Joaquín Acosta
| Nombre completo | Joaquín Acosta |
|---|---|
| Descripción | Polímata y científico colombiano |
| Fecha de nacimiento | 29-12-1800 |
| Lugar de nacimiento | |
| Fecha de fallecimiento | 21-02-1852 |
| Nacionalidad | Colombia |
| Ocupaciones | explorador, historiador, geólogo, geógrafo, científico |
| Idiomas | español, inglés |
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Tomás Joaquín de Acosta y Pérez de Guzmán, conocido en la historia como Joaquín Acosta, fue una figura polifacética de la Nueva Granada: geólogo, historiador, político y militar. Nacido en Guaduas el 29 de diciembre de 1800 y fallecido en la misma localidad el 21 de febrero de 1852, su vida abarcó generaciones de cambios, cruzó océanos y se desempeñó en cargos públicos y en labores científicas que definieron la contienda por la modernización del país.
Tomás Joaquín de Acosta y Pérez de Guzmán, conocido en la historia como Joaquín Acosta, fue una figura polifacética de la Nueva Granada: geólogo, historiador, político y militar. Nacido en Guaduas el 29 de diciembre de 1800 y fallecido en la misma localidad el 21 de febrero de 1852, su vida abarcó generaciones de cambios, cruzó océanos y se desempeñó en cargos públicos y en labores científicas que definieron la contienda por la modernización del país.
Biografía
La trayectoria de su padre, José de Acosta, partió desde España hacia el Nuevo Reino de Granada en 1761, con la esperanza de abrirse camino en una tierra colonizada por la corona. Tras un primer enlace con Sra. de Honda, la pareja afrontó la pérdida y, posteriormente, contrajo matrimonio con Soledad Pérez, madre de la futura generación. El hogar se instaló en Guaduas, donde la pareja donó terrenos para levantar una Iglesia y una escuela que alimentaron la educación de sus hijos. Fueron seis los vástagos, y entre ellos emergió el más joven, que llevaría el nombre de Joaquín. En 1802 la familia se trasladó a Bogotá, y la madre quedó viuda poco después, circunstancias que marcaron los primeros años del joven Acosta.
Inició su formación en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, persiguiendo estudios de filosofía, y, con el tiempo, exploró aficiones como la natación y la pintura; no obstante, su destino lo llevó hacia la carrera de la gesta emancipadora. En 1819 se incorpora a las fuerzas patriotas de Simón Bolívar, asumiendo la dirección del Batallón Cazadores y desplegando sus esfuerzos en el Valle del Cauca y el Chocó. En estas campañas, su labor incluyó la coordinación de movimientos y la realización de reconocimientos estratégicos que fortalecieron la capacidad militar del bando insurgente. Durante ese periodo, recibió instrucciones para una misión en Providencia, con el objetivo de informar al almirante Louis-Michel Aury sobre la situación interna y para negociar tratados que aportaran recursos y apoyo. se ocupó de estudiar las poblaciones indígenas del Golfo de Urabá y de delinear las trayectorias del Río Atrato, tareas que ampliaron su mirada científica. Al concluir esta etapa, colaboró con la administración del gobernador del Chocó y, a finales de 1822, recibió el llamado de Santander, quien pretendía integrarlo como funcionario de una de sus Secretarías de Gobierno.
En 1825 recibió la autorización de viaje para complementar su formación en Francia, con el objetivo de profundizar en mineralogía, geología y ingeniería militar en la célebre École Polytechnique. Partió de Bogotá el 11 de octubre y, tras una breve escala en los Estados Unidos, desembarcó en París a comienzos de 1826, donde residió durante cinco años. El 2 de septiembre de 1830 emprendió un nuevo viaje hacia Nueva York, enlazando con la familia Kemble y, poco después, contrajo matrimonio con una de sus hijas; la unión consolidó su vínculo con la nación norteamericana y marcó el inicio de una nueva etapa personal. Posteriormente, emprendió el retorno hacia el territorio colombiano y, tras un arduo periplo, llegó a Cartagena de Indias y, desde allí, a Guaduas a fines de marzo de 1831.
En 1832 volvió a Nueva York para formalizar su segundo matrimonio con Carolina Kemble, y designó como padrino a Francisco de Paula Santander, consolidando así lazos con dos figuras claves del momento. Regresó a la República de la Nueva Granada acompañado de Santander, quien ya ejercía la presidencia. En ese año fue designado Diputado suplente a la Convención constituyente y, poco después, asumió la función de Ingeniero Director de caminos de Cundinamarca, demostrando su versatilidad entre la técnica y la política.
