaje y del tiempo en la pintura.
- Serie de láminas que el crítico describe como faltantes en un inventario visual, vinculándolas con Pasajes simbólicos de la iconografía eclesiástica.
1990–1999
- Obras que evocan escenarios remotos como El cerro de Potosí y las mulas del General Belgrano, una explícita referencia a lugares y mitos de la geografía andina.
- Imágenes que sugieren una explosión de la Casa de la Moneda en Potosí y el fervor histórico de la ciudad, al tiempo que revisitan hitos de Buenos Aires en clave personal.
- Proyecciones sobre episodios de la historia argentina y de otros continentes, con una lectura que entrelaza pasado y presente en un marco plástico único.
2000–2009
- Propuestas como Veinte más dos: Enio Iommi y Clorindo Testa y el conjunto Esquinas de Buenos Aires, que sitúan la visión de la ciudad en el centro de la producción plástica.
- Proyectos vinculados al patrimonio urbano, como la instalación del Cabildo de Córdoba, y trabajos de interiorismo que muestran la curaduría de un lenguaje coherente entre forma y función.
- La producción de entornos culturales y comerciales, con piezas que dialogan con la arquitectura pública y la experiencia del usuario.
2010–2013
- Proyectos de interiorismo y urbanismo, como el Edificio Acuarela en Mar del Plata y la ampliación de un banco de importancia nacional en Buenos Aires.
- Propuestas de reposicionamiento urbano, como la Plaza Holmberg en la capital y un pabellón argentino para la Bienal de Arquitectura de Venecia, que muestran el alcance internacional de su mirada.
- Universidades y campus universitarios; la actividad educativa se mantuvo como eje de su trayectoria, con intervenciones que fusionan la docencia, la investigación y la práctica profesional.
Obras de arquitectura
1950–1959
- Cámara Argentina de la Construcción, Buenos Aires (1951–1960).
- Terrazas y templos de acceso a los panteones subterráneos de los cementerios de Chacarita y Flores (Buenos Aires) (1955–1956).
- Centro Cívico de Santa Rosa (La Pampa): Casa de Gobierno, Ministerios y Terminal de Ómnibus (1955–1963).
- Comisaría de Santo Pipó y servicios sanitarios de Posadas, Panambí y El Sobervio, junto con un parador turístico en San Ignacio, Misiones (1956–1959).
- Urbanización de Catalinas Norte (Buenos Aires) (1958–1959).
- Banco de Londres y América del Sur (Buenos Aires) (1959–1966), realizado con SEPRA; un hito en la integración de forma monumental y técnica del hormigón.
1960–1969
- Biblioteca Nacional de la República Argentina, Buenos Aires (1962–1992).
- Instituto Di Tella, Buenos Aires (1963–1964).
- Universidad de La Pampa, Santa Rosa (1964).
- Sucursales del Banco de Londres en Avenida Santa Fe y Junín, y una sede en Harrods (Buenos Aires) (1964–1965; 1967).
- Casa Michel-Robirosa (Lomas de San Isidro, San Isidro) (1967–1968).
- Pabellón Argentino en la Feria del Campo, Madrid (1968; asociado a SEPRA).
- Hotel Bariloche (San Carlos de Bariloche, Río Negro) (1968).
- Sucursal de Olivetti en Rosario, Santa Fe (1969).
- Casa Di Tella (demolida) (1969–1970).
- Ampliación del Hospital Italiano de Buenos Aires (1969–1971).
1970–1979
- Ampliación del Museo Nacional de Bellas Artes en Montevideo (1970).
- Hospital Vecinal de San Carlos de Bariloche (1970).
- Hospital Naval Central (Buenos Aires) (1970–1982).
- Hospitales San Juan Bautista (Catamarca) y Presidente Quintela (La Rioja) (1971).
- Mausoleo de Próceres en Corrientes (1971).
- Casa Carabassa (Vicente López) (1971–1972).
- Centro Comercial de Pinamar (1971–1973).
- Urbanización y golf en Pinamar (1972–1973).
- Palacio Legislativo del Centro Cívico de Santa Rosa, La Pampa (1972–1976).
- Banco Neerlandés Unido y Embajada de Holanda (Buenos Aires) (1972–1976).
- Hospital de Esquel, Chubut (1974).
- Complejo deportivo y Country Club Macabi (1974–1980).
- Viviendas en Punta Ballena (Uruguay) (1975–1976).
- Edificio de viviendas en Rodríguez Peña 2043 (Buenos Aires) (1975–1978).
- Edificio de vivienda en Castex 3335 (Buenos Aires) (1975–1979).
- Remodelación de la Sucursal Perú de Aerolíneas Argentinas (Buenos Aires) (1975–1976).
- Remodelación del Plaza Hotel (Buenos Aires) (1976–1978).
- Hospital Regional de Abiyán, Costa de Marfil (1977).
- Sanatorio Omint (Buenos Aires) (1977).
- Centro Argentino de Ingenieros (Buenos Aires) (1977).
- Casa Castañeira (Country Club Tortuguitas) (1977–1979).
- Country Club Mi Refugio (Esteban Echeverría) (1978).
- Anexo de la Casa Central del Banco Nacional de Desarrollo (BANADE) (Buenos Aires) (1979).
- Complejo deportivo Club Italiano (Parque Almirante Brown, Buenos Aires) (1979).
- Centro Cultural de la Ciudad de Buenos Aires (renovación) (1979).
- Edificio de departamentos en Esmeralda 1366 (Buenos Aires).
- Casa Lacarra (1970s).
1980–1989
- Edificio de simuladores de vuelo de Aerolíneas Argentinas (Catalinas Norte, Buenos Aires) (demolido) (1980).
- Atelier Clorindo Testa (modificado) (1980–1981).
- Premios y menciones a proyectos judiciales de Santa Rosa, aunque no concretados, permanecen en la memoria de la época.
- Balneario La Perla, Mar del Plata (1985).
- Casa Capotesta (Pinamar) (1983–1985).
- Casa “La Tumbona” (Ostende, Pinamar) (1986–1989).
- Local del Instituto de Cooperación Iberoamericana (Florida 943, Buenos Aires).
- “Casa Amarilla” en Country Club San Diego, y otras viviendas en la región.
- Banco de la Nación Argentina, Sucursal Carlos Paz (Córdoba).
1990–1999
- Plaza Del Pilar – Bs. As. Design Center.
- Remodelación de los Concejos Vecinales de Buenos Aires.
- Casa en Martínez, con reconocimiento y monografías especializadas.
- Interiorismo para Buenos Aires Design; Auditorio Templo S.G.I.A.R. (Auditorio de la Paz) para la Soka Gakkai Internacional (Buenos Aires), premiado como “obra de la década”.
- Stand en la Feria del Libro de Buenos Aires.
- Proyectos de interiores y diseño para distintas áreas de la ciudad.
2000–2010
- Casa en Stud, La Plata.
- Departamento de interiorismo para la Universidad Di Tella.
- Remodelación del Hospital en Quilmes, y otros campus universitarios y bibliotecas.
- Proyectos para la Universidad Torcuato Di Tella y la Universidad del Salvador, Pilar; edificios y anexos para instituciones académicas.
- Ciudad Cultural Konex y otros equipamientos culturales en Abasto.
- Diversos anexos y remodelaciones en la ciudad, con foco en la intersección entre cultura, educación y vida cotidiana.
2010–2013
- Edificio Acuarela en Mar del Plata.
- Ampliación del Banco Hipotecario (ex Banco de Londres), Buenos Aires (proyecto).
- Plaza Holmberg, Buenos Aires.
- Pabellón Argentino para la Bienal de Arquitectura de Venecia (2012), centrado en interiores.
- Campus y edificios para la Universidad de Tres de Febrero y otras instituciones de educación superior.
Premios y reconocimientos
- Primer premio en la Bienal Internacional de Punta del Este (Uruguay, 1957).
- Gran Premio Latinoamericano de Arquitectura.
- Primer premio nacional del Instituto Torcuato Di Tella (1961), con jurado de renombre internacional.
- Premio en Zagreb (Naciones Unidas, 1975).
- Gran premio de la XIV Bienal de San Pablo (Brasil), junto al Grupo de los Trece (1977).
- Konex de Platino en Artes Visuales - Arquitectura (1982 y 1992).
- Premio Década de Arquitectura, Universidad de Palermo y Oscar Tusquets, Auditorio de La Paz, 2006.
- Premio Árbol de la Vida de la Comunidad Amijai.
- Mención Especial del Premio Banco Ciudad (2002).
- Premio Vitruvio por trayectoria.
- Doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires (1992).
- Doctor Honoris Causa por la Universidad de Concepción del Uruguay.
- Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (2006).
- Premio Konex - Mención Especial a la Trayectoria (2012).
Fallecimiento
La vida de Clorindo Testa llegó a su fin el 11 de abril de 2013, cuando el mundo de la arquitectura y del arte lamentó la pérdida de una figura que había articulado, a lo largo de décadas, una visión radical y humana de la ciudad. Su despedida tuvo lugar en la Sociedad Central de Arquitectos y sus restos fueron trasladados al cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires. En el marco de su homenaje, surgió un proyecto comunitario para ampliar el comedor Paz y Amor de la Villa 21-24, impulsado por la SCA y en línea con su legado de intervención social y cultural.
Fundación Clorindo Testa
La Fundación Clorindo Testa se creó con el fin de preservar y difundir la herencia del arquitecto-artist a través de investigaciones, exposiciones y programas educativos. En 2018 presentó ante el Ministerio de Cultura de la Ciudad un proyecto para recuperar el antiguo estudio y taller de Testa, una iniciativa acogida dentro del Régimen de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. La intervención, concluida a finales de 2021, abrió de nuevo el espacio para visitas con cita previa, y se organizan recorridos temáticos, ciclos de charlas y exposiciones que permiten acercar a estudiantes, artistas y profesionales a su obra. la fundación mantiene un Centro Documental para facilitar la investigación y el estudio profundo de su trayectoria, y propone un programa de exposiciones temporales y actividades públicas para difundir su visión de la arquitectura, la pintura y la cultura como un compromiso humano.
Referencia en obras de ficción
La resonancia de su figura trascendió las fronteras de la práctica profesional y dejó huellas en la literatura contemporánea. A mediados del siglo XX, su nombre se hizo célebre en el ámbito cultural porteño gracias a su participación en el Instituto Di Tella y a la construcción del Banco de Londres. En la novela Rayuela, de Julio Cortázar, su presencia y su obra aparecen como un referente, y también aparece en Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato, donde su influencia y su mundo creativo se entrelazan con la trama y la sensibilidad de los personajes. Estas menciones sitúan a Testa en el imaginario cultural argentino como un referente multidisciplinario que, a través de la arquitectura y la pintura, redefinió la manera de entender la ciudad y sus relatos.