El 5 de mayo de 1833 nació su única hija, Soledad Acosta de Samper, quien crecería bajo la influencia de su padre en un entorno de ciencia y cultura. Participó en diversas comisiones estratégicas para la construcción de infraestructuras: delineación de rutas viales, explotación de minas, supervisión de canales y mejoras en la navegación comercial. En 1834 se integró a la Cámara de Provincia y, al año siguiente, fue elegido diputado al Congreso, ampliando así su incursión en la representación regional y nacional.
En junio de 1835, la Secretaría del Interior solicitó su informe sobre los límites territoriales y la población del país; Acosta presentó una cifra estimada de 1.686.038 habitantes, reflejo de su capacidad de síntesis estadística en medio de la construcción de una nueva nación. En la misma época se le encargó la redacción del Constitucional de Cundinamarca, dejando constancia de su capacidad de organizar el marco jurídico regional. Frente a las elecciones presidenciales, apoyó a José Fernando Márquez, alineándose con una corriente afín al general Santander; aunque no respaldó al candidato promovido por Santander, la amistad entre Acosta y Santander se sostuvo a lo largo de los años.
Entre 1837 y 1839 ocupó el cargo de Ministro de la Nueva Granada en Ecuador, estableciéndose con su familia en ese país durante este periodo. A su regreso, tomó la dirección del Observatorio Astronómico Nacional y del Museo Nacional, y fue uno de los fundadores de la Academia Nacional, instituciones que fomentaron la ciencia y la cultura en el territorio. En el ámbito político, sostuvo una oposición vocal a la insurrección encabezada por Obando, y, cuando fue necesario, participó en acciones militares para respaldar al gobierno. En la región del Cauca, dirigió la artillería y la 2.ª división, contribuyendo a la derrota de la intentona rebelde; también llevó a cabo estudios estratégicos para perfilar un camino de herradura entre Popayán y la La Plata, que facilitaría la movilización de recursos y tropas.
De regreso a la capital, recibió el rango de coronel y, en abril de 1842, asumió la función de encargado de negocios ante Estados Unidos, estableciendo su sede en Washington durante ese periodo y hasta principios de 1843. En la capital continuó participando en la Cámara de Representantes y, posteriormente, integró el gabinete del presidente Pedro Alcántara Herrán como Secretario de Relaciones Exteriores, cargo que desempeñó hasta el cierre de dicha administración.
En 1845 emprendió una etapa de estudio en Europa para examinar el Archivo General de Indias; estableció su residencia en París y, en 1847, publicó un mapa de la Nueva Granada y un texto sobre geología regional. Al año siguiente, presentó su Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada, obra que consolidó su compromiso con la memoria histórica. Asimismo, realizó la traducción al español de las memorias de Jean-Baptiste Boussingault y lideró una nueva edición del Semanario del Nuevo Reino de Granada de Caldas, ampliando su legado editorial.
Regresó a su patria en 1848 y se instaló de nuevo en Guaduas, con su familia, para continuar sus investigaciones y labores públicas. A partir de 1850 el gobierno le confirió comisiones de carácter científico; sin embargo, su postura política no coincidía con la expulsión de los jesuitas ni con la insurgencia que agitaba a Cundinamarca, destacando su cautela ante las crisis internas.
Falleció el 21 de febrero de 1852 a causa de una infección que contrajo, según las crónicas, en el río Magdalena o durante la exhumación del general José Acevedo y Gómez, dando lugar a una fiebre de probable origen bacteriano o parasitario. Su pérdida dejó una huella profunda en la historia científica y política de la nación, y su biblioteca, compuesta por 59 volúmenes, pasó a formar parte de los fondos especiales de la Biblioteca Nacional de Colombia, como testimonio de su labor en geografía, descubrimientos y conquistas.
Obras
- Del amor en el matrimonio. Traducción de Joaquín Acosta para uso de la señorita Josefa Valencia de Azevedo (sin fecha).
- Mapa de la Nueva Granada (1847).
- Compendio histórico del descubrimiento y colonización de la Nueva Granada en el siglo XVI (1848).
- Lecciones de geología por el Coronel Joaquín Acosta (1850).
- El idioma chibcha, aborigen de Cundinamarca.